Moto del día: Yamaha IT465

Moto del día: Yamaha IT465

La 2 tiempos refrigerada por aire más grande y exitosa de Yamaha


Tiempo de lectura: 2 min.

A principios de los 80, si querías cruzar un desierto a toda leche o sobrevivir a una carrera de enduro de seis días sin que la moto se desintegrase, la respuesta estaba en el catálogo de Yamaha bajo las siglas IT –International Trial–. La Yamaha IT465, lanzada en 1981, no era una simple adaptación de las salvajes YZ de motocross; era una máquina diseñada específicamente para el enduro extremo, donde la potencia no sirve de nada si no viene acompañada de una fiabilidad a prueba de bombas. Con su icónico color “Competition Blue” y ese faro delantero que parecía un añadido de última hora, la 465 se convirtió rápidamente en la reina de la clase “Open”, ganándose el respeto de pilotos que buscaban el máximo par motor sin las complicaciones de las válvulas.

El corazón de esta bestia era un monocilíndrico de 2 tiempos y 465 centímetros cúbicos que era puro músculo. Alimentado por un carburador Mikuni de 38 milímetros ronda los 35 CV, aunque la marca nunca ofreció cifra de potencia de forma oficial. A diferencia de las motos de cross de la época, que eran todo o nada, la IT465 sorprendía por un “tractor-like power” –potencia de tractor–: un par motor inmenso desde muy abajo que permitía subir paredes con una marcha de más sin que el motor tosiera.

Yamaha IT 465

Fue el motor de 2 tiempos refrigerado por aire más grande y exitoso de Yamaha. Justo después llegaron la refrigeración líquida (IT490) y las válvulas de escape, que hacían las motos más rápidas pero mucho más pijoteras de mantener. La 465 es la cima de la simplicidad: si hay chispa, gasolina y compresión, la moto te saca de cualquier barrizal.

Además, introdujo innovaciones como el sistema de suspensión trasera Monoshock y unas horquillas delanteras líderes en su clase, lo que la convertía en un sofá capaz de tragarse baches a 100 km/h. Eso sí, había que tener piernas de acero para arrancarla y manos firmes para frenar sus casi 120 kg con los frenos de tambor en ambos ejes cuando las cosas se ponían feas.

En 1981, el mercado del enduro estaba dividido. O tenías motos de cross matriculadas –inconducibles por el monte– o motos de trail que pesaban un quintal. La IT465 fue el “punto dulce”: una moto de competición pura, pero diseñada para el mundo real. No era una YZ con faro; tenía un chasis más largo para que no te descabalgara a alta velocidad y una entrega de potencia mucho más llena en bajos.

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Sobre mí

Javi Martín

Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto, la charla sería de órdago.

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Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches, y ahora también las motos. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Javi Martín

Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto, la charla sería de órdago.

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