Moto del día: Montesa Cappra 1967

Moto del día: Montesa Cappra 1967

Con esta motocicleta evolucionada a lo largo de no pocas series la marca destacó en el mundo del motocross


Tiempo de lectura: 4 min.

Más allá de toda su evolución técnica así como la importancia objetiva que tuvo en la historia de la marca, la Bultaco Montesa Cappra es uno de los modelos más significativos entre todos los que componen el mundo de la moto de campo. Fabricada desde 1967 hasta 1982 a través de multitud de variantes y evoluciones – aquí sólo trataremos la primera – , la Montesa Cappra fue no sólo un hito a novel de ventas hasta ser superada por las Honda sino también una montura clave en el mundo de la competición y la proyección de la empresa hacia América. El mercado clave para la misma desde que, a comienzos de los años sesenta, la popularización del automóvil en España hiciera que las marcas de motocicletas tuvieran que especializarse para no morir.

En ese sentido, y más aún tras la salida de Xavier Bultó en 1958, en Montesa decidieron hacer una apuesta muy decidida por el mundo de las trial, las enduro y las motocross. Al fin y al cabo, las monturas de este tipo se vendían estupendamente en los pujantes Estados Unidos, donde las competiciones off-road habían creado una importante legión de seguidores para las motos de campo. Además, la entrada de Pere Pi a la dirección de la empresa para intentar solventar la marcha de Bultó dio un protagonismo especial a los diseños para ir sobre tierra. Especialmente si tenemos en cuenta que Pi no sólo fue un destacado piloto de motocross, sino también un desarrollador de diseños ingenioso y muy activo.

Así las cosas, además de ganar las 24 Horas de Montjuïc en 1966 Montesa cosechaba para aquellas fechas éxitos importantes en el motocross con las diferentes adaptaciones de la Impala a esta especialidad. Muestra de ello fue el Campeonato de España de Motocross aquel mismo año. De esta manera, para 1967 se lanzó la Montesa Cappra como una de las primeras motos de campo del fabricante catalán. Plenamente dispuesto a dominar el mercado peninsular pero también el americano, compitiendo contra las KTM y Puch del momento así como plantando cara a las Bultaco Pursang presentadas durante aquel mismo año.

La entrada de Pere Pi como piloto y desarrollador de nuevas monturas hizo que Montesa apostara claramente por el mercado de los off-road en los Estados Unidos

Montesa Cappra, del éxito a acabar rebasada por las japonesas

Aunque a partir de 1972 la Montesa Cappra incorporó un modelo exclusivo de nuevo cuño diseñado por y para el motocross, lo cierto es que su estreno en 1967 estuvo dominado por el compartir una gran cantidad de componentes con la Impala. De hecho, esto no era nada raro, puesto que ya se habían usado como base para crear monturas camperas como la Impala Cross o la Cross 66. Posiblemente el antecedente más cercano de la Cappra, compartiendo tanto el chasis como el motor.

Respecto a éste en la primera versión se presentó en forma de monocilíndrico de dos tiempos con refrigeración por aire – para mejorar ésta se colocó una placa de fibra de vidrio entre el motor y el guardabarros delantero, a fin de proteger la mecánica de la suciedad – con 247 centímetros cúbicos para rendir 30 CV a 6.500 revoluciones por minuto. Prestaciones que fueron aumentando considerablemente con el tiempo, especialmente a costa de aumentar la compresión todo lo posible.

En lo referido a la alimentación ésta se realizaba con un carburador de 32 milímetros, controlando el piloto a la Montesa Cappra gracias a los frenos de tambor y el cambio de cuatro velocidades. Con todo ello, aunque no fue especialmente exitosa en los primeros puestos de los mundiales, sí tuvo buenas actuaciones en no pocos campeonatos nacionales como el español mismamente. Además, en ventas llegó a ser un éxito con más de 20.000 unidades vendidas. Eso sí, tal inercia de beneficios tardó en arrancar, pues de esta primera serie que hoy nos ocupa sólo se fabricaron poco más de 200.

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Aunque supo evolucionar con una gran cantidad de versiones la Cappra finalmente quedó rebasada por la llegada de las nuevas motocicletas de campo diseñadas en Japón

En suma, no se puede negar a la Montesa Cappra el hecho de haber sido todo un éxito. Sin embargo, cuando avanzaron los años setenta los fabricantes japoneses pusieron en las motos de campo el mismo afán que durante la década anterior habían demostrado con las de carretera y circuito. Llegados a este punto, por el mismo precio e incluso menos las Honda y Suzuki daban mejores prestaciones, motores más elásticos con una respuesta más progresiva y civilizada, amortiguadores más avanzados y frenos de disco. Por todo ello, la Montesa Cappra comenzó su declinar hacia 1978 para finalmente salir de producción en 1982. El crepúsculo que dejaba atrás una trayectoria intachable inaugurada por su primera versión en 1967.

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Miguel Sánchez

Todo vehículo tiene al menos dos vidas. Así, normalmente pensamos en aquella donde disfrutamos de sus cualidades. Aquella en la que nos hace felices o nos sirve fielmente para un simple propósito práctico. Sin embargo, antes ha habido toda una fase de diseño en la que la ingeniería y la planificación financiera se han conjugado para hacerlo posible. Como redactor, es ésta la fase que analizo. Porque sólo podemos disfrutar completamente de algo comprendiendo de dónde proviene.

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Juanillo
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Juanillo

Vaya artículo. Primero confunde a Bultaco con Montesa, y luego dice que la Cappra era de trial……..

JoseLu
Invitado
JoseLu

Es muy triste si, pero igual es que no tiene los recuerdos tan frescos y no es de extrañar no??? Habrá que perdonarle porque sólo ver la imagen … ya merece la pena volver a esa época aunque sea en los recuerdos.

Jesús Guillermo Pozo
Editor

Buenos días Juanillo. Cierto es que al compañero le bailó en el primer párrafo la marca, aunque en el resto del artículo se habla todo el tiempo de Montesa y se sobre entiende que es una confusión. Algo que por otra parte, estoy seguro que a ti te ha pasado también más de una vez -algo ya subsanado, por cierto, dejando constancia de dicho error con un tachón para que se vea que todos somos humanos y que tú te has dado cuenta el primero haciéndonoslo saber por aquí. Hecho del que pareces especialmente orgulloso-. Por otro lado, no sé… Leer más »


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Nací entre las historias de mi abuelo sobre su Derbi 125 Especial y el terrorífico sonido del escape 4 en 1 de la GPX 600 de mi tío y la belleza de su Vmax 1200. Mi padre, fue mi primer profesor con su viejo SEAT 127, y mi madre, cuenta que aprendí las marcas de los coches antes que el alfabeto.

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Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto la charla sería de órdago. Pero aquí estoy, escribiendo sobre mi pasión donde me dejan. Si hace unos años me dicen que terminaría así, las carcajadas se habrían escuchado hasta en Australia, pero ahora no sabría vivir sin ello.

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