Moto del día: Gilera Saturno Bialbero

Moto del día: Gilera Saturno Bialbero

La unión entre italianos y japoneses dio lugar a una de las primeras monocilíndricas deportivas


Tiempo de lectura: 3 min.

La bonita Gilera Saturno Bialbero “Piuma” fue una preciosa moto de carreras para la categoría SoS, nacida de una moto de carretera que tiene su parte de importancia en la historia. Aunque no fue un éxito, hoy es recordada como una de las primeras deportivas monocilíndricas modernas. Poco más de 2.000 motos fabricadas hacen que sea un objeto de colección con una historia de lo más curiosa. Saludemos a la Gilera Saturno Bialbero de 1988.

Cuenta la “leyenda” que allá por 1986-1987 los japoneses buscaban seguir ampliando miras con nuevas motocicletas. El mercado de cuatro cilindros era claramente suyo, los dos cilindros estaban casi conquistados, pero en un cilindro Europa todavía tenía cosas que decir. Sin ir más lejos Gilera, pues tenía uno de los motores referencia de la época montado en la Dakota. No solo por prestaciones, sino también por la tecnología que encerraba.

Pensemos que una moto de concepción similar era la Yamaha SRX 600, aparecida unos años antes. El motor de la XT 600 usado daba 42 CV para 595 cc. El de Gilera ofrecía 44 CV con 492 cc, era ligero y además contaba con doble árbol de levas, cuatro válvulas, arranque eléctrico, refrigeración líquida, etc. Sin duda era un motor perfectamente válido para montar en una moto con aspiraciones deportivas. Y como además tenían una versión de 350 cc, podían desarrollar una segunda moto por debajo de los 400 cc, ideal para el mercado japonés y sus restricciones de cilindrada.

Gilera Saturno Bialbero 03

Fue así como los japoneses de C.Itoh & Co. Ltd. y los italianos de Gilera se unieron para crear la Gilera Saturno Bialbero. Un proyecto que nació respectivamente de la mano de N. Hagiwara y Sandro Colombo. El nombre de Saturno vino de la Gilera original, mientras que el apellido “Bialbero” se refería al doble árbol de levas (en la 350 prescindía de es sobrenombre pues tenía solo un árbol de levas). Lanzada a finales de 1987, se pensó que iba a ser un prototipo pero al año siguiente y, para sorpresa de todos, se puso a la venta.

Sobre el motor de la Dakota desarrollaron un nuevo chasis tubular en acero. A él acoplaron un basculante con un eje excéntrico para el ajuste de la cadena. Y como buena moto italiana, no escatimaron en componentes. Los frenos eran Brembo, con disco flotante de 300 mm y pinza Serie Oro de cuatro pistones. Detrás un disco de 240 mm era mordido por una pinza de dos pistones. La horquilla era Marzocchi y el amortiguador trasero Ceriani. Llantas en fundición Marvic, escape LaFranconi y un montón de piezas de aluminio como estriberas, manetas, palancas de cambio y freno, etc. Esto la convertía en un peso pluma que no llegaba a los 150 kilos.

La carrocería representaba a la perfección el estilo Café Racer británico, con un semicarenado y un colín monoplaza. No faltaba el escape elevado y pintado en negro, que destacaba sobre todo en las unidades que iban decoradas completamente en rojo. La Gilera Saturno Bialbero estaba destinada a ser un éxito, pero su precio jugaba en contra.

Por aquel entonces, 1988, se vendía en Gran Bretaña por 5.000 libras de la época, mientras que una deportiva japonesa de 600 costaba 1.000 libras menos. Para venderla, Gilera utilizó un buen argumento y que era lanzar ediciones de muy pocas unidades. Siempre había más demanda que oferta y, lo normal, es que las motos volasen de los concesionarios por miedo a que se dejasen de fabricar y se quedaran sin ella. A pesar de todo, se calcula que solo se llegaron a fabricar unas 2.000 unidades en total, la mayoría vendidas en Japón.

En 1991 la producción de la Gilera Saturno Bialbero llegó a su fin, y Gilera no duraría tampoco mucho tiempo antes de ser adquirida por Piaggio. Pero con esta moto pondrían en marca una nueva categoría de motos que tuvo furor en los 90.

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