El Zontes 368G MY26 es la nueva evolución del scooter crossover de la marca china, una puesta al día que refuerza su mezcla de tecnología, confort y capacidad para salir del asfalto sin menoscabo de su enfoque práctico. La receta se mantiene, pero ahora añade más electrónica, un equipamiento todavía más completo y algunos retoques pensados para hacerlo más refinado en el día a día.
No cambia su planteamiento, no se desmarca de su idea original ni intenta convertirse en otra cosa: simplemente añade más tecnología, más confort y una puesta al día que refuerza aún más su papel como uno de los scooter crossover más peculiares y completos del mercado.
En un segmento donde muchos modelos se parecen demasiado entre sí, el 368G sigue jugando la carta de la diferenciación. No es un scooter convencional, ni tampoco una moto de aventura con carrocería de plástico. Está justo en medio de ambas ideas, y ahí encuentra su principal argumento. Para quien busca un vehículo cómodo para el día a día, pero con cierta ambición para salir del asfalto sin dramas, el concepto sigue tener todo el sentido.
Más tecnología y más control
La gran novedad del MY26 está en la parte electrónica. Zontes introduce una nueva EFI Bosch con acelerador electrónico, una actualización que no solo mejora la gestión del motor, sino que también abre la puerta a funciones que ya son casi una declaración de intenciones dentro de este tipo de modelos: control de crucero, nuevos modos de conducción y una evolución del control de tracción.
Esto encaja muy bien con la filosofía del 368G, porque no se trata solo de hacer un vehículo más potente o más vistoso, sino de ofrecer una experiencia de uso más completa y más madura. La marca habla de un motor líder en el segmento, con 38,8 CV y 40 Nm de par, y acompaña esa base mecánica con un intervalo de mantenimiento que ahora se alarga hasta los 6.000 kilómetros, una cifra más razonable para quien piensa usarlo a diario y también para quien quiere viajar con cierta tranquilidad.
Pantalla grande e información a raudales
Otro de los elementos que mejor definen al modelo es su vocación tecnológica. La enorme pantalla TFT de ocho pulgadas sigue siendo uno de sus puntos más llamativos, no tanto por tamaño como por la cantidad de información que ofrece. Presión y temperatura de los neumáticos, avisos de llamadas, música, navegación, espejo con el teléfono inteligente, temperatura ambiente y distintos modos de visualización transforman el puesto de conducción en un pequeño centro de control sobre dos ruedas.
Bajo esta premisa, no se trata solo de meter funciones por meterlas. Lo interesante es que Zontes ha acompañado esa pantalla con nuevos conmutadores retroiluminados, palanca de control y botones de acceso directo, de manera que el conductor no tenga que pelearse con menús interminables para hacer cosas básicas. En un mundo cada vez más obsesionado con las pantallas, al menos aquí hay un intento real de ordenar la experiencia.
Más confort para el día a día
El 368G siempre ha querido ser algo más que un scooter llamativo, y en esta actualización insiste en esa idea. El nuevo asiento calefactable con regulación independiente para conductor y pasajero es una mejora muy coherente con su planteamiento, porque no solo apunta al confort, sino también a la versatilidad en distintas estaciones y usos.
A eso se suman los nuevos amortiguadores traseros, el parabrisas regulable en cinco posiciones, los puños calefactables, el arranque sin llave con cierre centralizado y una serie de detalles que hacen la vida más fácil. No es una moto pensada únicamente para gustar en una foto; está diseñada para usarse, para acumular kilómetros y para hacerlo con el menor cansancio posible.
Sigue siendo el mismo, y eso es bueno
Lo mejor de esta actualización es que no rompe lo que ya funcionaba. El Zontes 368G MY26 conserva las llantas sin cámara de radios cruzados de 17 y 14 pulgadas, la horquilla invertida de largo recorrido con regulación, las pinzas delanteras radiales J.Juan de cuatro pistones, el ABS trasero desconectable y el control de tracción igualmente desactivable. También mantiene las defensas laterales, las estriberas escamoteables para conducción de pie y el manillar tipo enduro regulable.
Todo eso sigue dejando claro que este scooter no pretende ser solo un maxi urbano con aires aventureros. Quiere jugar en un terreno mucho más amplio, con cierta capacidad para afrontar pistas, mal asfalto, viajes y uso intensivo sin desentonar. Y ahora, además, suma un intercambiador de calor agua/aceite que refuerza esa vocación de resistencia.
Un formato muy bien pensado
Hay otro detalle que explica por qué el modelo sigue siendo tan interesante: su practicidad. El gran compartimento bajo el asiento para dos cascos integrales, el depósito de 17,5 litros, las cámaras delantera y trasera con sensor nocturno Sony y 128 GB de memoria interna, las tomas USB, la iluminación Full LED Osram, las luces antiniebla y elementos como el freno de estacionamiento o el gancho porta bolsas lo convierten en un producto muy completo.
No es habitual encontrar un vehículo que mezcle tanto equipamiento con una orientación tan crossover. Y quizá ahí esté la clave de su éxito potencial: el Zontes 368G no se presenta como una moda pasajera, sino como una solución muy concreta para quien quiere algo distinto, cargado de contenido y con una relación entre precio y equipamiento difícil de ignorar.
Precio muy agresivo
Visto todo ese paquete, la tarifa final llega además con un coste bastante contenido. El Zontes 368G MY26 se ofrece en cuatro colores —negro, gris, verde y marrón mate— y parte de un precio de venta recomendado de 5.592 euros, con seguro gratuito incluido el primer año. Para lo que ofrece, la cifra resulta especialmente agresiva.
Y ahí está precisamente su baza más seria. Porque el 368G no solo atrae por su diseño o por su abundancia de gadgets: también lo hace por situarse en una franja que obliga a mirarlo con atención. En un mercado tan competitivo, eso pesa mucho.
Un scooter con personalidad
Con todo, el Zontes 368G MY26 no es un modelo más al que se le han añadido cuatro accesorios para hacerlo parecer distinto. Es un producto con una personalidad muy marcada, que ha sabido construir su propio espacio a base de tecnología, equipamiento y una estética crossover muy reconocible.
Esta nueva versión no cambia el guion, pero sí lo afina. Y eso, en una montura que ya partía con bastante presencia, puede ser exactamente lo que necesitaba para seguir en primera línea de conversación. Porque si algo ha quedado claro con el 368G es que Zontes no quiere jugar a ser una marca más: quiere ir un paso por delante en contenido, aunque eso implique cargar el conjunto de más pantallas, más botones y más soluciones que, en el fondo, la hacen más interesante.


Javi Martín
Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto, la charla sería de órdago.COMENTARIOS