Cómo obtener el carné A2 de moto

Cómo obtener el carné A2 de moto

¿Qué debemos valorar antes de dar el salto desde las 125?


Tiempo de lectura: 9 min.

Los apasionados del mundo de las dos ruedas sabemos que cuando llega esta época del año y vemos salir un rayito de sol por nuestra ventana al amanecer, se acerca la temporada buena para disfrutar la moto, da igual que salgas todo el año y te caiga granizo, nieve o lluvia y que disfrutes de esto también (somos un poco masoquistas a veces). Sabes que, al llegar la primavera, vas a cruzarte con muchos más moteros, que tus amigos los “domingueros” se querrán unir a tus escapadas y que muchos otros nuevos motoristas se apuntan a la autoescuela detrás del carné A2 de moto para poder disfrutar de este mundo en el que tu llevas ya varios inviernos, primaveras, veranos y otoños.

Es para estos últimos para los que me gustaría dedicar este artículo, pues si bien hay mucha información sobre las pruebas que necesitamos realizar para la obtención de los distintos carnés de moto, no se encuentra mucha información acerca de los pasos previos que debemos realizar antes de pasarnos por una autoescuela.

Seguramente muchos de los que me leáis, queráis dar el salto al mundo de las motos grandes, después de haber probado una 125 cc con la convalidación del permiso de coche al tener tres años de experiencia. Esto me parece un poco irracional y temerario por parte de la Administración, ya que esta forma de acceso al mundo de la motocicleta está contemplada en la legislación española. Esto nos permite a cualquier conductor de coche llevar una moto de 125 cc, algo que, seamos sinceros, poco tiene que ver con el manejo de un vehículo de cuatro ruedas.

Triumph Tiger 800

Desde aquí os animo a todos aquellos que os veáis con poca experiencia, a que antes de poneros en una situación de peligro os animéis a dar unas cuantas clases en una autoescuela de forma voluntaria, o al menos con alguien que sea capaz de transmitiros un mínimo de conocimientos básicos en un entorno seguro, para que a la hora de salir a la circulación no os expongáis al peligro de no saber hacer frente a las reacciones de la moto.

Otros, vendréis después de llevar unos años con el permiso de ciclomotor o A1 y notéis que vuestra moto se os haya quedado pequeña. Y algunos, directamente, no tengáis ningún tipo de experiencia más allá de una vuelta en la moto del vecino, o quizá ni eso, pero se os caerá la baba pensando en vuestra primera moto, vuestra primera ruta o acudir a vuestro primer evento.

Quizás sea por esto por lo que me veo motivado a explicaros un poco más del sistema en el que nos vamos a ver inmersos para la obtención de nuestro carné A2 de moto, con la finalidad principal de que estéis bien formados e informados y no caigáis en engaños. Ni mucho menos defiendo que sea un sistema perfecto, ni siquiera pienso que no sea mejorable, pero sí que me parece necesario para que podamos salir a rodar con un mínimo de garantías, pues no debemos de olvidar que encima de una motocicleta somos mucho más vulnerables que cuando circulamos en coche. Además, os animo a entender este sistema, a que os quejéis y a que denunciéis si lo veis necesario, cuando sepáis que las cosas no se están haciendo bien.

A modo de recuerdo, el carné A (sin limitación) no se puede obtener directamente, se necesitan dos años de experiencia con el A2, con el que podremos conducir motos de menos de 35 kW, o llevarlas limitadas a 35 kW si de serie no pasan de 70 kW.

NOTA: El vídeo se ha puesto con un propósito didáctico, no por acuerdo con la autoescuela en cuestión.

La autoescuela

Empecemos por el primer acercamiento cuando nos decidimos a empezar en este “mundillo”, las autoescuelas. Según mi propia experiencia y seguro que vosotros también os habéis dado cuenta, hay disparidad de precios en las autoescuelas donde os podéis apuntar a sacaros vuestros respectivos carnés. Haciendo una búsqueda rápida por mi ciudad he podido constatar diferencias de precios para carné A2, pero también hay una numerosa diferencia entre metodologías a la hora de enseñar.

