Moto del día: Camaro Champion Lusso P6SS

Moto del día: Camaro Champion Lusso P6SS

Típcio ciclomotor de los años 70, con una historia casi inexistente


Tiempo de lectura: 8 min.

La Camaro Champion Lusso P6SS de 1972 es tan rara que prácticamente no existe. No hay pruebas de prensa. No hay datos de producción. No hay registros históricos fiables. No hay ni siquiera consenso sobre quién lo fabricó exactamente o cuántos ejemplares se produjeron. Es un ciclomotor holandés de 49 centímetros cúbicos con motor italiano Minarelli que apareció brevemente a principios de los años setenta y después se esfumó de la historia como si nunca hubiera existado.

Solo sabemos de su existencia porque ocasionalmente aparece alguna unidad olvidada en un garaje en los Países Bajos, o porque algún coleccionista especializado en rarezas europeas de dos tiempos consigue rescatar una y la sube a internet con más preguntas que respuestas.

La historia de la Camaro Champion Lusso P6SS es la historia de cientos de pequeños ensambladores europeos que florecieron brevemente en los años sesenta y setenta fabricando ciclomotores con componentes italianos, y que después desaparecieron sin dejar apenas rastro. Motos efímeras para un mercado efímero, construidas por empresas que nacieron y murieron en menos de una década.

El boom holandés de los ciclomotores: cuando medio país iba en bromfiets

Para entender qué es la Champion Lusso P6SS hay que entender primero qué eran los Países Bajos en los años setenta. Un país pequeño, plano, urbano, con infraestructura ciclista desarrollada y una cultura de transporte ligero profundamente arraigada. El ciclomotor –bromfiets en neerlandés– no era un juguete ni un capricho. Era transporte serio para millones de personas.

Los ciclomotores holandeses de los años sesenta y setenta se dividían en dos categorías. Primero estaban las marcas grandes y establecidas que fabricaban sus propias máquinas completas: Sparta, Batavus, Gazelle. Después estaban los pequeños ensambladores, empresas diminutas que compraban motores italianos –principalmente Minarelli, también Sachs, Franco Morini–, compraban componentes franceses o alemanes, diseñaban un chasis propio o adaptaban uno existente, y vendían el resultado bajo marca local con nombres inventados que sonaban exóticos o deportivos.

Camaro era uno de esos ensambladores. No fabricaban motores. No fabricaban horquillas. No fabricaban carburadores ni magnetos. Ensamblaban. Compraban el motor a Minarelli en Italia, compraban las ruedas y frenos donde fuera más barato, soldaban un chasis tubular de acero, le ponían un depósito con pegatinas llamativas, y lo vendían en el mercado holandés con un nombre que sonara rápido y americano.

El mercado holandés de ciclomotores en 1972 era enorme. Miles de unidades matriculadas cada año. Competencia feroz. Márgenes estrechos. Las marcas grandes dominaban por volumen y red de distribución, pero había espacio para los pequeños si conseguían diferenciarse por precio, por estética, o por ofrecer algo ligeramente distinto a lo que vendían Sparta o Batavus.

Camaro intentó diferenciarse por nombres italianos que sonaban deportivos. Champion. Lusso. P6SS. Pegatinas con tipografía agresiva. Colores llamativos. La promesa implícita de que aquello era más rápido, más moderno, más emocionante que un Sparta aburrido de toda la vida. Funcionó el tiempo suficiente para que algunas unidades se vendieran. Y después la empresa desapareció.

Motor Minarelli: el proveedor italiano que alimentó a media Europa

El corazón de la Camaro Champion Lusso P6SS es su motor Minarelli P6. Un monocilíndrico de dos tiempos de 49 centímetros cúbicos, refrigerado por aire, con admisión por válvula rotativa y transmisión integrada. Minarelli fabricaba este tipo de motores por decenas de miles y los vendía a quien los quisiera comprar.

Minarelli no era una marca de motos. Era un fabricante de motores y el motor P6 que lleva la Camaro Champion era típico de la época: monocilíndrico horizontal de dos tiempos con cilindro de hierro fundido, carburador Dell’Orto, encendido por volante magnético, admisión por válvula rotativa en el cárter –más eficiente que la admisión por lumbrera del cilindro–, y caja de cambios integrada de tres o cuatro velocidades. La potencia declarada era de aproximadamente 1,5 CV, suficiente para mover los escasos 40-45 kg del conjunto a una velocidad máxima teórica de 40-45 kilómetros por hora.

