Moto del día: OSSA TR 350

Moto del día: OSSA TR 350

Heredera de toda la experiencia creada en trial por la marca, estuvo en producción hasta el final de la misma


Tiempo de lectura: 4 min.

Un buen piloto no es sólo aquel que conduce de forma virtuosa en las carreras. Lejos de ello, especialmente es aquel que sabe cooperar adecuadamente con mecánicos e ingenieros para mejorar el desarrollo de los modelos. Algo perfectamente ejemplificado en la trayectoria de Ossa, marcada por Santiago Herrero hasta su trágica muerte en 1970 para después tener en el británico Mick Andrews un referente en el desarrollo de monturas camperas como la Ossa TR 77. Una motocicleta lanzada en 1977, y por tanto ya representativa de esa segunda vida tomada por la marca, enfocándose en las competiciones sobre tierra tras el terrible y traumático golpe que supuso la muerte de Herrero en la Isla de Man.

Algo que pudo haber sido un punto y final para la participación oficial de Ossa en todo tipo de campeonatos, aunque finalmente ésta pudo reconducir su rumbo a la especialidad del trial. Algo en lo que, si lugar a dudas, Mick Andrews fue uno de los mejores pilotos de todos los tiempos. Dos veces campeón del mundo – en 1972 y 1973, precisamente a lomos de modelos Ossa – , este inglés pasó de foguearse con una AJS a ganar carreras de prestigio con las Bultaco Sherpa. A partir de ahí, llamó la atención de Ossa a mediados de los sesenta. Una época en la que ésta simultaneó la competición sobre tierra con las carreras sobre asfalto.

De esta manera, mientras Herrero afinaba la mítica 250 Monocasco Andrews se enfocó en colaborar con los ingenieros para mejorar las monturas de trial. Y vaya, lo cierto es que aquello tenía que ser un espectáculo. Porque se daba la circunstancia de que en la misma marca había dos pilotos de enorme proyección en cada uno de sus campos bendecidos con el don de tener una enorme intuición con los asuntos mecánicos. Ossa, a finales de los sesenta, era una maquinaria bien engrasada cuya acumulación de conocimientos tecnológicos fue dando cada poco motocicletas de lo más interesantes.

ossa

Ossa tuvo la suerte de dar con Andrews, quien sabía cooperar muy bien con los mecánicos e ingenieros de cara a desarrollar mejores modelos

Ossa TR 77, una interesante moto de trial

Aunque finalmente acabó regresando tras volver a tener contacto con Ossa debido a haberse comprado una de sus motocicletas para competir por libre en el mundial de 1978, Andrews estuvo trabajando para Yamaha desde 1973. Justamente cuando Ossa evolucionaba la MAR 250 (1972) de la cual derivó la TR 77 350. No obstante, su enorme labor de años en Ossa dejó una evidente huella en todo lo que ésta hizo para el mundo de las trial durante los setenta, siendo siempre unas motocicletas geniales para esta especialidad.

En lo referido al bastidor, el de la Ossa TR 77 fue multitubular de acero acogiendo en él una mecánica monocilíndrica con 302 centímetros cúbicos en ciclo de dos tiempos. Respecto al par hay que decir que no hemos encontrado una cifra fiable ya que sobre este modelo existen evidentes lagunas de información, aunque lo que sí podemos decir es que Ossa buscó un comportamiento suave en la entrega de potencia. Incidiendo en que se pudiera dar una buena respuesta desde muy bajas vueltas.

De hecho, consultando pruebas de la época se reseña la respuesta inmediata del motor en cualquier situación. De hecho, la Ossa TR 77 se enfocó tanto al trial que en lo relativo a las marchas se dejó notar la falta de una larga para los desplazamientos por carretera. No obstante, en general aparece reseñada como una montura excelente que recuperaba la personalidad propia de la marca. Eso sí, al tiempo fue uno de los cantos de cisne de la misma.

ossa tr 77 (1)

Evolucionada a partir de todo lo creado en la época de Andrews, este modelo fue uno de los cantos de cisne de la empresa antes de cerrar a mediados de los ochenta

Al fin y al cabo, a finales de los setenta la crisis financiera por la que atravesó Ossa fue cada vez más seria. En 1979 la familia Giró salió del accionariado, recayendo la gestión en una cooperativa de trabajadores. Se lanzaron algunos modelos muy llamativos a la desesperada pero, finalmente, Ossa tuvo que rendirse ante la evidencia y echar el cierre a mediados de los ochenta. De hecho, la Ossa TR 77 estuvo en producción hasta el último momento a través de tres evoluciones.

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Sobre mí

Miguel Sánchez

Todo vehículo tiene al menos dos vidas. Así, normalmente pensamos en aquella donde disfrutamos de sus cualidades. Aquella en la que nos hace felices o nos sirve fielmente para un simple propósito práctico. Sin embargo, antes ha habido toda una fase de diseño en la que la ingeniería y la planificación financiera se han conjugado para hacerlo posible. Como redactor, es ésta la fase que analizo. Porque sólo podemos disfrutar completamente de algo comprendiendo de dónde proviene.

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Jaime Peralta

Me llamo Jaime Peralta Sánchez y soy estudiante de Comunicación audiovisual en la Universidad Rey Juan Carlos.