Pongamos tres ejemplos:

Autoescuela A

Nos ofrece un pack todo incluido por 290 euros, que constaría de:

  • Clases teóricas de 45 min (no especifican cuántas)
  • Tasas DGT para poder realizar examen teórico
  • 6 clases para realizar examen en pista de 30 min cada una
  • 2 clases para realizar examen de circulación abierto de 30 min cada una

Autoescuela B

No nos ofrecen ningún pack cerrado, pero si tenemos en cuenta el número de clases que nos ofrecen en la autoescuela anterior en base a los precios que se detallan más abajo, nos saldría a igualdad con la anterior por 510 euros.

  • Sin clases teóricas presenciales, únicamente dan la opción de hacer test a través de la plataforma digital a través de Internet
  • Matrícula: 50 euros
  • Tasas DGT para poder realizar examen teórico: 100 euros
  • Clases de circuito cerrado de 45 min: 25 euros (6 saldrían a 150 euros)
  • Clases de circuito abierto al tráfico de 45 min: 35 euros (6 saldrían a 210 euros)

Autoescuela C

En este caso tampoco hay un pack cerrado, sino que el precio se distribuye según los gastos fijos, y el número de clases prácticas que necesitemos. Tomando el número de clases que nos ofrecen en el primer pack nos costaría un total de 390 euros:

  • Clases teóricas presenciales sin límite, posibilidad de realizar test a través de plataforma digital a través de Internet
  • Matrícula: 50 euros
  • Tasas DGT para poder realizar examen teórico: 100 euros
  • Clases de circuito cerrado de 45 min: 20 euros (6 saldrían a 120 euros)
  • Clases de circuito abierto al tráfico de 45 min: 20 euros (ídem)
Moto Guzzi V7 III Rough

¿Cuál elegir?

Como hemos podido ver, las autoescuelas juegan sus bazas con ofertas que pueden parecer muy atractivas a primera vista, pero que si las analizamos detenidamente, podemos observar como en el ejemplo de la autoescuela A las clases prácticas son mucho más cortas que en los otros dos ejemplos que exponemos. Aquí, mi recomendación siempre será que os presenciéis personalmente, conozcáis a los profesores, busquéis gente preparada con buena experiencia, contrastéis con otros conocidos y sobre todo que huyáis de aquellos sitios en los que os digan que todo se aprende haciendo test por una plataforma digital, siempre y cuando lo que queráis sea claro está, aprender a conducir y no aprender a aprobar un examen.

Mente sana y cuerpo sano

Otro punto importante es el de los centros de reconocimientos de conductores, lo que siempre hemos conocido como “Psicotécnico”. Aquí nos encontraremos a los facultativos que nos emiten el informe que nos valida para que podamos presentarnos a examen y conseguir nuestro carné.

Reparemos en la importancia que tiene la seguridad de que la persona que circula con un vehículo reúna los requisitos aptitudinales y actitudinales necesarios para poder conducir sin poner en peligro su seguridad ni la de aquellos con los que se va a encontrar por la vía en la que va a circular. Esta es la función principal de estos centros, y la razón de su existencia.

Podemos observar al igual que en las autoescuelas, una disparidad de precios según el centro al que acudamos. En una búsqueda similar he visto desde 25 euros el reconocimiento, a más de 50 euros sin pagar las tasas de la DGT, ya que se pagarán en la autoescuela.

Ducati Monster

En este reconocimiento hemos de ser atendidos mínimamente por dos facultativos, un médico y un psicólogo, además de los administrativos que pudiera haber en el centro, y también deberán tener siempre convenio con una clínica oftalmológica, por si fuese necesario la evaluación por parte de un oftalmólogo especializado (pero este no es necesario que esté presente a la hora de realizar el reconocimiento). Si esto no ocurre así, os aconsejo que informéis a la autoridad pertinente.

En el apartado médico se deberá evaluar el estado de salud general de la persona, para observar si posee las aptitudes necesarias para conducir, realizando pruebas como:

  • Evaluación de la capacidad visual
  • Evaluación de la capacidad auditiva
  • Descartar enfermedades médicas o trastornos incompatibles con la conducción
  • Observación postural y funcionamiento del aparato locomotor

En el apartado psicológico el facultativo se encargará de evaluar el factor humano que interviene en la conducción:

  • Detección de personas que, por sus variables actitudinales, personalidad y/o aptitudes no puedan tener el permiso de conducir
  • Detección de personas con propensión a una mayor accidentalidad; ya sea por causas circunstanciales o no
  • Descartar síndromes y trastornos que incompatibilizan la conducción
  • Detección de posibles consumidores de sustancias
Chaqueta SD-JC45

Mi recomendación aquí, al igual que en el caso de las autoescuelas, es que acudáis a un centro con profesionales bien formados, que se adecúe a estos mínimos, y huyamos de aquellos centros donde faciliten la obtención con el único afán de obtener beneficio económico. A fin de cuentas, es la mejor manera de luchar contra ellos, al fin y al cabo como conductores no nos interesa encontrarnos con otros que no se encuentren formados o que no reúnan las capacidades necesarias mínimas.