La transmisión del Camaro Champion Lusso P6SS es “Voet-V“, que en neerlandés significa “pie en V”. Es un sistema de cambio manual accionado por pedal “puna-tacón”: presionas hacia adelante para bjar marcha, presionas hacia atrás para subir. Era común en ciclomotores europeos de la época, especialmente en los que llevaban motores Minarelli o Franco Morini con caja de cambios integrada.

El motor Minarelli P6 era fiable, barato y fácil de mantener. No era potente ni sofisticado, pero hacía su trabajo durante años con mantenimiento mínimo. El problema no era el motor. El problema era todo lo demás.

Camaro Champion Lusso P6SS (2)

Construcción efímera: chasis genérico, componentes baratos, vida corta

La Camaro Champion Lusso P6SS usa un chasis tubular de acero soldado típico de los ciclomotores económicos de principios de los setenta. Nada especial. Nada innovador. Un triángulo principal que soporta el motor, un tubo de dirección que sostiene la horquilla delantera, un subchasis trasero que aguanta el asiento y el guardabarros. Soldaduras visibles, pintura aplicada con pistola, cromados donde corresponde para darle presencia.

Delante, una horquilla telescópica. La suspensión trasera usa un basculante con dos amortiguadores laterales de muelle helicoidal sin ajustes. Las ruedas son de radios con llantas de acero cromado y neumáticos de sección estrecha. Los frenos son de tambor en ambos ejes, accionados por cables.

El depósito de combustible es de acero, con capacidad para tres o cuatro litros de mezcla de gasolina y aceite de dos tiempos. El asiento es individual acolchado forrado en símil piel o vinilo, con espacio justo para el piloto y nadie más. La instrumentación consiste en un velocímetro mecánico redondo montado en el manillar, sin cuentakilómetros ni ningún otro indicador.

La iluminación usa un faro delantero redondo alimentado por el volante magnético del motor –sin batería–, con potencia suficiente para ver algo cuando el motor está al ralentí pero insuficiente para iluminar realmente la carretera de noche. El piloto trasero es una lucecita roja que apenas se ve desde veinte metros. Los intermitentes no existen. Las señalizaciones de giro se hacían con el brazo.

Todo el conjunto pesa entre 40 y 45 kilogramos. Es ligero, manejable, y lo suficientemente pequeño para aparcarlo en cualquier sitio. La posición de conducción es curiosamente deportiva, con semimanillares y estriberas centrales. No es cómodo para distancias largas. No está diseñado para autopistas. Está diseñado para ir del punto A al punto B en ciudad a 40 km/h con aires de carreras.

Lusso: la promesa de lujo en un ciclomotor de 49cc

El nombre “Champion Lusso” es marketing puro. Lusso significa “lujo” en italiano, y su uso en el nombre del modelo sugiere que esta versión tenía algún tipo de equipamiento adicional o acabados superiores respecto a una versión base hipotética. Pero no hay registros de qué incluía exactamente la designación Lusso, ni evidencia de que existiera una versión Champion estándar sin el apellido Lusso para comparar.

Probablemente el “Lusso” significaba cromados adicionales, algún detalle decorativo en el depósito, quizá asiento con doble costura o manillar con puños de goma de mejor calidad. Pequeños toques que permitían subir el precio cincuenta florines sin aumentar el coste de producción más de diez. Era común en la época: las marcas pequeñas ofrecían versiones “deportivas” o “de lujo” que eran exactamente iguales a la versión base pero con pegatinas diferentes y algún cromado extra.

La designación P6SS tampoco está clara. La P6 se refiere al motor Minarelli, pero el sufijo SS (probablemente “Super Sport” o similar) sugiere una versión con alguna modificación. Quizá un carburador ligeramente más grande, quizá una relación de transmisión final más corta para mejor aceleración, quizá simplemente un escape menos restrictivo. O quizá nada, y el SS era solo marketing para justificar un precio superior.

No lo sabemos. No hay documentación técnica. No hay pruebas de prensa. No hay anuncios publicitarios en revistas de la época que expliquen qué diferenciaba al Champion Lusso P6SS de cualquier otro ciclomotor holandés con motor Minarelli. Solo sabemos que existió, que algunas unidades se vendieron, y que después la marca Camaro desapareció sin dejar rastro.

El ejemplar fotografiado pertenece al Stolte’s Showroom en Países Bajos, ha sido restaurado completamente, y es probablemente una de las pocas unidades que sobreviven en condiciones de rodar.

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Sobre mí

Javi Martín

Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto, la charla sería de órdago.

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Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches, y ahora también las motos. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Javi Martín

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