Moto del día: Kawasaki GTR 1400

Moto del día: Kawasaki GTR 1400

Una tourer con extra de espíritu RACER


Tiempo de lectura: 6 min.

La Kawasaki GTR 1400 es una mezcla muy interesante. Estamos ante un modelo que llama la atención por tratar de unir dos mundos que a priori son opuestos como es el de las motos de turismo, donde lo que prima es la comodidad, y las deportivas, en las que se buscan las máximas prestaciones y dinamismo a consta de sacrificar todo lo demás.

La Kawasaki GTR 1400 nació en 2007 y para su concepción se reciclaron algunas partes de la Kawasaki ZZR 1400, una sport turismo de altos vueltos, que ya llevaba algunos años en el mercado. La idea era ofrecer una experiencia de conducción lo más cómoda posible para conductor y pasajero, sin olvidar una buena capacidad de carga, y todo ello con unas prestaciones que te quitasen el hipo, algo que no era para nada común en este segmento.

Para conseguir esas prestaciones en una moto grande, y que declaraba 312 kg de peso, era necesario recurrir a una mecánica muy bestia. El motor provenía de la ya mencionada ZZR 1400. Este tetracilíndrico era una absoluta bomba que erogaba 200 CV en la ZZR pero que se dulcificó hasta unos más que suficientes 155 CV en nuestra protagonista de hoy.

Kawasaki GTR 1400 3

Con esta merma de potencia se conseguía aumentar notablemente la respuesta del propulsor en la zona baja del cuenta vueltas, así como reducir su consumo de combustible. El motor de la GTR cuenta además con un sistema de distribución variable de válvulas para potenciar esa bipolaridad y ofrecer un buen comportamiento a bajo régimen sin dejar de lado la estirada final.

La caja de cambios es de seis velocidades, bastante largas todas ellas con el fin de ofrecer una conducción más relajada y un consumo austero. La parte negativa es que si quieres toda la potencia y que los 155 CV salgan a relucir, sabes que te va a tocar jugar con el cambio. La transmisión final es por cardán de tipo tetralever, esto quiere decir que el eje tiene cuatro articulaciones para conseguir una respuesta más fina y sin movimientos parásitos, como si de una cadena convencional se tratase.

En el apartado ciclo, la Kawasaki GTR 1400 incorpora una avanzada suspensión invertida de 43 mm con unos frenos radiales de primer nivel que muerden discos de 310 mm. En 2010 llegó el primer restyling del modelo y se incorporaron algunos sistemas de seguridad muy relevantes como el KTRC -el control de tracción de Kawasaki- o el K-ACT, que es el sistema de ABS avanzado de la marca japonesa, el cual es capaz de distribuir la potenica de frenado enre los dos ejes en función de las condiciones y la aderencia de cada rueda.

Kawasaki GTR 1400 10

El restyling de 2010 también se aprovechó para mejorar algunos detalles que no estaban del todo bien resuetos en el modelo de 2007. Se cambió la posición de los retrovisores para mejorar su visibilidad y también se mejoró la cúpula frontal para conseguir una protección aerodinámica más completa. También se modificó el sistema de refrigeración de la moto para conseguir una disipación de calor que se hiciera notar menos en las piernas del piloto.

Esta moto es una estupenda viajera, sobre todo para los que quieren combinar grandes rutas con diversión en la conducción. En vias rápidas, rectas y curvas de alta velocidad se siente como pez en el agua. Hay potencia más que de sobra y el conjunto se muestra muy estable y aplomado. Las carreteras ratoneras y con curvas muy reviradas es donde la GTR 1400 ya no va tan fina puesto que, a fin de cuentas, su elevado peso y disancia entre ejes no hacen de ella un conjunto muy ágil en los espacios cortos.

Por último, este tipo de moto no se siente para nada cómoda en ciudad donde la anchura del conjunto y la dificultad para realizar maniobras en parado y a baja velocidad no te van a permitir acceder a las clásicas ventajas de ir en moto, como por ejemplo culebrear entre los coches para ganar la pole position del semáforo. Se le pueden desmontar las maletas laterales y entonces pierdes anchura por la cola, pero aun así el carenado es muy voluminoso en la parte frontal y la GTR tiene muchos “hombros”.

La Kawasaki GTR 1400 tiene algunos puntos flacos que siempre salen a relucir por parte de sus propietarios. El primero de ellos es que, pese a que el conductor viaja en primera clase, se han hecho más concesiones en la plaza trasera, donde el paquete no va a viajar tan cómodo como en otras motos de turismo. El asiento tiene pinta de ser un sofá, pero las estriberas están demasiado elevadas por lo que si tu acompañante es de talla mediana o alta, tendrá que sentarse con las rodillas demasiado flexionadas, algo nada agradable a medida que pasan los kilómetros.

El otro aspecto  muy criticado de esta moto es que es una auténtica devoradora de neumáticos. Los 312 kilos, que pueden llegar incluso a 500 con dos ocupantes y su equipaje, son demasiados para la pobre rueda trasera de 190 de ancho.

El motor y su bestial entrega de par y potencia tampoco ayuda a economizar en este aspecto. Si te das más alegrías con el gas de las debidas y no eliges ex profeso las gomas más duras del mercado, podemos estar hablando de una duracion incluso inferior a los 6.000 km.

