Moto del día: Yamaha XJ400 Special

Moto del día: Yamaha XJ400 Special

La exótica 'custom' de cuatro cilindros en línea nacida para burlar las leyes japonesas


Tiempo de lectura: 4 min.

A principios de los ochenta, Yamaha llevaba años construyendo su identidad custom con las XS Special, motos de dos cilindros que vestían estética americana sobre mecánica japonesa. El problema era evidente: el corazón bicilíndrico limitaba las pretensiones de una gama que miraba de reojo a un mercado cada vez más exigente. La solución llegó en 1980 con la XJ400, una plataforma totalmente nueva que por primera vez plantaba un motor de cuatro cilindros en línea bajo un chasis de vocación custom. La XJ400 Special era exactamente eso: la misma base mecánica de la Seca deportiva, revestida con el lenguaje visual de las grandes custom americanas.

Cuatro cilindros donde no se esperaban

El motor era el argumento central y la gran novedad de la propuesta, pero con un matiz importante: la Special no era la versión más potente de la plataforma XJ400. Yamaha ajustó la puesta a punto para priorizar la eficiencia sobre la prestación pura, y el resultado fue un cuatro cilindros en línea refrigerado por aire, DOHC, con 398 cc repartidos en un diámetro de 51 mm y una carrera de 48,8 milímetros, que rendía 42 CV a 10.000 rpm. La versión deportiva D extraía 45 CV del mismo bloque. La diferencia real estaba en el YICS –Yamaha Induction Control System–, un sistema que añadía un conducto de admisión secundario de entre un cuarto y un quinto del diámetro del principal, orientado tangencialmente junto a la válvula de admisión para generar un flujo en espiral dentro del cilindro y acortar el tiempo de combustión. Sin piezas adicionales, sin mantenimiento extra: solo geometría de culata. El resultado era un consumo oficial un 23-28% menor que el del modelo anterior a velocidad de crucero, con un valor homologado de 1,85 litros cada 100 kilómetros a 60 km/h constantes –el consumo real, en un uso real, debería rondar los cuatro litros que, para una moto de los 80 “de carburación”, es un dato muy bueno–. Para una moto pensada para el uso urbano y periurbano de los jóvenes japoneses, ese argumento pesaba tanto como los caballos.

¿Un motor de cuatro cilindros en línea de altas revoluciones metido en una moto custom de media cilindrada? En 1980, Yamaha rompió las reglas del mercado japonés con la XJ400 Special. Aprovechando el rabioso corazón deportivo de la Seca, crearon una cruiser compacta, esbelta y con un sonido embriagador, destinada a los jóvenes que soñaban con las grandes motos de 750 centímetros cúbicos

La mecánica deportiva con traje de gala

Respecto a la parte ciclo, donde la XJ400 Seca apostaba por una posición de conducción adelantada y una geometría dinámica, la Special reinterpretaba la misma mecánica con un manillar alto y amplio, asiento escalonado y una rueda trasera de mayor sección –110/90-18– que aportaba esa silueta redondeada característica del estilo custom. El peso en seco era de 176 kilos, una cifra notable para el segmento que en parte se explicaba por el propio tamaño del motor y en parte por el nivel de equipamiento. La transmisión era de seis velocidades con transferencia final por cadena, y la suspensión trasera incorporaba un monoamortiguador con precarga ajustable, un detalle moderno que convivía con la estética retro del conjunto. La frenada delantera se confiaba a un único disco con pinza de un pistón, mientras la rueda trasera recurría todavía al tambor.

El mercado japonés como laboratorio

La XJ400 Special fue una moto concebida principalmente para el mercado doméstico japonés, donde la normativa de carnés limitaba el acceso a las denominadas “Nanahan” –las motos de 750 centímetros cúbicos– y concentraba a una generación entera de jóvenes motoristas en la categoría de 400 centímetros cúbicos. Yamaha lo sabía y diseñó la XJ400 basándose en encuestas a jóvenes menores de veinte años, buscando satisfacer la aspiración de quienes querían algo grande, potente y visualmente impactante dentro de los límites legales. El resultado fue una moto con vocación de gran turismo accesible: batalla larga –1.405 milímetros, más de lo habitual en Yamaha para esa época–, un diseño que evocaba a las XJ650 y XJ750 de gama superior, y un cuatro cilindros que sonaba y rendía como ningún rival de la categoría podía igualar en 1980. Europa no la recibió de forma oficial, lo que la convierte hoy en una rareza con historia genuina.

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Sobre mí

Javi Martín

Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto, la charla sería de órdago.

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Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches, y ahora también las motos. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Javi Martín

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