Moto del día: KTM RC8 R Track

Moto del día: KTM RC8 R Track

La radical versión de carreras con motor V-Twin de 180 caballos, 173 kilos en seco y homologación Superstock


Tiempo de lectura: 4 min.

La KTM 1190 RC8 R Track fue la RC8 sin disfraz: carenado blanco, placas naranjas para el dorsal, neumáticos de tipo slick y 180 caballos de potencia, sin faros, sin intermitentes y sin estriberas para el pasajero. Una superbike de calle convertida, directamente desde la propia fábrica, en una motocicleta de competición lista para rodar en pista.

Hasta finales de la década de 2000, hablar de KTM era hablar de tierra: motocross, enduro y un Rally Dakar que la marca de Mattighofen ganaba año tras año desde 2001. El asfalto era territorio de otros, y los fabricantes italianos y japoneses llevaban décadas repartiéndose el negocio de las superdeportivas sin que nadie les discutiera el sitio. Esa cómoda división se resquebrajó cuando las marcas empezaron a medirse en campeonatos de motos casi de serie, como el FIM Superstock, donde la máquina de pista se parece lo máximo posible a la que se compra en el concesionario. Ganar allí vendía unidades, pero entrar costaba una fortuna: había que desarrollar un producto capaz de rodar en circuito y, a la vez, circular por la calle sin hacer ruborizar a nadie.

Nacimiento de la saga RC8 y desarrollo de la versión Track

KTM aceptó el reto con la RC8, presentada a finales de 2007 como modelo de 2008: un bicilíndrico en V a 75 grados de 1.195 centímetros cúbicos, con doble árbol de levas y cuatro válvulas por cilindro, montado en un chasis de tubos de acero al cromo-molibdeno y con una imagen que no se parecía a la de ninguna japonesa ni italiana. Un año después llegó la RC8 R, con 170 caballos, una relación de compresión de 13,5 a 1 y suspensiones firmadas por WP, planteada de forma todavía más radical.

La versión Track dio el paso definitivo. La firma austriaca la planteó como la primera variante de la RC8 R pensada exclusivamente para circuito: una serie muy limitada, homologada para la categoría Superstock y montada por el departamento de competición de la marca con piezas de su catálogo de accesorios de alto rendimiento. Se eliminó todo lo que la ley exige para la circulación en vía pública —luces, intermitentes, soporte de matrícula o estriberas para el acompañante— y el peso bajó hasta los 173 kilos en seco, nueve kilos menos que la RC8 R de serie.

KTM 1190 RC8R Track (2)

Para cumplir con la homologación oficial FIM Superstock directo desde el concesionario, la KTM 1190 RC8 R Track venía equipada de fábrica con un mapa de motor específico para combustible de 98 octanos, juntas de culata de competición de menor grosor y un sistema de escape de titanio Akrapovič EVO no homologado para vía pública

Ajustes de motorización y componentes de parte ciclo

El motor seguía siendo el mismo bicilíndrico, pero preparado para exprimirlo al máximo: escape Akrapovič EVO, junta de culata más fina para elevar todavía más la compresión, cartografía y filtro de aire de competición y un cableado específico. La potencia pasaba de 170 a 180 caballos y el par motor se mantenía en 123 Nm a 8.000 revoluciones por minuto. Cuando la RC8 R de calle subió a 175 caballos en 2011, la Track seguía llevándole cinco de ventaja.

La parte ciclo recurría a lo mejor del catálogo: horquilla invertida WP Racing de 43 milímetros, amortiguador trasero de competición, llantas forjadas Marchesini y frenos Brembo con pinzas radiales monobloque de cuatro pistones, discos de 320 milímetros delante y de 220 detrás y pastillas de carreras.

Equipamiento de carreras y mercado

El lote de serie incluía lo que en una moto de calle habrían sido accesorios: cambio rápido, estriberas regulables, manetas abatibles —que protegen en caso de contacto con otro piloto o con el suelo—, asiento de competición, cubredepósito, caballete trasero, protector lateral y cadena de competición con piñón de aluminio. El carenado, lacado en blanco y con placas naranjas, solo esperaba los colores del equipo y el número.

No era una motocicleta para todos los públicos: costaba 16.989 euros y no se podía matricular. Pero KTM la dirigía a pilotos que competían a nivel nacional y a aficionados que querían rodar en circuito con material de fábrica, y con ella la marca tendía un puente entre su programa oficial de competición y los modelos de serie. No necesitaba disfrazarse de otra cosa: era una superdeportiva austriaca de circuito, con dorsal naranja y 180 caballos bajo el carenado.

COMPARTE
Sobre mí

Javi Martín

Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto, la charla sería de órdago.

COMENTARIOS

avatar
2000
  Suscribir  
Notificar de


NUESTRO EQUIPO

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches, y ahora también las motos. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Javi Martín

Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto, la charla sería de órdago.

Redaccion