Kawasaki GTR 1400 6

A sus mandos se siente la carga tecnológica y sofisticación del modelo

Por otro lado, si escoges compuestos duros y no liberas en demasía su Espíritu Racer, entonces se consigue una durabilidad más acorde a lo que nos tienen acostumbrados otras motos ya que podemos alargar el juego trasero hasta unos aceptables 12.000 km.

Cabe hacer mención al excelente equipamiento de la moto. Cuenta con cúpula regulable en altura eléctricamente, arranque sin llave, sensores de presión para los neumáticos y una completa instrumentación de primer nivel, presidida por dos grandes esferas analógicas. Como ya se ha mencionado antes, en el apartado de seguridad tampoco la falta de nada.

La Kawasaki GTR 1400 se dejó de vender hace un par de años con la entradad en vigor de la norma anticontaminación euro 4. A los japoneses no les ha dado por renovar el modelo, pero no sería raro que llegase una nueva generación durante los próximos meses puesto que el propulsor ya ha sido convenientemente actualizado a la nueva normativa en su hermana sport, la Kawasaki ZZR 1400.

Kawasaki GTR 1400 4

De momento, lo que puedes hacer si te gusta esta moto es tirar del mercado de segunda mano, donde se pueden encontrar unidades a precios muy interesantes. El modelo de 2007 parte desde poco más de 5.000 euros. Son unidades con bastantes kilómetros, pero no hemos de olvidar que se trata de un motor de 1.400 cm3, que en autovía gira a unas relajadas 3.500 vueltas si circulas a 120 km/h. Su lonjevidad debería de estar más que garantizada.

Por otra parte, si quieres unidades posteriores a 2010, que fue el año del restyling “gordo” de la moto, entonces te tienes que subir a los 7.000 u 8.000 euros. Siguen siendo cantidades bajas por una moto que nueva de concesionario hace solo unos pocos años costaba casi 20.000 euros. El hecho de que las motos de turismo no estén muy de moda hoy en día ayuda a encontrar auténticas gangas en el mercado de motos usadas.

COMPARTE
Sobre mí

Gonzalo Lara Camarón

Ingeniero de software a tiempo completo y apasionado del motor en mis ratos libres. Los coches me gustan desde que tengo memoria, pero fue descubrir las motos y la “enfermedad” fue a peor. Mi sueño es recorrer todos los rincones del mundo sobre dos ruedas.

COMENTARIOS

avatar
2000
 
smilegrinwinkmrgreenneutraltwistedarrowshockunamusedcooleviloopsrazzrollcryeeklolmadsadexclamationquestionideahmmbegwhewchucklesillyenvyshutmouth
Foto
 
 
 
  Suscribir  
Notificar de


NUESTRO EQUIPO

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches, y ahora también las motos. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Javier Costas

Me gustan los coches desde que tengo uso de razón (o antes), las motos siempre me han inspirado mucho respeto, y sin saber cómo, ya me han enganchado.

Luis Blázquez

Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

Gonzalo Lara Camarón

Ingeniero de software a tiempo completo y apasionado del motor en mis ratos libres. Los coches me gustan desde que tengo memoria, pero fue descubrir las motos y la “enfermedad” fue a peor. Mi sueño es recorrer todos los rincones del mundo sobre dos ruedas.

J. Guillermo Pozo

Nací entre las historias de mi abuelo sobre su Derbi “cabeza de hormiga” y el terrorífico sonido del escape 4 en 1 de la GPX 600 de mi tío y la belleza de su Vmax 1200. Mi padre, fue mi primer profesor con su viejo SEAT 127, y mi madre, cuenta que aprendí las marcas de los coches antes que el alfabeto.

Ender

Japan Rules!!

Javi Martín

Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto la charla sería de órdago. Pero aquí estoy, escribiendo sobre mi pasión donde me dejan. Si hace unos años me dicen que terminaría así, las carcajadas se habrían escuchado hasta en Australia, pero ahora no sabría vivir sin ello.

J. Rubio

Soy un enamorado del motor en general y de los vehículos clásicos y motocicletas en particular. Dedicado al mundo de la automoción desde hace unos años, disfruto probando toda clase de vehículos y escribiendo mis impresiones y experiencias sobre ellos.

Luis Martínez

Cuando era un niño, no podía pasar una semana sin el nuevo número de mi revista de coches favorita. De adolescente, descubrí que me apasionaba escribir, divulgar y comunicar ideas. Ahora me encuentro dando mis primeros pasos en la profesión que me apasiona de la mano de la afición que ocupó buena parte de mi infancia, toda una suerte que demuestra las vueltas que puede dar la vida.

Elena Lebrón

Soy Elena Lebrón, una joven periodista que desde los 16 años bucea entre grasa y aceite. A los 20, tuve un grave accidente de moto y entendí que faltaban mujeres que hablaran de velocidad y seguridad, y sobre todo mujeres que aportaran información útil y diferente sobre el motor. El motor siempre ha sido una cosa de hombres y las mujeres también tenemos mucho que decir así que toca gritar bien alto :  ¡Gas amigas!