Moto del día: Daelim Cordi 50

Moto del día: Daelim Cordi 50

Sencillez y economía en este scooter ciudadano


Tiempo de lectura: 4 min.

En la actualidad, la coreana Daelim, al igual que la mayoría de marcas venidas desde latitudes orientales del planeta hasta el Viejo Continente, posee una gama de productos que cada vez más están en línea con las japonesas equivalentes o modelos europeos que compiten dentro de los mismos segmentos.

Pero antes de que este hecho irrefutable se diera, hubo una época donde la marca coreana fundada en 1962 y con sede en Gyeongsang del Sur (Corea del sur), tenía aspiraciones mucho menos exigentes y construía sencillos scooter dentro del batallado mercado de los ciclomotores. Nuestro protagonista de hoy, el Daelim Cordi 50, destacaba por encima de cualquier otra cosa por lo ajustado de su precio final, 999 euros.

Y no nos engañemos, no es que estuvieran faltos de calidad. La prueba era el Message 50, al que sustituía y que había dado la talla durante varias temporadas a todos y cada uno de los competidores del momento, como el Piaggio Zip o la sempiterna Yamaha Jog/Aerox, gracias a su sencillez de construcción, fiabilidad general y una tarifa prácticamente imbatible por sus competidores, incluso para la Taiwanesa Kymco o su compatriota Hyosung.

Daelim Cordi R 50 1

Por menos de 1.000 euros te podías hacer con este Daelim Cordi 50 donde, por encima de cualquier otra cosa, destacaba su sencillez y facilidad de uso

Sea como fuere, Daelim daba el relevo al Message y ponía a disposición de su clientela este Cordi 50 siguiendo más o menos los patrones ya fijados por su antecesor, donde la facilidad de uso, gracias a su posición de conducción, junto a un reducido peso de unos 78 kilogramos en vacío y una mecánica fiable y de muy bajo mantenimiento; eran sus cartas de presentación.

El Cordi 50 contaba con un monocilíndrico 2T de apenas 49 cc refrigerado por aire comprimido y alimentado por un carburador con una potencia máxima declarada de unos 3 CV a 6.000 RPM, suficiente para que el ciclomotor de Daelim pudiera rodar a velocidades legales de 45 km/h, según lo establecido en el reglamento dentro del segmento. Además, con un depósito de apenas 5 litros de capacidad era capaz de alcanzar distancias cercanas a los 100 kilómetros, logrando en este aspecto posicionarse como uno de los menos sedientos de aquel momento.

A nivel ciclística brillaba nuevamente por su sencillez, con una horquilla telehidraúlica en su frontal y un brazo basculante en el tren posterior, empleando para la frenada con disco delantero de 165 mm de diámetro y pinza de doble pistón delante y un tambor en la zaga. Asímismo, las llantas contaban con las misma medida en ambos ejes, siendo de 10 pulgadas y los neumáticos igualmente compartían especificaciones, en este caso de 90/90, si hacemos referencia a sección y perfil.

Daelim Cordi R 50 2

Con un peso realmente bajo y una posición de conducción adaptable a todos los públicos, el Cordi 50 era una eficaz herramienta dentro del tráfico de cualquier urbe

Uno de los aspectos donde más se trabajó en la nueva versión del scooter urbanita de Daelim fue en su estética, mucho más lograda y con medidas más proporcionadas, además de incorporar un nuevo sistema de escape catalizado para poder superar las restricciones establecidas por la Euro 2 del momento. Curiosamente, y aun a pesar de mantener la tarifa del anterior Message, el Cordi 50 venia equipado de una manera ejemplar si tenemos en cuenta su filosofía, contando con doble retrovisor, pata lateral y caballete central, pequeña parrilla portabultos trasera o un hueco bajo el sillín que podia albergar un casco tipo jet.

Todo ello se complementaba con arranque eléctrico y de accionamiento por patada junto con un cuadro de instrumentos escueto pero con lo necesario para el día a día, disponiendo de un velocímetro, cuentakilómetros, indicador de nivel de combustible y testigos luminosos de intermitencia y luz en posición larga.

El Cordi 50 se mantuvo durante varias temporadas dentro del segmento de scooter ciudadanos y sencillos, demostrando nuevamente como ya por aquellas fechas la marca coreana venía con intenciones claras de hacerse fuerte dentro del mundo de las dos ruedas, y la prueba de ello es su gama actual compuesta por vehículos mucho más sofisticados y de una calidad muy superior a aquellos que la hicieron emerger.

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J. Rubio

Soy un enamorado del motor en general y de los vehículos clásicos y motocicletas en particular. Dedicado al mundo de la automoción desde hace unos años, disfruto probando toda clase de vehículos y escribiendo mis impresiones y experiencias sobre ellos.

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