Moto del día: MV Agusta Rivale 800

Moto del día: MV Agusta Rivale 800

Una de las supermotard más exclusivas


Tiempo de lectura: 3 min.

La MV Agusta Rivale 800 era la forma que tenía en la firma italiana de ver el mundo de las supermotard. Una forma donde el diseño, las prestaciones y los componentes de calidad eran la base de todo el trabajo. Fue el difunto Claudio Castiglioni quien “invento” la Rivale, una moto que se iba a llamar MV Agusta Viamaggio, en honor a una carretera que única la Toscana con la Emilia Romagna, aunque el hijo, Giovanni, prefirió inspirarse en un barco italiano.

No es que se pusieran de moda las motos supermotard, pero algunos años, Ducati había lanzado la Hypermotard, siguiendo el camino que había tomado Aprilia con la Dorsoduro. Y cmo entre italianos tienen una enorme rivalidad, MV Agusta lanzó la Rivale, la más exclusiva de todas, pero la MV Agusta más pequeña y asequible del catálogo. También era la MV Agusta más atípica, pues la firma italiana se habían centrado siempre en la deportividad a estilo tradicional, pero después de la Turismo Veloce, una moto que, teóricamente, era para viajar, abrieron el catálogo al supermotard.

En el fondo, una supermotard de MV Agusta no deja de tener cierta lógica. Hablamos de motos cuyo único objetivo es ser muy rápidas cuando muchas curvas, sin tener en cuenta nada más. Son motos bastante radicales y con una versatilidad nula, destinadas a verdaderos quemadillos y a los amantes de rodas en circuitos, aunque en el caso de las supermotard, lo ideal son los circuitos de karting.

MV Agusta Rivale 800 (2)

La Rivale 800 era como la Hypermotard y la Dorsoduro, tomaba el concepto supermotard y lo llevaba a un paso más allá: se montaba un motor muy potente, el chasis era más propio de una deportiva, el diseño no era el de una moto todoterreno… Era una supermotard mucho más rápida, más potente y sí, más pesada, aunque también más usable –no mucho, pero lo era–. No obstante, había cosas de pura supermotard, como la posición de conducción o el largo recorrido de las suspensiones –Marzocchi regulable en las dos ruedas–.

El motor era el conocido tres cilindros de la marca, capaz de rendir 125 CV, que se gestionaba mediante un acelerador electrónico y con tres programas de funcionamiento: Rain, Normal y Sport. El cambio, de seis relaciones, era de relación cerrada, ideal para fuertes aceleraciones como las que se llevan a cabo en supermotard y que no tienen en cuenta la velocidad máxima, que, por otro lado, en el caso de la Rivale 800, era suficientemente elevada como para que te metieran en la cárcel.

Dicho motor se montaba en un chasis de tubos de acero, completado por un basculante aluminio. Todo ello vestido con una carrocería especialmente agresiva. Pîsaba el suelo sobre ruedas de moto deportiva, con 120/70 17 delante y 180/55 17, al igual que el peso no era, ni de lejos, el de una supermotard, con 178 kilos declarados en seco. Una supermotard auténtica ronda los 100 kilos, aunque claro, es más pequeña en todo, el motor solo tiene un cilindro…

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Sobre mí

Javi Martín

Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto, la charla sería de órdago.

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Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches, y ahora también las motos. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Javi Martín

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