Menu

Moto del día: Kawasaki Eliminator 125

Eliminar lo que se dice eliminar... no eliminaba a nadie

Moto del día: Kawasaki Eliminator 125

La Kawasaki Eliminator 125 es una utilitaria estilo chopper que vio la luz a finales de los 90 y que vivió su mejor época comercial al calor de la convalidación del carné A1 con tres años de carné B allá por 2004. De aquella, mucha gente de mediana edad vio posible hacerse con una moto, algo que siempre habían deseado en uno u otro momento de su vida y que de repente ya no había que pasar por todo el tedio de la autoescuela para conseguirlo.

Esta moto era una chopper de orientación urbana, un vehículo sencillo económico y pensado para la rutina, como casi todas las japonesas de 125 de aquella época. Sus principales competidoras fueron la Suzuki Marauder 125 o la Yamaha SR 125, que era algo así como una naked customizada. Unos años después llegó la Honda Shadow 125 a posicionarse como la opción más premium dentro del segmento.

A nivel de producto estamos ante una moto sin muchos secretos. Estaba hecha a la medida de gente que normalmente fantaseaba con una Harley Davidson y estos modelos económicos parecían un buen paso para probar a ver si picaba el gusanillo y dar mayores pasos en el futuro.

Kawasaki Eliminator 125

Mecánicamente estaba animada por el clásico monocilíndrico refrigerado por aire, la configuración más empleada en esta cilindrada. Rendía unos nada desdeñables 12 CV a 9.500 vueltas, una cifra que verdaderamente me sorprende, ya que la culata era de solo dos válvulas.

Sin embargo, las prestaciones eran más bien justitas. En vacío ya eran 135 kg de moto, y además las chopper y las custom nunca han sido muy aerodinámicas que se diga. Contaba con una caja de cinco relaciones y la velocidad máxima rondaba los 100 km/h, pero si el viento empezaba a soplar de cara o tocaba ir cuesta arriba… te quedabas en cuarta a 80 km/h.

En cuanto a ciclística, el chasis tubular de cuna simple era suficiente para lidiar con la potencia y orientación de la moto, mientras que unas llantas de radios de 17 y 15 pulgadas para las ruedas delantera y trasera, respectivamente

Kawasaki Eliminator 125 3

A nivel estético huía del clasicismo y corte tradicional típico de estos segmentos y ofrecía una propuesta más vanguardista, deportiva y casi con un toque futurista. En el tanque de combustible y la zaga de la moto destacan las líneas curvas y fluidas que transmiten mucho movimiento.

Por lo demás contaba con los clásicos cromados en los faros, la instrumentación y el escape de trompeta que discurría por el lateral derecho de la moto. Hablando de la instrumentación, era lo más sencillo que te puedas imaginar, ya que solo contaba con una esfera para el velocímetro analógico, y dentro de ella tenía el cuentakilómetros total y parcial.

A nivel de ergonomía era una moto baja, fácil de llevar por conductores de todas las tallas y el amplio asiento tenía que ser todo un placer para las posaderas. Sin embargo… a nivel práctico esta moto servía principalmente para lo que utilizamos hoy en día los patinetes eléctricos: para ir al trabajo, a comprar el pan, al cine…

Hoy en día se pueden comprar de segunda mano a precios de risa. Por poco más de 700 euros te puedes hacer con una en buen estado. Es una moto simpática y que poco dinero te va a pedir. A cambio te llevas una «burra» simpática con la que poder dar paseos por ciudad.

COMPARTE
Sobre mí

Gonzalo Lara Camarón

Ingeniero de software a tiempo completo y apasionado del motor en mis ratos libres. Los coches me gustan desde que tengo memoria, pero fue descubrir las motos y la “enfermedad” fue a peor. Mi sueño es recorrer todos los rincones del mundo sobre dos ruedas.

COMENTARIOS

avatar
2000
 
smilegrinwinkmrgreenneutraltwistedarrowshockunamusedcooleviloopsrazzrollcryeeklolmadsadexclamationquestionideahmmbegwhewchucklesillyenvyshutmouth
Foto
 
 
 
  Suscribir  
Notificar de


NUESTRO EQUIPO

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches, y ahora también las motos. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Javier Costas

Me gustan los coches desde que tengo uso de razón (o antes), las motos siempre me han inspirado mucho respeto, y sin saber cómo, ya me han enganchado.

Luis Blázquez

Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

Gonzalo Lara Camarón

Ingeniero de software a tiempo completo y apasionado del motor en mis ratos libres. Los coches me gustan desde que tengo memoria, pero fue descubrir las motos y la “enfermedad” fue a peor. Mi sueño es recorrer todos los rincones del mundo sobre dos ruedas.

J. Guillermo Pozo

Nací entre las historias de mi abuelo sobre su Derbi “cabeza de hormiga” y el terrorífico sonido del escape 4 en 1 de la GPX 600 de mi tío y la belleza de su Vmax 1200. Mi padre, fue mi primer profesor con su viejo SEAT 127, y mi madre, cuenta que aprendí las marcas de los coches antes que el alfabeto.

ender

Japan Rules!!

Javi Martín

Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto la charla sería de órdago. Pero aquí estoy, escribiendo sobre mi pasión donde me dejan. Si hace unos años me dicen que terminaría así, las carcajadas se habrían escuchado hasta en Australia, pero ahora no sabría vivir sin ello.

Delco

Más que la Historia, me gustan las viejas historias que huelen a asfalto, carreras y gasolina.