La Zeppelina V72 puede parecer una motocicleta del siglo pasado, pero en realidad es una creación moderna y además, es una creación española. La Zeppelina V72 es obra del especialista Kacerwagen Cycles y se fabricó desde cero.
El mundo de la transformación de motos es de lo más variado, en ocasiones mucho más variado que el mundo del tuning aplicado a las cuatro ruedas. Se pueden encontrar motos de todo tipo, aunque sobre todo custom y cafe racers, pocos son los que se fijan en las “viejas” motos de los años 20, en aquellas máquinas llamadas board tracker –las que se usaban para correr en pistas de madera y, luego, en tierra– que fueron gran parte de la pasión por la moto allá en Estados Unidos.
Todo nació en la mente de Gsus Valencia, Chus para los amigos, quien veía en las viejas motos de carreras de los años 20 algo que, al parecer, no ven otros en España. La cuestión es que aquí, en “nuestra” piel de toro, encontrar una board tracker sobre la que trabajar es caso una odisea, pues las que pueda haber, son parte de alguna colección y no son aparatos sobre los que desarrollar una transformación; son demasiado caros y demasiado únicos.
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Así, pues, Chus creó un chasis desde cero, buscó un motor y se apañó con todo lo que fue encontrando por el camino. El propulsor, por ejemplo, es un dos cilindros de 350 centímetros cúbicos de una Moto Morini Kanguro, el cual se reconstruyó y revisó en profundidad para asegurar una mínima fiabilidad, más potencia y un sonido que fuera a juego con la moto. También se adornó para la ocasión con elementos de latón, las tapas de las válvulas se moldearon para darles un aspecto antiguo, se montó una trompeta de admisión al carburador y se fabricaron unos escapes específicos, sin silenciadores, que se cubrieron de cinta anticalórica.
El chasis, por su parte, aprovecha elementos de la Morini Kanguro y otros creados exprofeso con tubos unidos mediante soldadura TIG. El depósito de combustible se fabricó desde cero, al igual que el asiento, mientras que delante se usa un buje de Yamaha con freno de tambor y atrás se recurre al buje y al piñón de la Morini que donaba el motor.
Para la pintura se contó con la ayuda de Buba Custom Paint, quienes lograron un aspecto realmente “vintage”, parece que incluso conserva la pátina provocada por el tiempo cuando, en realidad, la Zepellina V72 es una construcción realizada en 2019.
Javi Martín
Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto, la charla sería de órdago.COMENTARIOS