Espero que con estas recomendaciones podáis entrar a este maravilloso mundo de la manera mejor preparada y con la mayor seguridad posible, para poder maximizar el disfrute de la moto y el entorno que la acompaña y minimizar el riesgo encima de ella.

También espero haber podido transmitiros que, aunque parezcan trámites burocráticos (que también lo son), tienen su razón de ser, que lejos de ser un sistema perfecto, es un sistema necesario, y que en como casi todos los negocios, y el mundo de la moto también lo es para los legisladores y empresarios, hay quien siempre quiere sacar tajada, por lo que de nosotros también depende que las cosas se hagan bien, cambien y finalmente que mejoren. Será un placer cruzarme con alguno de vosotros por la carretera.

V’ss

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Sobre mí

J. Guillermo Pozo

Nací entre las historias de mi abuelo sobre su Derbi “cabeza de hormiga” y el terrorífico sonido del escape 4 en 1 de la GPX 600 de mi tío y la belleza de su Vmax 1200. Mi padre, fue mi primer profesor con su viejo SEAT 127, y mi madre, cuenta que aprendí las marcas de los coches antes que el alfabeto.

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COMENTARIOS

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Javier Costas Franco
Invitado

Pagar por los exámenes y tal no le gusta a nadie, pero es un sistema más coherente y seguro que el de coche, que con 18 años ya puedes llevar lo que sea y con experiencia 0.

Gonzalo Lara Camarón
Invitado
Gonzalo Lara Camarón

A todo lo que se dice en el artículo yo sumaría un dato muy relevante: la motocicleta que tiene cada autoescuela y con la que vas a recibir la formación. La moto de la autoescuela va a condicionar en gran medida el numero de prácticas que necesites realizar con ella antes de estar preparado para realizar el examen correctamente (sobre todo en la parte de circuito). Hay motos más faciles de conducir y motos más difíciles, y las diferencias no son pequeñas. Cuanto más pequeña y ligera y maniobrable sea la motocicleta, más fácil y rápido será aprobar el examen.… Leer más »

Javier Costas Franco
Invitado

Cierto, en algunas autoescuelas dan clases del A2 con motos de 500 y de 600 también. Me llamó la atención ese detalle.


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Ingeniero de software a tiempo completo y apasionado del motor en mis ratos libres. Los coches me gustan desde que tengo memoria, pero fue descubrir las motos y la “enfermedad” fue a peor. Mi sueño es recorrer todos los rincones del mundo sobre dos ruedas.

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Nací entre las historias de mi abuelo sobre su Derbi “cabeza de hormiga” y el terrorífico sonido del escape 4 en 1 de la GPX 600 de mi tío y la belleza de su Vmax 1200. Mi padre, fue mi primer profesor con su viejo SEAT 127, y mi madre, cuenta que aprendí las marcas de los coches antes que el alfabeto.

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Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto la charla sería de órdago. Pero aquí estoy, escribiendo sobre mi pasión donde me dejan. Si hace unos años me dicen que terminaría así, las carcajadas se habrían escuchado hasta en Australia, pero ahora no sabría vivir sin ello.

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Cuando era un niño, no podía pasar una semana sin el nuevo número de mi revista de coches favorita. De adolescente, descubrí que me apasionaba escribir, divulgar y comunicar ideas. Ahora me encuentro dando mis primeros pasos en la profesión que me apasiona de la mano de la afición que ocupó buena parte de mi infancia, toda una suerte que demuestra las vueltas que puede dar la vida.

Elena Lebrón

Soy Elena Lebrón, una joven periodista que desde los 16 años bucea entre grasa y aceite. A los 20, tuve un grave accidente de moto y entendí que faltaban mujeres que hablaran de velocidad y seguridad, y sobre todo mujeres que aportaran información útil y diferente sobre el motor. El motor siempre ha sido una cosa de hombres y las mujeres también tenemos mucho que decir así que toca gritar bien alto :  ¡Gas amigas!