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Moto del día: Honda Z50 Monkey

Pequeña, pero matona

Moto del día: Honda Z50 Monkey

La moto de hoy es pequeña en tamaño, pero grande en actitud. Se trata ni más ni menos que de la Honda Z50 Monkey, una moto originalmente pensada para niños, pero que tuvo éxito más allá de este objetivo, siendo empleada por muchos adultos como transporte para trayectos cortos.

Se comenzó a vender en 1964 en Japón, llegando a Europa en 1967 y desde entonces Honda ha ido perfeccionando el modelo, el más reciente, Monkey 2018, está al caer. La que véis en la imagen es de 1990. Como concepto, Honda quería una moto plegable, ligera y pequeña para poder llevarla de la mano hasta el parque, donde los niños podrían disfrutar de ella. Pero resultó tan versátil, que los padres se las quitaron a sus hijos, y comenzaron a utilizarlas. De hecho, su apellido «Monkey» viene de cómo se ve un adulto encima de ella, similar a la posición de un mono.

El motor de este juguete es un monocilíndrico de cuatro tiempos y 49 cm3, montado horizontalmente, que produce la friolera de 4,5 CV y consigue alcanzar los 50 km/h. Para que os hagáis una idea de su tamaño, la altura al suelo del asiento es tan solo de 560 mm, y monta unas ruedas de tamaño 89 mm × 203 mm; es un poco más grande que la Motofeber que anunciaba Ángel Nieto.

Al principio no disponía de suspensión delantera, montando una horquilla fija de tubo de acero, pero más adelante ya se incorporó el conjunto de muelle-amortiguador para que el comportamiento fuese más confortable y seguro. Pequeña en tamaño, pero grande en espíritu RACER, te transportará adonde quieras, aunque no muy rápido.

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Sobre mí

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches, y ahora también las motos. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

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Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches, y ahora también las motos. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

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Me gustan los coches desde que tengo uso de razón (o antes), las motos siempre me han inspirado mucho respeto, y sin saber cómo, ya me han enganchado.

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Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

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Ingeniero de software a tiempo completo y apasionado del motor en mis ratos libres. Los coches me gustan desde que tengo memoria, pero fue descubrir las motos y la “enfermedad” fue a peor. Mi sueño es recorrer todos los rincones del mundo sobre dos ruedas.

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Nací entre las historias de mi abuelo sobre su Derbi “cabeza de hormiga” y el terrorífico sonido del escape 4 en 1 de la GPX 600 de mi tío y la belleza de su Vmax 1200. Mi padre, fue mi primer profesor con su viejo SEAT 127, y mi madre, cuenta que aprendí las marcas de los coches antes que el alfabeto.

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Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto la charla sería de órdago. Pero aquí estoy, escribiendo sobre mi pasión donde me dejan. Si hace unos años me dicen que terminaría así, las carcajadas se habrían escuchado hasta en Australia, pero ahora no sabría vivir sin ello.

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Más que la Historia, me gustan las viejas historias que huelen a asfalto, carreras y gasolina.