Moto del día: Puch Cobra 6 GTL

Moto del día: Puch Cobra 6 GTL

La "L" hacia referencia a su refrigeración liquida


Tiempo de lectura: 2 min.

En la España de principios de los 80, si tenías 16 años y el carné A1 en el bolsillo, el mundo se dividía en dos: los que querían una Bultaco Streaker y los que soñaban con la Puch Cobra 6 GTL. Esta última no era solo una moto; era el símbolo de una época en la que la fábrica de Avello, en Gijón, demostró que se podía fabricar una moto “pequeña” con la dignidad y los componentes de una grande.

La GTL no nació de la nada. Heredaba toda la mala leche de las Cobra de enduro las MC 75, pero vestida de gala para el asfalto. Lo que la hacía especial, y lo que hoy hace que los coleccionistas suspiren por una unidad original, era su equilibrio entre prestaciones y estética. Esas llantas de aleación de cinco palos en color dorado, firmadas por Grimeca, y su característico carenado tipo “cupolino” la hacían parecer una moto de GP aparcada en la acera.

Entrando en faena técnica: el motor es un monocilíndrico de dos tiempos refrigerado por aire de 72,17 centímetros cúbicos aunque todos la llamáramos la “74”. Lo que realmente marcaba la diferencia era su caja de cambios de 6 velocidades, una exquisitez mecánica que permitía aprovechar hasta el último de sus aproximadamente 8 o 9 CV dependiendo de la versión y el ajuste del carburador Bing de 26 mm. Por debajo de las 6.000 vueltas no había nadie en casa, pero en cuanto la aguja subía, el sonido metálico del escape y la estirada te obligaban a trabajar con el cambio para no dejarla caer de vueltas. Velocidad punta: En condiciones favorables y con el piloto bien acoplado tras la cúpula, podía acariciar los 95 km/h. Nada mal para una moto de su categoría.

Cobra 6 GTL

Frenos de disco delantero de 220 mm con pinza de un solo pistón y tambor trasero de 140 mm. Un conjunto que, para sus apenas 85-90 kg de peso, funcionaba de maravilla. Horquilla telescópica delantera y una pareja de amortiguadores traseros Betor que, aunque cumplidores, solían ser el primer elemento que los “quemados” de la época sustituían.

La Puch Cobra 6 GTL fue el techo de una generación antes de que las marcas japonesas desembarcaran masivamente en nuestro mercado. Era una moto con carácter, que exigía manos para ir rápido y que hoy sigue siendo el centro de todas las miradas en cualquier concentración de clásicas. Si ves una en rojo con sus adhesivos originales de “Cobra 6”, quítate el sombrero: estás ante una superviviente de la edad de oro de nuestra industria.

COMPARTE
Sobre mí

Javi Martín

Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto, la charla sería de órdago.

COMENTARIOS

avatar
2000
  Suscribir  
Notificar de


NUESTRO EQUIPO

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches, y ahora también las motos. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Javi Martín

Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto, la charla sería de órdago.

Redaccion