Moto del día: Velocípedo Michaux-Perreaux a vapor

Moto del día: Velocípedo Michaux-Perreaux a vapor

Comparte con el de Roper el logro de haber sido la primera motocicleta


Tiempo de lectura: 2 min.

Cuando hace unos días hablamos del Velocípedo Roper a vapor, comentábamos que compartía el honor de haber sido una de las primeras motocicletas creadas. La otra es el Velocípedo Michaux-Perreaux, también propulsado por un motor a vapor. Fue creado entre 1867 y 1869 (la fecha tampoco está clara) por Pierre Michaux, mientras que el motor de vapor había sido diseñado por Louis-Guillaume Perreaux, de ahí que el honor sea compartido.

Pierre Michaux (y su hijo Ernest) tienen ya un lugar en la historia, ya que están considerados como los inventores de la bicicleta moderna (con ambas ruedas de igual o similar tamaño). Fabricaban carruajes en París y fueron los primeros en construir un velocípedo, tras adaptar a una draisiana tanto los pedales como el manillar. Esta bicicleta fue un éxito, aunque rápidamente fue superada en prestaciones por los marcos diagonales de los Oliviers.

Cogiendo uno de estos cuadros de bicicleta, Michaux lo modificó para poder instalar el motor de vapor Perreaux en la parte trasera. Al contrario del de Roper, que funcionaba con carbón, este se alimentaba de alcohol. Contaba con un solo cilindro de medidas 22×80 mm, lo que le daba una cilindrada total de algo menos de 30,5 cc. La potencia estimada era de entre 1 y 2 caballos. La transmisión era a la rueda trasera gracias al uso de dos correas de cuero flexible. Por encima, el sillín se montaba sobre un sistema de ballestas que le confería algo de amortiguación.

Contaba con un medidor de presión de vapor en el manillar y el paso del vapor al cilindro se hacía mediante una llave manual, por lo que era menos sofisticado que el acelerador de puño (dos puños) que había inventado Sylvester H. Roper. No tenía frenos y su peso total era de unos 88 kg, 62 kg de los cuales correspondían al motor. La velocidad máxima se estimaba entre 25 y 30 km/h. La autonomía era bastante elevada, de entre 50 y 90 km o entre 2 y 3 horas de funcionamiento.

Solamente se construyó una unidad que se expone actualmente en el Museo de la l’Île-de-France. Su patente fue presentada en 1869, por lo que esta sería la única fecha legal del velocípedo a vapor de Michaux-Perreaux. Posteriormente construiría una versión de tres ruedas usando un motor similar. Tanto el velocípedo Michaux-Perreaux como el de Roper se pudieron ver en el Museo Guggenheim de Bilbao como parte de la exposición “El arte de la motocicleta” hace más de 19 años.

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