Moto del día: Aspes Yuma/Juma 125

Moto del día: Aspes Yuma/Juma 125

La deportiva de 125 cc que todo el mundo quiso tener en los años 70


Tiempo de lectura: 6 min.

Nuestra protagonista de hoy, la Aspes Yuma 125, nacía en 1975 para el mercado francés bajo el encargo de BPS a la marca italiana, de crear una deportiva de 125 cc para completar su gama, nutrida fundamentalmente de motocicletas offroad.

Pero el inicio del proyecto nos traslada a los comienzos de los 70, cuando Piermario Sorrentino, hijo del fundador de la empresa Theodosius Sorrentino y María Aspesi (apellido de esta de donde procede el nombre de la marca), junto con Gianfranco Maestroni, un técnico de automoción que trabajaba en distintos equipos de la época, crean un prototipo de carreras a base de un chasis tubular específico y un propulsor de la marca denominado Hopi, de los que se empleaban en los modelos offroad de competición fabricados por Aspes.

No es hasta 1973 cuando se le da la forma definitiva al modelo y se presenta de un modo oficial en el Salón del Automóvil de Milán. Un año más tarde firman el acuerdo para comercializarla bajo las siglas de BPS bajo la denominación Aspes Juma y para 1975 se convertía en una de las deportivas europeas del octavo de litro de referencia.

Aspes Juma 125 2

La Aspes Yuma nace a principios de los 70 tras el acuerdo de la marca con la francesa BPS para la creación de una deportiva ligera en la categoría del octavo de litro

Para 1976 la marca italiana también empieza a venderla bajo sus siglas con el nombre de Aspes Yuma en Italia y se convierte de facto en la motocicleta más rápida y potente del momento en su categoría en el país transalpino, con la particularidad que también es la más cara, con un precio de 1.085.000 liras de 1976, equivalentes a más de 5.000 euros en la actualidad. Por comparar, la Malanca E2C Sport bicilíndrica costaba 909.400 liras, y la Zündapp KS 125 780.000 liras.

La Yuma destacaba por una línea deportiva que no daba concesiones a la comodidad una vez estuviéramos a sus mandos. Con unos semimanillares al más puro estilo de las motocicletas de competición del momento, asiento monoplaza e incluso un soporte de goma sobre su depósito donde podíamos apoyar nuestra cabeza una vez que nos agacháramos en busca de su velocidad máxima.

A todo esto contribuía por un lado su liviano peso de apenas 100 kilogramos en seco, así como el empleo del aluminio en muchas de sus partes, como estriberas, soportes varios incluso parte de su tornillería.

La calidad de fabricación de la Yuma quedaba fuera de toda duda, solamente con echar un vistazo a la calidad de sus materiales éramos conscientes de lo especial de aquella deportiva de 125 cc

Aspes Yuma 125 4

El propulsor era el otro protagonista de aquella veloz máquina, ya que el mismo derivaba de las motocicletas que Aspes fabricaba para la competición offroad y al cual habían bautizado como Hobi. Capaz de llegar hasta los 11.000 RPM, aproximadamente, el monocilíndrico de casi 125 cc contaba con encendido electrónico, refrigeración por aire y alimentación por un Dell’Orto de 30 mm, que unido a un cambio de cinco relaciones le hacía volar hasta los 130 km/h.

En cuanto a la parte ciclo, la Aspes Yuma 125 contaba con un chasis tubular doble cuna de acero, así como horquilla delantera Ceriani y amortiguadores traseros Marzocchi, todo ello ayudado por amortiguador de dirección, algo prácticamente único en una motocicleta de su segmento. Un freno de disco fabricado por Grimeca presidia en su rueda delantera, junto con un tambor en la posterior, ambos anclados a llantas de radios de 18 pulgadas.

Para 1978 la deportiva italiana se veía modificada en diferentes apartados, haciéndola aún más efectiva. Un nuevo carenado totalmente en fibra de vidrio, nueva caja de cambios de seis relaciones, así como retoques en la térmica del propulsor y en su alimentación, consiguen aumentar la potencia de aquella bala de 125 cc.

Todos los componentes de aquella 125 cc eran de primer nivel, desde su frenada hasta su equipo de suspensiones, convirtiéndola, por otra parte, en la más cara del segmento

Ahora la 125 transalpina conseguía llegar a los 20 CV de potencia, alcanzando una velocidad punta de 140 km/h y convirtiéndose así nuevamente en la rival a batir por la competencia del momento, algo por otro lado nada sencillo. También se sustituyen las llantas de radios por unas de aluminio de 7 palos firmadas por Grimeca y se le aplican pequeños detalles estéticos como el pintar en dorado las tapas laterales de su motor.

De hecho, la Yuma tuvo incluso hasta una copa monomarca en Italia a lo largo de las temporadas de 1977, 1978 y 1979, algo que también se había realizado en Francia desde 1975, año en el que se empezó a comercializar allí.

Pilotos como Maurizio Vitali, que se hizo con el título en 1978, Loris Reggiani que lo hizo un año después, o Fausto Gresini y Davide Tardozzi fueron, entre otros, parte de aquella competición. Además, las Yumas también lograron imponerse en otras disciplinas como en la Copa Promosport, carreras de subida que se disputaban en Francia y que se celebraron desde 1976 hasta 1983.

 La Aspes Yuma 125 era el objeto de deseo de los jóvenes del momento, además de la protagonista en diversas competiciones donde estuvo presente durante varios años

En 1979 la situación financiera de la empresa es cada vez más acuciante. Si bien se habían consolidado como referencia en la fabricación de motocicletas de baja cilindrada, el precio con el que se vendían no era competitivo y estaba destinado solamente para unos pocos afortunados.

Ese mismo año Aspes decide crear una versión económica de la Yuma, denominada Aspes Yuma TS/B, que presenta en el Salón de Milán y que para esta ocasión montaba un propulsor Minarelli de 125 cc de menor potencia y coste. Aún así los intentos por parte de la marca de revertir la situación no dan sus frutos y en 1982 son absorbidos por Unimoto, que poco después también cerraría sus puertas definitivamente.

En la actualidad estas motocicletas clásicas son objeto de deseo de coleccionistas y amantes de las dos ruedas en general, que ven ellas el reflejo de la competición en una moto de calle y sobre todo el laborioso trabajo prácticamente artesanal que había detrás de ellas por parte de la extinta marca italiana.

Con precios que oscilan entre los 3.000 y los 10.000 mil euros, según el estado y nivel de preparación que lleven si pertenecieron a las copas monomarca, la Aspes Yuma es a día de hoy una parte de la historia de la automoción italiana y una motocicleta que a más de uno nos gustaría poseer.

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J. Rubio

Soy un enamorado del motor en general y de los vehículos clásicos y motocicletas en particular. Dedicado al mundo de la automoción desde hace unos años, disfruto probando toda clase de vehículos y escribiendo mis impresiones y experiencias sobre ellos.

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