Moto del día: Ferrari 900

Moto del día: Ferrari 900

La única moto del fabricante italiano


Tiempo de lectura: 2 min.

Ferrari es sinónimo de superdeportivos, motores de muchos cilindros y sobre todo, cuatro ruedas. Pero si os digo que la moto que tenéis en la imagen es una auténtica y genuina moto de la marca Ferrari, es probable que penséis que los de Maranello se han vuelto locos y ahora van a fabricar motocicletas. Nada más lejos de la realidad.

En 1990 un antiguo diseñador de MV Agusta, y ahora al cargo de su propia compañía de ingeniería, David Kay, pensó que sería buena idea construir una moto y ponerle el logo de Ferrari, suponemos que por razones comerciales. Ni corto ni perezoso escribió una carta a Maranello, y el 23 de Mayo de 1990 el presidente de aquel entonces, Piero Ferrari, hijo de Enzo Ferrari, dió su visto bueno para que esto sucediera. Nacía así la primera y única moto con el logo oficial de Ferrari.

En realidad no fue una moto de serie, sino un one-off realizado para demostrar las capacidades técnicas de la compañía del señor Kay. De hecho se hizo a mano durante cuatro años, empleando alrededor de 3.000 horas de trabajo.

Para dar vida a esta moto, se eligió un motor de cuatro cilindros refrigerado por aire, hecho de magnesio y aluminio, 900 cm3, 16 válvulas y con una caja de cambios de cinco velocidades. La carrocería era tubular de aluminio (haciéndola mucho más liviana que la mayoría) y fabricada con tubos 531 Reynolds, horquillas invertidas (proporcionadas por Forcelle Italia), pinzas Brembo con frenos de disco, ruedas Astralite de 17 pulgadas hechas a mano y amortiguadores hechos a medida de la marca WPS. Tanto la carrocería como el motor llevan la marca SF-01M. En cuanto a diseño, se intentó dotar a la moto de cierto aire ferrarista, con una entrada de aire en el colín muy a lo Testarossa, empleando el color rojo típico de la marca, junto al plateado o al negro.

El motor tenía 105 CV a 8.800 rpm, consiguiendo un peso de 172 kg. Realizando un cálculo teórico, la motocicleta Ferrari podría alcanzar velocidades de hasta 256 km/h, pues la moto no ha rodado salvo para comprobar que todo funciona. Sin embargo, su rendimiento no parece tan bueno como cabría esperar de una motocicleta que recibía el logotipo de Ferrari.

La moto se intentó subastar en varias ocasiones, a unos precios que rondaban el medio millón de euros, aunque nadie pujó por ella. Finalmente en 2012 fue vendida en subasta a un precio de 137.300 dólares, un precio por el que puedes conseguir un buen Ferrari (coche) de ocasión.

COMPARTE
Sobre mí

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches, y ahora también las motos. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

COMENTARIOS

avatar
2000
 
smilegrinwinkmrgreenneutraltwistedarrowshockunamusedcooleviloopsrazzrollcryeeklolmadsadexclamationquestionideahmmbegwhewchucklesillyenvyshutmouth
Foto
 
 
 
  Suscribir  
Notificar de


NUESTRO EQUIPO

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches, y ahora también las motos. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Luis Blázquez

Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

Ender

Japan Rules!!

Javi Martín

Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto, la charla sería de órdago.

Miguel Sánchez

Todo vehículo tiene al menos dos vidas. Así, normalmente pensamos en aquella donde disfrutamos de sus cualidades. Aquella en la que nos hace felices o nos sirve fielmente para un simple propósito práctico. Sin embargo, antes ha habido toda una fase de diseño en la que la ingeniería y la planificación financiera se han conjugado para hacerlo posible. Como redactor, es ésta la fase que analizo. Porque sólo podemos disfrutar completamente de algo comprendiendo de dónde proviene.

Mario Rodrigo

Sinceramente, el "bicho" de las motos me picó ya siendo adulto y desde entonces no he parado de disfrutar una y otra vez hasta que lo he convertido en parte de mi profesión. Tan pronto te hago una sesión de fotos que te destripo un motor o te transformo una moto en cafe racer. Las motos son mi pasión y me encanta todo lo que les rodea