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Moto del día: Krämer HKR EVO 2

Un peso pluma de 125 kilos que recoge el testigo de las antiguas Supermono

Moto del día: Krämer HKR EVO 2

Krämer Motorcycles, con sede en Alemania, es especialista en motos de circuito personalizadas de un solo cilindro. Con apenas 125 kilos de masa en seco y un motor KTM 690 LC4, la Krämer HKR EVO 2 es una máquina ultraligera destinada a cumplir con los deseos de los más devotos de las pistas asfaltadas. Además, se vende en tres versiones: S, R y RR.

Las motos modernas de producción deben cumplir con ciertas limitaciones de diseño para ser vendidas al público. Luces, carrocería pesada, escape y motor “capado”, y el cableado que inevitablemente vienen con ellas, además de tener un chasis diseñado para flexionar y absorber las irregularidades de las calles, hacen que correr una moto de producción sea un juego de compromisos. Aquí es donde entran en escena las Krämer Motorcycles.

Menos caballos y más diversión. Esta es la síntesis extrema del trabajo de Markus Krämer, un ex ingeniero que trabajaba para KTM, quien junto con otros dos colegas (Christof Henco y Nico Rothe) comenzó su búsqueda personal de una nueva fórmula en 2009. Quería que las motos deportivas fueran amenas de pilotar y “psicológicamente” más manejable que las actuales. Y es que hoy en día no hay moto de altas prestaciones que se precie que no ronde los 200 CV.

Kramer HKR EVO 2 02

La moda de los años 90 por las carreras de Supermono, una clase diseñada para máquinas de carreras con motores monocilíndricos de cuatro tiempos, nunca se extinguió en Europa. La competición era un patio de recreo para los ingenieros, siendo la máquina más famosa la Ducati Supermono. Y del dilema de Krämer nació la EVO 1 en 2013, con un motor derivado de KTM y apenas un centenar de kilos. Poco después, evolucionaría hacia la EVO 2.

Todos los modelos de la Krämer HKR EVO 2 están equipadas con un motor de 690 cm3 tomado de la KTM 690 Duke y Husqvarna 701, el monocilíndrico más grande y potente actualmente a la venta. En la versión S desarrolla 81 CV y 70 Nm, mientras que en la R la potencia se incrementa hasta los 86 CV y 72 Nm. En el caso de la RR, la cilindrada se incrementa hasta los 733 cm3 para entregar hasta 91 CV y 78 Nm. En cualquier caso, la masa en seco es de 125 kilos.

El chasis tubular de cromo-molibdeno pesa solo 6,5 kg, y el resto de los componentes mantiene altos los conceptos de ligereza y rendimiento: la horquilla delantera de 43 mm y el monoamortiguador trasero están firmados por WP y derivan de la KTM RC8 R, el sistema de escape es de Akrapovič, las llantas forjadas de 17 pulgadas están suministradas por OZ y el sistema de frenos cuenta con discos Moto Master (de 220, 290 o 320 mm) y pinzas Brembo.

Kramer HKR EVO 2

Aunque tome los componentes mecánicos de la KTM 690 Duke, la Krämer HKR EVO 2 es una moto completamente diferente, mucho más dinámica

El depósito de combustible, de 12 litros, está integrado en el bastidor auxiliar junto con el sillín en una misma pieza para reducir las masas suspendidas. Los dispositivos electrónicos se ubican todos en el mismo espacio: en cuadro de mandos AIM y una unidad de registro de datos. En conjunto miden los datos del GPS, de aceleración, registra las revoluciones del motor, la temperatura del agua, la marcha engranada y la velocidad de la moto.

Con un 55 % del peso destinado al eje delantero, la velocidad a la hora de cambiar de dirección es sorprendente, pero también lo es la retroalimentación que se obtiene. Gracias a una distancia entre ejes de 1.400 mm la estabilidad es destacable en cualquier circunstancia, ya sea acelerando a fondo a la salida de una curva que hincando el morro en una fuerte frenada. Es como las 250 de Grand Prix de los años 90, pero adaptado a los nuevos tiempos.

El hecho es que tres alemanes construyeron una motocicleta basada en un sueño para un supermono picante y dieron en el clavo. La Krämer HKR EVO 2 es una máquina estelar, digna de elogio y de su mejor esfuerzo en una pista de carreras. Sin duda, una máquina con mucho espíritu RACER.

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Sobre mí

Luis Blázquez

Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

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