Desde la mismísima Italia, la cuna del scooter, nos llega la Piaggio Liberty, un modelo que refleja totalmente la esencia de este segmento que fue inaugurado poco después de la Segunda Guerra Mundial con la Vespa.
La Piaggio Liberty reúne todas las cualidades que le demandamos a un vehículo de este tipo. Es barata tanto de comprar como de mantener, es fácil de utilizar y además cuenta con apariencia estética muy cuidada que hará las delicias de los usuarios más chic y urbanitas.

He de reconocer que me encanta este modelo. Me parece uno de esos productos redondos a los que pocas pegas puedes ponerle. Partimos de la base de que por 2.200 euros te llevas todo un scooter de 125 con un motor bastante cañero, ABS, luces diurnas de LED, una estética muy cuidada, y… por si eso no fuera suficiente, con baúl trasero de regalo. Sinceramente, está muy por encima de lo que ofrece la competencia en este nivel de precios y esa es su fortaleza.
Mecánicamente estamos hablando de un motor monocilíndrico refrigerado por aire de tres válvulas, toda una rareza en este segmento. Se llama el i-get, y gracias a esta tercera válvula tira bastante bien, ya que consigue 11 CV de potencia a 7.500 vueltas mientras que la mayoría de scooters de aire rondan los 9 CV en este segmento. El contrapunto, y quizá la única pega global de esta moto, es que ese extra de alegría en el propulsor conlleva unas medias de consumo algo elevadas, de unos 2,7 l/100 km en conducción real.

De todas formas, seguimos moviéndonos en unos valores ridículos. A no ser que le vayas a dar un uso muy intensivo a la moto, como por ejemplo para flotas de reparto o algo así, la diferencia entre los 2 litros que puede gastar una Honda PCX -la campeona del ahorro- y la Liberty resulta despreciable a fin de mes.
En el apartado de frenada destaca el ABS para el tren delantero, mientras que atrás se conforma con un sencillo freno de tambor, algo que tampoco supone ningún inconveniente en estos segmentos y potencias. La rueda alta de 16 pulgadas aporta ese extra de estabilidad y confort del que carecen la mayoría de sus competidoras directas.
Estéticamente resulta un conjunto sencillamente cautivador, muy italiano. Destaca la corbata que lleva en el frontal flanqueada por las luces de conducción diurna, mientras sus trazos se podrían definir como fluidos y orgánicos. Desde luego son unas formas que sin entrar en barroquismos ni florituras especiales consiguen agradar a la mayoría de los usuarios. Esto es aún más notorio si tenemos en cuenta que la mayoría de scooters que se venden en este rango de precios suelen tener diseños asépticos, simples y anodinos.

El modelo actual se presentó en 2016 y la verdad que aún le queda cuerda para rato, puesto que sigue estando muy vigente. Piaggio ofrece un amplio catálogo de piezas aftermarket para completar si cabe aún más el vehículo, aunque eso sí, dejándote una buena suma de dinero a cambio.
Entre los extras más recomendables está el caballete lateral, que no viene incluido de serie y es la segunda pega que le puedo poner al modelo después de lo del consumo, para manos, una interesante toma de recarga USB en la guantera frontal… detalles y chucherías que contribuyen a redondear un producto que de por sí ya es muy bueno.
En cuanto a su campo de uso y zona de confort, está claro que donde la Piaggio Liberty 125 se mueve como pez en el agua es en ciudad. Sin embargo, gracias a las llanta frontal de 16 pulgas y a los 11 CV, también circula con comodidad por circunvalaciones y carreteras de doble sentido. La velocidad máxima se sitúa en unos 95-100 km/h, lo normal.
Gonzalo Lara Camarón
Ingeniero de software a tiempo completo y apasionado del motor en mis ratos libres. Los coches me gustan desde que tengo memoria, pero fue descubrir las motos y la “enfermedad” fue a peor. Mi sueño es recorrer todos los rincones del mundo sobre dos ruedas.COMENTARIOS