En el mundo de la automoción, la innovación es una constante para poder estar dentro del competitivo mercado y de eso sabe mucho el fundador de la marca italiana Adiva, Nicola Pozio, que desde 1990 lleva creando e inventando nuevos sistemas con los que revolucionar el segmento de los scooter, buena prueba de ello es nuestro protagonista de hoy, el Adiva AD3 400, la última evolución de este scooter de tres ruedas.
Pero la historia de la marca se remonta a 30 años atrás, cuando su fundador empezó a diseñar scooters tras la marca Adiva. Es en 1994 cuando presenta su primer concept y seis años más tarde en el salón de Milán el primer modelo definitivo, aunque es en 2002, y tras un acuerdo con Benelli, cuando logra poner en el mercado el producto final.
A partir de 2007 la marca toma su propio camino, y gracias a patentar -entre otros- un techo retráctil desmontable en 2004, consigue hacerse un hueco en el mercado sobre todo en la zona asiática, donde recibe fuertes inversiones de un grupo empresarial de Singapur.
Pero vamos a nuestro protagonista, el modelo estrella de la gama Adiva, el AD3 400. Con una imagen que llama la atención incluso al que no es amante de este tipo de vehículos, el AD3 consta de un tren delantero con dos ruedas y una sola en su parte trasera. Quizás lo más singular sea su techo totalmente desmontable y que se puede almacenar en su baúl trasero de 90 litros de capacidad.
El Adiva AD3 400, a pesar de llevar ya dos años en el mercado, aún no está disponible en nuestro país, aunque la marca tiene previsiones de poder hacerlo en unos meses
El motor empleado de origen Peugeot Motocycles, es un monocilíndrico de 399 cc refrigerado por agua que desarrolla una potencia de 36 CV a 7.200 RPM, consiguiendo un par máximo de 38,1 Nm a 5.500 RPM. Para la alimentación se ha recurrido a un sistema de inyección electrónica y se alimenta de un depósito de 11 litros de combustible.
Con la vista puesta en el frontal de este vehículo, quizás su parte más exclusiva, podemos apreciar su sistema de suspensión patentado por la propia marca denominado “Suspensión independiente Quattro-Wishbone”, que trabaja para reducir al máximo las irregularidades del terreno a la par de ofrecer a su piloto la mayor seguridad a la hora de trazar en cada curva. En la parte posterior, con una sola rueda, el sistema de suspensión está formado por sendos amortiguadores independientes.
También es digno de mencionar su descomunal parabrisas delantero, con un ancho que cubre hasta la zona de los puños. Dispone de un limpiaparabrisas y en su parte superior es donde descansa el techo retráctil. Uno faros afilados rematan el frontal de aspecto compacto y bien resuelto estéticamente.
En su parte trasera el ya mencionado baúl, donde si no se guarda el techo desplegable, podemos incluso guardar hasta dos cascos integrales. Un generoso asiento para el pasajero, con un contorno bien marcado y que recoge el cuerpo de una manera generosa, hará que nuestro acompañante se sienta muy cómodo en él.
Los detalles del AD3 400 también son destacables y de muy buena calidad, como sus tres llantas de aleación en 13 pulgadas delante y de 14″ la trasera, todas ellas con neumáticos de 130 mm. Para la frenada tampoco se ha escatimado, ofreciendo un triple disco de 220 mm en las ruedas delanteras y 240 mm en la posterior.
También su cuadro de mandos está muy bien resuelto, con marcador de velocidad y cuentavueltas en los laterales, dejando espacio en el centro entre estos, para incorporar una pantalla TFT donde se recogen diversos datos sobre el funcionamiento del AD3 400.
Las medidas finales de este práctico triciclo quedan en 2.175 mm de longitud por 820 mm de anchura y 1.770 mm de altura, con una distancia entre ambos ejes de 1.560 mm. El peso final del Adiva AD3 400 es de 257 kilogramos en seco, muy similar al del Metrópolis de Peugeot, del que emplea su propulsor.
Otros rivales son Qooder QV3, Piaggio MP3 LT y Yamaha Tricity 300
Con un precio final de 7.990 (IVA incluido) en Italia, tiene varios elementos que se pueden montar como opcionales, como una cubierta térmica para las piernas o un deflector para montar en su parabrisas delantero, entre otros, además de una gama de cinco colores distintos. La marca nos ha comunicado que de momento no tiene un distribuidor para nuestro país, pero que están ya trabajando con varias opciones para poder traerlo a nuestro mercado nacional tras el verano.
J. Rubio
Soy un enamorado del motor en general y de los vehículos clásicos y motocicletas en particular. Dedicado al mundo de la automoción desde hace unos años, disfruto probando toda clase de vehículos y escribiendo mis impresiones y experiencias sobre ellos.COMENTARIOS