Arranca la comercialización de la Bimota TESI H2, a un precio de 63.500 euros

Arranca la comercialización de la Bimota TESI H2, a un precio de 63.500 euros

Solamente se fabricarán 250 unidades, todas numeradas y se empezarán a entregar en octubre


Tiempo de lectura: 3 min.

El resurgir de la marca italiana Bimota de la mano de Kawasaki, nos trajo el año pasado la impresionante Bimota TESI H2. No podemos asemejarla a ninguna otra moto actual o pasada por dos razones muy importantes: la primera, porque usa el motor sobrealimentado de la Kawasaki Ninja H2, y la segunda porque es fiel al concepto TESI, una de las señas de identidad de la fábrica italiana situada en Rimini. Ahora, a menos de un mes para que sean entregadas las primeras unidades, ya sabemos todos los detalles.

Como sabíamos, el motor que iba a propulsar esta angulosa y casi extraterrestre montura es el mismo que monta la Ninja H2 y también su versión turística, además de la recién presentada naked. Son 231 CV que, gracias a la sobrepresión creada en el airbox cuando circula a alta velocidad, es capaz de desarrollar un máximo de 242 CV a 11.500 vueltas. El par motor es contundente, con 141 Nm a 11.000 RPM. Cifras prácticamente calcadas a las de las Kawasaki, pero un paso por detrás de la exclusiva H2 R, que desarrolla 310 CV.

Bimota Tesi H2 03

La Bimota TESI H2 es de esas motos en las que la calidad rebosa ya en las fotografías, así que imaginaos en directo. Aluminio mecanizado, fibra de carbono, llantas forjadas… ajustes completamente hechos a mano que lo convierten en una obra más propia de artesanos. Y todo esto llega al culmen en el chasis y suspensiones. El diseño de la TESI es propio de Bimota, pero ahora la han llevado a un nivel incluso superior pues en cada versión ha ido evolucionando.

Girando la excéntrica de las suspensiones se puede cambiar la altura total de la TESI H2 en 20 mm, adaptándola a las necesidades de cada uno. De forma paralela, los reposapiés también varían su posición. Detrás, un monolítico basculante con un doble amortiguador electrónico Öhlins TTX que funciona en consonancia con la delantera, y su curioso sistema de dirección integrado en el buje. Como en la mayoría de los sistemas de dirección desacoplada, no hay hundimiento en la frenada, pero además el punto de pivote del basculante delantero está por debajo del centro de gravedad, lo que mejora la dinámica.

Bimota Tesi H2 01

Como no todo en el mundo es correr, sino que también hay que parar, el sistema de frenos se ha confiado a un par de pinzas de freno Brembo Stylema que muerden discos semiflotantes de 330 mm, las cuales están montadas en la parte superior. Hay además una gran cantidad de sistemas electrónicos que ayudan y mejoran la conducción:

  • ABS
  • KIBS (sistema de frenos antibloqueo inteligente Kawasaki)
  • Bosch IMU (unidad de medida inercial de 6 ejes)
  • KCMF (función de gestión de curvas de Kawasaki)
  • KEBC (control de freno del motor Kawasaki)
  • Cambio de marchas KQS (Kawasaki Quick Shifter)
  • KLCM (modo de control de lanzamiento de Kawasaki)
  • KTRC (Kawasaki Traction Control) con 3 modos y 9 niveles
  • Embrague antirrebote hidráulico
  • Indicador de conducción económico
  • Instrumentación de color TFT
  • Amortiguador de dirección electrónico Öhlins

El monocasco y el carenado del Bimota TESI H2 están construidos en fibra de carbono CFRP (polímero reforzado con fibra de carbono). El puente de refuerzo del basculante frontal, que garantiza la solidez necesaria a la suspensión delantera, está fabricado en aleación de aluminio mecanizada a partir de sólidos y encolados con materiales aeronáuticos. Todo ello se traduce en un peso, en seco, de 207 kilos.

Como todas las Bimota, la Bimota TESI H2 se fabricará en una tirada limitada de 250 unidades, todas ellas numeradas individualmente. Cada una de ellas costará, sin impuestos, 52.500 euros. En Italia, con un 22% de IVA, el precio fijado es de 64.000 euros. En España, si algún afortunado se va a hacer con una unidad (que empezarán a entregar el próximo mes de octubre), necesitará 63.500 euros.

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Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto la charla sería de órdago. Pero aquí estoy, escribiendo sobre mi pasión donde me dejan. Si hace unos años me dicen que terminaría así, las carcajadas se habrían escuchado hasta en Australia, pero ahora no sabría vivir sin ello.