Hay temporadas en las que el catálogo de novedades del año parece una interminable sucesión de actualizaciones menores, colores nuevos y cifras de potencia ligeramente mejoradas. Y luego hay temporadas como esta, en las que aparecen cuatro o cinco motos que te hacen parar en seco, no porque vayan más rápido que la competencia ni porque tengan más pantallas, sino porque tienen algo que decir visualmente. Porque alguien, en algún momento del proceso de diseño, tomó una decisión valiente en lugar de la decisión segura. Esta es nuestra lista de las motos que más nos han llamado la atención en 2025, por diseño y por actitud. No es una clasificación de las más potentes ni de las más tecnológicas. Es una selección de las que más dan ganas de seguir mirando cuando ya deberías haber seguido caminando.
1. Husqvarna Vitpilen 801: arte conceptual con 105 CV
La Vitpilen siempre ha sido una moto que parecía sacada de una exposición de diseño escandinavo más que de un concesionario convencional. Con la llegada de la 801, la versión más grande de la familia, Husqvarna ha dado un paso más en esa dirección sin perder de vista que la moto tiene que funcionar en el mundo real, que es donde las propuestas puramente estéticas suelen romperse.
El elemento más llamativo de la 801 es ese depósito en forma de bala que se fusiona con el asiento y la parte trasera en una sola pieza continua, eliminando cualquier línea de separación visible. El conjunto transmite una sensación de objeto esculpido, no ensamblado. El faro circular con su anillo luminoso exterior completa un frontal que tiene más de reloj de lujo suizo que de naked convencional. Y debajo de todo eso, el bicilíndrico en paralelo de 799 cc con 105 CV —el mismo motor que impulsa la KTM 790 Duke, pero refinado y puesto en contexto— hace que el conjunto tenga tanta sustancia como imagen. Con 181 kilos en orden de marcha, la Vitpilen 801 es también una de las motos más ligeras de su segmento de potencia, lo que le añade una coherencia entre forma y función que no siempre está garantizada en las motos que priorizan el impacto visual.
2. CF Moto 800NK: el resto chino que ya no se puede ignorar
Hace no tanto tiempo, hablar de diseño y motos chinas en la misma frase era o una broma o un malentendido. La CF Moto 800NK es el argumento más contundente de que esa época ha terminado. Esta naked de 799 cc y 100 CV tiene un frontal en forma de flecha que lleva años siendo la seña de identidad de la gama NK, pero en la versión 800 llega con una presencia y un nivel de acabado que la sitúan en una conversación que hace tres años nadie habría imaginado que podrían tener.
Lo que hace especialmente interesante a la 800NK desde el punto de vista del diseño es su coherencia. No es una moto que acumule elementos llamativos sin relación entre sí, sino que cada ángulo mantiene el mismo lenguaje visual agresivo y tenso que define al conjunto. El depósito musculoso, la cola corta y recortada, la iluminación full LED integrada sin concesiones a la recargada estética de algunas rivales japonesas. Por dentro, el nivel tecnológico también ha dado el salto: pantalla TFT de ocho pulgadas con Apple CarPlay en la versión Advanced, suspensiones KYB ajustables, frenos J.Juan con ABS Bosch. La 800NK ya no es una moto que se vende a pesar de ser china. Es una moto que se vende por méritos propios.
3. Moto Morini X-Cape 1200: el regreso de una marca que se tomó en serio
La historia de Moto Morini es la de una marca italiana de larga tradición que desapareció, resurgió bajo bandera china y lleva un tiempo intentando demostrar que esa historia no tiene por qué terminar mal. Con la X-Cape 1200, presentada a lo largo de 2025, Morini lanza su argumento más sólido hasta la fecha: una maxitrail de gran formato con un motor V2 de 1.187 cc diseñado y fabricado en Italia, capaz de entregar en torno a 125 CV con el carácter de un bicilíndrico en V de carrera corta —aceleración rápida, sonido contundente, empuje que aparece antes de que lo pidas.
Visualmente, la X-Cape 1200 no intenta pasar desapercibida. Es una moto grande, musculosa, con esa presencia casi intimidante que solo tienen las maxi-trail cuando están bien proporcionadas. Las líneas son más orgánicas que las de muchas rivales de diseño más agresivo, lo que le da una solidez visual difícil de conseguir en motos de esta envergadura. El equipamiento de serie incluye frenos Brembo, suspensiones KYB totalmente regulables, radar de punto ciego, cámaras delanteras y traseras integradas y pantalla TFT de siete pulgadas con navegación. Todo eso en una moto que, si la marca cumple con las expectativas de precio, podría situarse alrededor de los 10.000-12.000 euros. Si lo consigue, va a generar bastantes conversaciones incómodas en los concesionarios de las marcas premium del segmento.
4. Moto Guzzi V85 TT: la italiana que sigue sin pedir permiso
En un segmento donde la mayoría de las trail de media y gran cilindrada parecen salidas de la misma plantilla —pico delantero, formas tensas, aspecto de moto de videojuego—, la Moto Guzzi V85 TT sigue siendo lo que fue desde el primer día: una moto que tiene un aspecto completamente propio y que no le debe nada a ninguna tendencia. Su inspiración declarada en las grandes trail de los años ochenta, con el doble faro redondo y el águila de Mandello como luz diurna, el guardabarros delantero elevado y los colores de sabor a rally africano, la convierten en una de las motos más reconocibles del mercado actual a distancia de cien metros.
La versión 2025 no cambia esa estética porque no tiene ninguna razón para hacerlo, sino que la refina donde hacía falta: el motor de 853 cc recibe distribución variable de válvulas —una solución mecánicamente ingeniosa que afina la entrega según el régimen—, la pantalla TFT crece a cinco pulgadas con nueva botonería más depurada, y la plataforma inercial de seis ejes pone el ABS en curva al nivel de motos mucho más caras. El resultado es una moto que sigue siendo fácilmente reconocible como Guzzi, con cardán de serie, vibración característica del V2 transversal y ese tacto de embrague casi de seda que los propietarios de la marca citan siempre cuando hablan de por qué no cambiarían. En un mercado que a menudo sacrifica el carácter en el altar de la eficiencia, la V85 TT es la prueba de que se puede tener las dos cosas.
Cuatro motos distintas en segmento, origen y filosofía, pero con algo en común: son motos que se recuerdan cuando ya no están delante de ti. Y eso, en un mercado con cientos de opciones, sigue siendo el mejor argumento de venta que existe.


Javi Martín
Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto, la charla sería de órdago.COMENTARIOS