Moto del día: Testi Cricket

Moto del día: Testi Cricket

Según los entendidos en el "mundo tubone", fue el primer de todos


Tiempo de lectura: 3 min.

Antes de que Peugeot, Piaggio o Garelli popularizaran el formato “tubone”, hubo una marca que se adelantó a todos: Testi, pequeña firma de Arzignano, especializada en ciclomotores deportivos desde finales de los 50. Y dentro de su catálogo, hubo un modelo que rompió los esquemas de la época: el Testi Cricket, nacido a principios de los años 70 y considerado por muchos como el primer tubone “puro” de la historia.

Lo que hoy llamamos tubone parece algo evidente: un ciclomotor sencillo, con chasis de un único tubo grueso que hace de columna vertebral, depósito integrado en ese propio tubo, ruedas finas, estética juvenil y un motor dos tiempos de ciclo sencillo. Pero en los setenta esto era una rareza absoluta. La mayoría de ciclomotores seguían siendo bicicletas reforzadas con motor. El Cricket fue de los primeros en plantear lo contrario: empezar desde una moto, pero reducirla hasta los 50 cc manteniendo su espíritu deportivo.

Montaba un motor Minarelli de 49 cc, sencillo, fiable y muy vivo si se le daba cancha, asociado a un cambio de dos o tres velocidades según versión. Nada espectacular hoy, pero en su momento era un misil para chavales de 14 años. La parte ciclo, eso sí, era de juguete: frenos de tambor, llantas muy delgadas y una suspensión justita. Pero el peso ridículo y ese chasis tubular le daban un aplomo sorprendente para su tamaño.

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La gracia del Cricket es que no solo creó escuela. Es que abrió la puerta a toda una generación: el Peugeot 103, el Piaggio Si, el Ciao más deportivo, los Garelli tubone… todos beben de esta fórmula. Y aunque muchos aficionados de fuera de Italia no lo conocen, dentro del mundillo es “el abuelo” de una estética que explotaría en los 80 y 90.

En España no llegó como importación oficial, lo que explica su rareza absoluta aquí. Pero en Italia es un icono cultural: un ciclomotor que mezcla la ingenuidad de la época con un diseño adelantado veinte años. Hoy, cualquier unidad que aparezca restaurada es pieza de colección.

Hay una historia curiosa alrededor del Testi Cricket. Erio Testi, hijo de Umberto Testi, trabajó en la fábrica de bicicletas de su padre hasta 1953. Entonces, se le pidió que marchara a trabajar a Austria, a la empresa de Fichtel & Sachs, donde aprendería sobre motores de dos tiempos. A su regreso, Erio transmitió todo lo aprendido a su amigo Vittorio Minarelli, quien tras unos años de estudio y práctica, fundo la Fabricca Bologna Minarelli FBM, que daría lugar a la mundialmente conocida Motori Minarelli, que acabó por motorizar a decenas de miles de ciclomotores en toda Europa.

Mientras tanto, Erio creo otra marcas como Cosmo Amico, Silver Foxi o una muy conocida por los amantes de la Fórmula 1: Gitane. Erio Testi era discreto y muy modesto, y al igual que Minarelli, se conformaba con vender sus productos a otras marcas, para que las divisiones de marketing de cada cliente se encargara de hacer pasar esos productos como propios, ocultando los verdaderos creadores.

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Sobre mí

Javi Martín

Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto, la charla sería de órdago.

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Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches, y ahora también las motos. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

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