Moto del día: Gemini Boss 80

Moto del día: Gemini Boss 80

Los primeros intentos en Taiwan fabricando motos y exportando


Tiempo de lectura: 4 min.

Recuerdo como a mediados de los 90, la gente veía con recelo las nuevas marcas “chinas” que llegaban a los concesionarios. Hablamos de KYMCO y SYM, que de chinas tenían poco pues son taiwanesas. La gente solía acuñar expresiones como: ni con tu dinero, no la conduzco ni con un palo… Pero han pasado los años, y hoy en día nadie duda de la calidad de sus vehículos, igual a los japoneses en todos los sentidos. Pero todo tienen un principio, y en el caso de Taiwán nos lleva a los años 60 y a una marca poco conocida aquí, pero que tiene una curiosa historia detrás al igual que una de las pocos motos grandes que fabricó: la Gemini Boss 80.

Al igual que ahora ocurre en China, durante los años 60 en Taiwán había un gran número de marcas de motocicletas para consumo interno. En muchos casos, fabricaban bajo licencia de las marcas japonesas, que mediante joint-venture habían penetrado en ese más que interesante y creciente mercado (el país asiático estaba en plena expansión). Esto también les permitió “desarrollar” sus propios propulsores, girando un poco la cabeza en los exámenes y copiando al compañero que tenían en la mesa de al lado, ya me entendéis.

Paralelamente el mercado americano sufría la fiebre de los vehículos recreativos. Ya lo vimos cuando hablamos de la MTD 368-850C. Decenas de pequeñas marcas florecieron, creando un increíble mercado de minimotos y otros engendros llegados del propio averno, que dejaron miles de niños y adultos conmocionados o con necesidades dentales acuciantes.

Obviamente estas marcas no fabricaban sus motores, y simplemente los importaban de Taiwán junto a otras piezas que necesitasen, siendo montado todo en sus instalaciones. Vaya, lo que viene siendo un paralelismo muy claro a lo que está ocurriendo ahora con China. La historia, una vez más, es cíclica.

Gemini Boss 80 01

Fue entonces cuando las marcas de allí dijeron: ¿y por qué en vez de vender las piezas sueltas, no las montamos nosotros y directamente las exportamos? Así fue como nacía Gemini como marca de motos. En primer lugar se dedicó a fabricar motos pequeñas, tipo Honda Monkey, pero con un motor Yamaha que según cuentan era increíblemente rápido.

Realmente detrás de la marca Gemini se encontraba Shin San Tong Co. Inc, propietaria de todo el tinglado. A Estados Unidos llegó, entre 1963 y 1972, gracias a American Steel pero luego tuvo que echar el cierre por diversos motivos. Se habla de problemas de licencias, impagos y también que después del boom inicial, el mercado de estos vehículos se vino un poco abajo.

La Gemini Boss 80 fue su primera moto grande, antes de lanzar algunos modelos de 125 cc e incluso de 175 cc. Destacaba por su aspecto enduro de aquella época, con guardabarros elevados y llantas de radios con ruedas de tacos, aunque no estaba realmente creada como para terminar la Baja 1000. Pero su estética había sido escogida porque era lo que vendía, como ahora con las trail.

El motor monocilíndrico con válvula rotativa y 79 cc declaraba la dada desdeñable cifra de 8,5 CV a 7.000 vueltas. Alimentada por carburador, contaba ya con un sistema de engrase separado, que hacía innecesaria la mezcla de la gasolina con el aceite en el depósito. Curioso porque si por algo destacaba este modelo (y otros), era por su bajísimo precio de venta. El sistema de escape elevado por el lado izquierdo, le daba cierto aspecto scrambler, muy en la línea de las motos que se vendían ya en USA por aquel entonces.

Horquilla telescópica, doble amortiguador trasero, frenos de tambor, arranque a patada, transmisión por cadena, velocímetro y manillar elevado con barra de refuerzo central era todo lo que necesitaba para ser un cacharro divertido y que, dado su precio, si se rompía tampoco era una gran pérdida.

Aunque pueda parecer una moto pequeña, el asiento estaba a 765 mm, siendo perfectamente utilizable por cualquier adulto pero también por algún niño americano grandecito amante de las hamburguesas. De serie venía con llanta de 15″, pero si te iba la aventura la podrías solicitar con una llanta delantera de 19″, y enfrentarte así a lo desconocido.

Como os podéis imaginar, una moto taiwanesa de principios de los 70, usada para hacer el cafre y con la calidad justita, hoy en día es casi imposible de encontrar a la venta. Pero de vez en cuanto aparece alguna, y ojo porque la réplica Monkey (llamada Gemini SST 50 por el acrónimo Shin San Tong), es fácil verla cambiar de manos por unos 2.000 euros, cuando en su momento se vendieron por 150-200 dólares.

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