Yamaha construyó en 1987 la motocross más avanzada de la historia, demostró que era ganadora en el Mundial y, acto seguido, la destruyó para que nadie pudiera copiar su tecnología
La moto de carreras factory que demostró que un bicilíndrico de dos tiempos de 500 centímetros cúbicos refrigerado por aire podía vencer en el Senior TT de la Isla de Man
Cuando Nico Bakker, uno de los mejores diseñadores de chasis de la historia, decidió utilizar el motor de una BMW F 650 para crear una moto de carreras, el resultado solo podía ser una obra de arte funcional.
Apenas 100 kilos, un motor Rotax "apretado" hasta los 70 CV y un chasis que, además de sujetar el conjunto, hacía las veces de radiador de aceite. Una joya americana con alma europea.
Un motor de 800 centímetros cúbicos refrigerado por aire y aceite, un chasis de Cagiva Mito y la ambición británica de merendarse a las 600 de cuatro cilindros en los circuitos más ratoneros