A mediados de los años 20, la industria británica dominaba el escenario mundial de las dos ruedas. Aunque hoy asociamos el nombre de Raleigh principalmente al mundo de las bicicletas, tras la Primera Guerra Mundial la firma de Nottingham se tomó muy en serio la producción de motocicletas. La Raleigh Model 15 de 1926 es el ejemplo perfecto de una máquina ligera, económica y sorprendentemente ágil para su época.
Un motor de válvulas laterales: sencillez y fiabilidad
El corazón de esta Model 15 es un monocilíndrico de 248 cc con válvulas laterales (SV). En una época donde la fiabilidad era el mayor reto, este esquema mecánico permitía un mantenimiento sencillo y una robustez a prueba de bombas. Con un diámetro y carrera de 63 x 80 mm, este motor no buscaba velocidades de infarto, sino un par constante que permitiera circular con soltura por las precarias carreteras de la década de los 20.
La alimentación corría a cargo de un carburador de la época y, fiel a la tradición de la marca fundada por Frank Bowden, la transmisión utilizaba una caja de cambios Sturmey-Archer de tres velocidades. Cabe recordar que Raleigh fue la impulsora de este tipo de bujes y cajas de cambio, lo que garantizaba una suavidad de accionamiento superior a la de muchos competidores contemporáneos.
Chasis “Flat Tank” y elegancia clásica
Estéticamente, la Raleigh de 1926 es una delicia visual. Presenta el característico depósito “flat tank”, una configuración donde el tanque de combustible se sitúa entre los tubos del chasis en lugar de apoyarse sobre ellos. Este diseño, que desaparecería pocos años después con la llegada de los depósitos “saddle”, otorga a la moto una silueta esbelta y elegante, resaltada por el esquema de colores negro y dorado típico de la casa.
La parte ciclo era rudimentaria pero efectiva: una horquilla delantera tipo paralelogramo proporcionaba el único alivio ante las irregularidades del firme, mientras que el tren trasero era rígido, confiando la comodidad del piloto a los muelles del propio asiento. Los frenos de tambor, accionados por cable, eran apenas suficientes para detener los cerca de 100 kg de peso de la máquina.
Un éxito de ventas en la posguerra
A pesar de su apariencia frágil a ojos modernos, la Model 15 fue un éxito comercial. Era una moto accesible que permitía a la clase media británica desplazarse con una economía de uso imbatible. Su agilidad la hacía perfecta para el tráfico urbano y las excursiones de fin de semana, consolidando a Raleigh como un fabricante de motos serio antes de que la Gran Depresión y el enfoque en las bicicletas cambiaran el rumbo de la compañía.
Hoy en día, encontrar una unidad de estas características, y más en el estado de conservación de la pieza de Yesterdays, es encontrarse con una ventana abierta a la ingeniería de hace un siglo. Una moto que, con sus válvulas laterales y su cambio manual, nos recuerda que la pasión por las dos ruedas siempre ha buscado la libertad a través de la sencillez.


Javi Martín
Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto, la charla sería de órdago.COMENTARIOS