Moto del día: DKW RM350

Moto del día: DKW RM350

Dotada con un motor de tres cilindros extremadamente original, fue el intento de DKW por volver a lo más alto de las carreras


Tiempo de lectura: 4 min.

Aún a su pesar, DKW se convirtió en una de las empresas automotrices más influyentes del siglo XX gracias a la RT 125. Poseedora de un diseño sencillo y eficaz, esta motocicleta fue replicada hasta la extenuación por multitud de marcas tras la Segunda Guerra Mundial. Todo ello gracias a la liberación de sus patentes por parte de quienes consiguieron doblegar al belicismo nazi. No obstante, en los cincuenta la empresa alemana supo reconstituirse y echar de nuevo a andar con diseños de competición tan originales como el del la DKW RM350. La prueba de que, a pesar de haber sido cerrada definitivamente por Volkswagen en 1969, esta señera marca germana alcanzó un alto nivel en relación a su ingeniería.

Pero vayamos al comienzo de esta historia. Concretamente hasta 1916. Año en el que se fundó DKW bajo la sencilla intención de producir motores de baja cilindrada con los que propulsar bicicletas. Al fin y al cabo, ya con una cierta conciencia sobre la más que posible derrota de Alemania en la Primera Guerra Mundial, tocaba ofrecer mecánicas especialmente asequibles. Justo la misma idea con la que Honda y Ducati echaron a andar en las posguerras de Japón e Italia tras la Segunda Guerra Mundial. No obstante, el buen hacer de su dirección a la hora de fabricar monturas populares consiguió hacer de la marca un gigante empresarial en tan sólo unos años.

De hecho, a finales de los años veinte DKW consiguió ser el fabricante de motocicletas con mayor producción en todo el mundo. No obstante, sólo asociándose con Audi, Horch y Wanderer en 1932 pudo superar las consecuencias de la hiperinflacción registrada en Alemania. Hecho del cual nació Auto Union, influyendo a DKW para introducirse también en el mundo del automovilismo con modelos como el Typ P o el F1. De todos modos, la Segunda Guerra Mundial echó al traste todos los planes de crecimiento, poniendo fin al proyecto del interesante F9 con un motor tricilíndrico inspirado en el de la motocicleta británica Scott Model 3S. Un diseño muy original que, además, no cayó en el olvido.

dkw uld500 (3)

Ya en los años treinta DKW había desarrollado motores de tres cilindros basados en los de la británica Scott, una idea que retomó en los cincuenta para crear la original mecánica de esta motocicleta

DKW RM350, volviendo a las carreras

Con los cascotes del nazismo aún humeantes, muchas de las empresas automotrices alemanas lo pasaron bastante mal durante los años inmediatamente posteriores al fin de la contienda. De esta manera, hasta BMW tuvo que sortear las dificultades fabricando material de cocina. Además, los Aliados decretaron que Alemania no pudiera fabricar motores de alta cilindrada hasta finalizar la década de los cuarenta. Una medida restrictiva que, en materia motociclista, se acompasó a diversas medidas impuestas a la participación de fabricantes germanos en trofeos internacionales hasta 1950.

No obstante, cuando en 1951 al fin pudieron regresar a las carreras sin ningún tipo de traba se toparon con un problema evidente. La falta de potencia derivada de unas mecánicas lastradas por las carencias de la posguerra. Llegados a este punto, en el caso de DKW los ingenieros probaron con multitud de soluciones posibles. Nuevos pistones, válvulas de disco, culatas rediseñadas y, en última instancia, una mejora en los escapes que se mostró como la opción más inteligente.

Sin embargo, hacía falta algo más. De hecho, en DKW necesitaban un motor completamente nuevo si querían volver a destacar en los circuitos internacionales. Así las cosas, en 1952 se presentó la DKW RM350. Una motocicleta de carreras bastante novedosa, aunque su motor con tres cilindros recordase a los experimentos realizados en los años treinta con mecánicas como la dispuesta en el antes mencionado F9.

dkw uld500 (2)

La historia de DKW ilustra muy bien cuál fue la situación de las empresas automotrices alemanas inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial

Eso sí, el caso de la DKW RM350 da una vuelta de tuerca bastante importante respecto a aquellos tricilíndricos de dos tiempos. No en vano, su configuración es sumamente original. Con dos cilindros en posición vertical y uno en horizontal orientado hacia el eje delantero. Además, ya que la DKW RM350 se ideó como una salvaje máquina de carreras cuenta con detalles como las tres palancas para controlar el aire en cada uno de los tres carburadores. Otra muestra más de su original diseño, capaz de rendir 32 CV a 12.000 vueltas aunque, en versiones posteriores, llegó hasta los 45 CV a 13.000. No obstante, a pesar de todo esta motocicleta no pudo lidiar con las nuevas italianas constantemente mejoradas. Razón por la que desapareció de los circuitos a mediados de los cincuenta. No sin antes dejar el recuerdo sonoro de su crudo dos tiempos echado al galope.

COMPARTE
Sobre mí

Miguel Sánchez

Todo vehículo tiene al menos dos vidas. Así, normalmente pensamos en aquella donde disfrutamos de sus cualidades. Aquella en la que nos hace felices o nos sirve fielmente para un simple propósito práctico. Sin embargo, antes ha habido toda una fase de diseño en la que la ingeniería y la planificación financiera se han conjugado para hacerlo posible. Como redactor, es ésta la fase que analizo. Porque sólo podemos disfrutar completamente de algo comprendiendo de dónde proviene.

COMENTARIOS

avatar
2000
 
smilegrinwinkmrgreenneutraltwistedarrowshockunamusedcooleviloopsrazzrollcryeeklolmadsadexclamationquestionideahmmbegwhewchucklesillyenvyshutmouth
Foto
 
 
 
  Suscribir  
Notificar de


NUESTRO EQUIPO

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches, y ahora también las motos. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Jesús Guillermo Pozo

Nací entre las historias de mi abuelo sobre su Derbi 125 Especial y el terrorífico sonido del escape 4 en 1 de la GPX 600 de mi tío y la belleza de su Vmax 1200. Mi padre, fue mi primer profesor con su viejo SEAT 127, y mi madre, cuenta que aprendí las marcas de los coches antes que el alfabeto.

Ender

Japan Rules!!

Javi Martín

Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto la charla sería de órdago. Pero aquí estoy, escribiendo sobre mi pasión donde me dejan. Si hace unos años me dicen que terminaría así, las carcajadas se habrían escuchado hasta en Australia, pero ahora no sabría vivir sin ello.

Miguel Sánchez

Todo vehículo tiene al menos dos vidas. Así, normalmente pensamos en aquella donde disfrutamos de sus cualidades. Aquella en la que nos hace felices o nos sirve fielmente para un simple propósito práctico. Sin embargo, antes ha habido toda una fase de diseño en la que la ingeniería y la planificación financiera se han conjugado para hacerlo posible. Como redactor, es ésta la fase que analizo. Porque sólo podemos disfrutar completamente de algo comprendiendo de dónde proviene.