Moto del día: Honda NS500

Moto del día: Honda NS500

Gracias al buen paso por curva de su V3 fue la montura que llevó al título mundial a Freddie Spencer en 1983


Tiempo de lectura: 4 min.

Dentro de la historia del Mundial en los años ochenta, la Honda NS500 destaca como una de las monturas más recordadas, especialmente por haber llevado a Freddie Spencer hasta la victoria en la temporada del medio litro en 1983. Además, su diseño mecánico no sólo fue una excelente respuesta a las monturas con cuatro cilindros, sino que también representó toda una sorpresa para la propia marca, poniendo patas arriba algunas de sus concepciones mecánicas más asentadas en aquel momento. Así las cosas, para comprender a la Honda NS500 lo mejor será ir por partes.

De esta manera, nos remontaremos hasta 1977. Año en el que Takazumi Katayama se convierte en el primer japonés ganador de un título mundial, alzándose con el de 350 centímetros cúbicos a bordo de una Yamaha TZ350. No obstante, aún con este importante éxito a sus espaldas sólo permanece en la marca una temporada más para luego, en 1979, desaparecer prácticamente de los circuitos durante un tiempo de al menos dos años. Llegados a este punto la pregunta es obvia, ¿qué ocurrió con su trayectoria? Lejos de sufrir un accidente de prolongada recuperación, lo que absorbió a Katayama fue el desarrollo de la Honda NS500.

Cometido para el cual fue contratado por la empresa alada, estrenando este modelo en 1982 con el objetivo de conquistar lo más alto del mundial de 500. Algo que hizo, beneficiándose de la valentía puesta en un diseño donde Honda sustituía sus tradicionales motores de cuatro tiempos por un V3 de dos. Planteamiento que hizo de la Honda NS500 una montura especialmente eficaz en las curvas, como demostró el adelantamiento de Freddie Spencer a Kenny Roberts en el GP de Suecia 1983. Realizado en la última curva, de aquel último GP de la temporada, con sólo dos puntos de diferencia entre ambos pilotos. Una maniobra audaz de la cual la Honda NS500 salió disparada hacia la línea de meta, inclinando así el título para Spencer durante los últimos segundos de la temporada.

honda ns500 (1)

La apuesta de Honda por una mecánica atípica en el momento tuvo su éxito cuando en 1983 Freddie Spencer consiguió hacerse con el título mundial de 500 en una temporada cargada de tensión hasta el último momento

Honda NS500, la eficacia del V3

En términos de potencia máxima, un V3 de dos tiempos estaba por debajo de los V4. Eso es cierto. De hecho, no hay más que ir a las cifras. Viendo cómo las principales competidoras de la Honda NS500 contaban con, al menos, unos 10 CV más que ésta. Especialmente si tenemos en cuenta los números de su primera versión, en la que entregaba 112 CV en vez de los 130 CV a los que llegó antes de su retirada a finales de 1985.

Entonces, ¿dónde estaban las ventajas de un V3 como el de la Honda NS500? Principalmente en su menor peso y mayor capacidad de aceleración. Es decir. Si bien ésta era una motocicleta que podía ser rebasada fácilmente por la competencia en las rectas, su paso por curvas resultaba endiablado. Especialmente por su capacidad a la hora de salir disparada de las curvas, gracias a una aceleración que comenzaba de forma explosiva aún antes de empezar la recta como tal.

Así las cosas, este carácter fue muy bien entendido por el norteamericano Freddie Spencer. Un piloto que supo desarrollar el coraje necesario para llevar una motocicleta así, convirtiéndose en el campeón del medio litro más joven de la historia hasta que Marc Márquez lo rebajó en 2013. Además, el peso de la Honda NS500 era de tan sólo 128 kilos. Por lo que, independientemente del motor, su paso por curva ya era fácil de por sí. Todo ello gracias a un chasis que empezó siendo multitubular de acero para acabar siendo de aluminio en sección cuadrada.

honda ns500 (2)

Su menor potencia absoluta la hacía ser una presa fácil en las rectas, pero gracias a su ligereza y buena aceleración contaba con un paso y salida de curva demoledor para sus competidoras más pesadas

Gracias a estos elementos, la Honda NS500 consiguió ser una de las motocicletas más exitosas en su momento, teniendo una versión para pilotos-cliente que estuvo en venta hasta 1987. Sobreviviendo así dos años a la versión del equipo oficial. Una historia de victorias en la que se recuerda poco el papel jugado por Takazumi Katayama. El piloto capaz de ganar un mundial que se retiró de las pistas para desarrollar una moto que, al igual que él, acabaría llegando a lo más alto.

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Sobre mí

Miguel Sánchez

Todo vehículo tiene al menos dos vidas. Así, normalmente pensamos en aquella donde disfrutamos de sus cualidades. Aquella en la que nos hace felices o nos sirve fielmente para un simple propósito práctico. Sin embargo, antes ha habido toda una fase de diseño en la que la ingeniería y la planificación financiera se han conjugado para hacerlo posible. Como redactor, es ésta la fase que analizo. Porque sólo podemos disfrutar completamente de algo comprendiendo de dónde proviene.

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