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Moto del día: Honda CMX 250 Rebel

Una mini custom un tanto olvidada

Moto del día: Honda CMX 250 Rebel

La Honda CMX 250 Rebel es una moto un tanto desconocida por estos lares, aunque si te pones a buscar… aún quedan algunas rodando por las carreteras. El modelo llegó a nuestro país a mediados de los años 90 y era la respuesta de Honda a la Yamaha SR 250 Special, una moto que estaba teniendo mucho éxito en territorio patrio.

La Yamaha SR 250 Special era algo así como la custom de los pobres, ya que a fin de cuentas era una naked utilitaria monocilíndrica con cuatro cromados aquí y allá, y un manillar más alto. Honda vió filón en este tipo de mercado, utilitarias pero con un aire a las grandes custom americanas, y quiso copiar la jugada.

Sin embargo, en vez de reciclar todo el modelo, Honda solo aprovechó el motor, mientras que el chasis y el resto de componentes eran de nueva factura. El propulsor era el mismo que impulsaba a la mítica Honda CB 250 «two fifty», una unidad bicilíndrica en linea de 234 cm3 , cuatro válvulas y refrigeración por aire. Erogaba unos tímidos 18,5 caballos de potencia, pero a cambio tenía una fiabilidad a prueba de bombas y un mantenimiento casi tan bajo como el del frigorífico de tu casa.

Honda Rebel 2

El hecho de ser bicilíndrico le daba un plus de calidad y estatus respecto a la propuesta de Yamaha, y además, la moto era genuinamente una custom y no una naked tuneada. Esto último le otorgaba a la Rebel una linea más baja y fluida, con un ángulo de lanzamiento más elevado, al estilo de las custom americanas.

La parte ciclo era sumamente sencilla. Las custom nunca han destacado en este aspecto y las motos utilitarias de corte humilde tampoco. La Honda Rebel era una custom utilitaria, con lo que… imagínate. El chasis era de tubos de acero, al estilo de una bicicleta, mientras que los frenos eran súmamente raquíticos, con un disco de reducidas dimensiones en el tren anterior y un tambor para la rueda trasera.

De todas formas, esto no era un problema, puesto que la Rebel no era una moto para correr. Los 18,5 CV del motor movían con dignidad el conjunto, que pesaba 143 kg en seco. Aún así la velocidad punta se quedaba en unos 120 km/h, mientras que su velocidad de crucero, la ideal para no forzar la mecánica, se situaba en unos 100 km/h aproximadamente.

Honda Rebel 3

Honda CMX 250 Rebel (1997) – Fotografía: M536 (Wikimedia Commons) CC BY SA 3.0

Estéticamente la moto estaba bien acabada, como suele ser habitual con Honda, y nos ofrece un diseño sencillo, que cumple con todos los estereotipos del segmento custom. El foco redondo de reducidas dimensiones, el tanque de combustible alargado y estrecho, el ancho sillín abotonado y por último un colín bajo que envuelve toda la rueda trasera son detalles que nos recuerdan intensamente a las motos de Milwaukee.

Como os podéis imaginar, estamos ante una moto para ir tranquilo a los sitios, en modo paseo. Es otro rollo, el rollo custom, y para disfrutarlo no hace falta tener una centena de caballos ni ir muy rápido. Los consumos rondaban los 4 l/100 km, demasiado elevados para las prestaciones de la moto, aunque se le perdonan porque eran otros tiempos. La carburación es lo que tiene, y el hecho de tener un propulsor bicilíndrico siempre va a penalizar la eficiencia por su mayor rozamiento interno respecto a motocicletas de un solo pistón.

De segunda mano están a precios verdaderamente apetecibles. Es un modelo poco conocido y que apenas tiene demanda, por eso las cotizaciones no se van de madre. Si quieres hacerte con una de estas a penas necesitaras 1.000 euros. El problema son sus reducidas prestaciones, que están casi más cerca de las que puede ofrecernos una moto 125 de gama alta que de una cuarto de litro más prestacional.

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Sobre mí

Gonzalo Lara Camarón

Ingeniero de software a tiempo completo y apasionado del motor en mis ratos libres. Los coches me gustan desde que tengo memoria, pero fue descubrir las motos y la “enfermedad” fue a peor. Mi sueño es recorrer todos los rincones del mundo sobre dos ruedas.

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Javier Costas
Editor

Por 1.000 euros adoptaba encantado a una, para moto paseo, como dices, no hace falta más.

Pedro Ivan
Mecánico
Pedro Ivan

Totalmente de acuerdo, es más cada día pienso más en pillarme una 250 c.c como esta o la citada SR y hacer un viaje tipo aventura a alguna capital europea, con tiempo eso sí.


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Gonzalo Lara Camarón

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Nací entre las historias de mi abuelo sobre su Derbi “cabeza de hormiga” y el terrorífico sonido del escape 4 en 1 de la GPX 600 de mi tío y la belleza de su Vmax 1200. Mi padre, fue mi primer profesor con su viejo SEAT 127, y mi madre, cuenta que aprendí las marcas de los coches antes que el alfabeto.

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Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto la charla sería de órdago. Pero aquí estoy, escribiendo sobre mi pasión donde me dejan. Si hace unos años me dicen que terminaría así, las carcajadas se habrían escuchado hasta en Australia, pero ahora no sabría vivir sin ello.

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