Moto del día: Norton Commando 750 / 850

Moto del día: Norton Commando 750 / 850

Cinco veces consecutiva Moto del Año en el Reino Unido, esta Norton es una de las grandes clásicas de aquel país


Tiempo de lectura: 3 min.

Más allá de las filias y fobias de cada persona aficionada al motociclismo, nadie puede negar que la industria británica ha sido y es una de las más señeras, eficientes y personales en el mundo de las dos ruedas. Consensuado este punto, no resulta aventurado decir que si un modelo ha logrado ser cinco veces consecutivas la “ Moto del Año “ en el Reino Unido, merece un puesto de honor en la galería histórica del motociclismo. Justo el caso de la Norton Commando 750, la cual lo hizo desde 1968 hasta 1972. Año en el que dio paso a una nueva evolución de cilindrada aumentada, llegando hasta los 850 centímetros cúbicos.

Pero, ¿cómo se logra esto? Bien, en principio lo cierto es que pertenecer a la gama de Norton ya le proporcionaba un buen punto de partida. No en vano, ésta fue hasta su disolución en 1976 – con refundación incluida el pasado 2008 – una de las marcas históricas del motociclismo británico desde que fuera fundada en el lejano 1898 para ganar su primer TT de la Isla de Man en 1924. No obstante, lejos de dormirse en los laureles Norton demostró tener capacidad para reivindicarse en plena oleada japonesa durante los sesenta con la aparición de la Commando 750.

Eso sí, no optando por hacer modelos de gran serie con toque deportivo sino yendo directamente a los segmentos más exclusivos. Algo sobre lo cual nos da pistas incluso el ingeniero encargado del chasis en la Norton Commando 750. Stefan Bauer, procedente ni más ni menos que de Rolls-Royce para idear el sistema Isolastic con unos nuevos “ silent blocks “ capaces de reducir notablemente las vibraciones del motor presentes en los anteriores modelos de gran cilindrada. Todo ello con el motor, la caja de cambios y el basculante formando un único conjunto previamente a ser incorporado al chasis.

norton commando (2)

En el apartado mecánico fue una motocicleta conservadora, pero en lo referido al chasis marcó un antes y un después gracias al sistema Isolastic

Norton Commando 750, la excelencia que no pudo salvar la marca

La vida comercial de la Norton Commando 750 estuvo marcada por una profunda paradoja. Y es que, si bien por un lado era una motocicleta de excelente calidad, por otro su fabricación siempre fue compleja. Con constantes cambios de fábrica que ya presagiaban el final sufrido al tiempo por la marca. Además, a pesar de su excelente diseño tuvo multitud de problemas en los acabados, yendo desde fallos en el colector de escape hasta el engrasador manual de la cadena que no paraba de manchar la rueda trasera.

Respecto al motor, la Norton Commando 750 estaba caracterizada por un bicilíndrico en paralelo de 745 centímetros cúbicos capaz de entregar 58 CV a 6.800 revoluciones por minuto. Eso sí, hasta el director de Norton expresó su sorpresa ante el éxito comercial de esta moto, ya que no dejaba de contar con un diseño mecánico realmente conservador, e incluso algo obsoleto.

No obstante, en aquel momento las motocicletas japonesas estaban entrando con una enorme fuerza en el mercado. Eran rápidas, con buen precio y bastante prácticas fuera cual fuera el segmento del cual se estuviera hablando. Entonces, ¿qué debían hacer las marcas británicas? Pues posiblemente justo lo que hizo la Norton Commando 750: apostar por la identidad más diferenciada de sus monturas respecto a las avanzadas japonesas.

norton commando (1)

A pesar de su éxito, el declinar de las marcas británicas ante el empuje de las japonesas era una realidad tan irrefrenable que Norton acabó echando el cierre en 1976 hasta su posterior refundación en 2008

De todos modos, finalmente nada fue posible ante la reorganización del mercado impuesta tras la década de los sesenta. Y es que, a pesar del éxito de la Norton Commando 750, la empresa acabó cerrando en 1976 asfixiada por los problemas económicos que la habían llevado a asociarse con Villiers y Triumph bajo el amparo del gobierno. Así las cosas, posiblemente este modelo sea uno de los últimos grandes exponentes del motociclismo británico más clásico.

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Sobre mí

Miguel Sánchez

Todo vehículo tiene al menos dos vidas. Así, normalmente pensamos en aquella donde disfrutamos de sus cualidades. Aquella en la que nos hace felices o nos sirve fielmente para un simple propósito práctico. Sin embargo, antes ha habido toda una fase de diseño en la que la ingeniería y la planificación financiera se han conjugado para hacerlo posible. Como redactor, es ésta la fase que analizo. Porque sólo podemos disfrutar completamente de algo comprendiendo de dónde proviene.

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Jaime Peralta

Me llamo Jaime Peralta Sánchez y soy estudiante de Comunicación audiovisual en la Universidad Rey Juan Carlos.