Moto del día: MV Agusta 175 CSS Racing

Moto del día: MV Agusta 175 CSS Racing

La reina de los privados en el Motogiro. 16 CV, 100 kg y pura esencia de Gran Premio italiana de los años 50


Tiempo de lectura: 3 min.

El nacimiento de la MV Agusta 175 CSS en su variante de competición supuso la democratización del éxito para los pilotos privados que aspiraban a la gloria en las exigentes carreras de larga distancia de la Italia de los años 50. Mientras que la versión de calle ya era una joya, las unidades destinadas a las carreras a menudo apodadas “Squalo” por su perfil afilado o derivadas de la mítica “Disco Volante” eliminaban cualquier concesión al confort para centrarse en la eficacia pura. Eran motos nacidas por y para el cronómetro, ensambladas con un mimo artesanal en la factoría de Gallarate.

A mediados de la década de los 50, ganar una carrera como el Motogiro d’Italia no solo daba prestigio, sino que era la mejor campaña de marketing posible. En este contexto, la categoría de 175 c.c. se convirtió en el campo de batalla más feroz entre marcas como Mondial, Ducati y MV Agusta, obligando a esta última a exprimir al máximo su tecnología de cuatro tiempos. Era una época de romanticismo mecánico, donde una moto debía demostrar una robustez que hoy nos parece casi legendaria.

Mecánica de precisión: El monocilíndrico SOHC

La base mecánica de esta versión “Racing” partía del brillante monocilíndrico SOHC, pero convenientemente afinado para la competición con una relación de compresión más elevada y un árbol de levas con cruce más agresivo. El motor, una escultura de aleación ligera, respiraba a través de un carburador Dell’Orto de competición a menudo con cubeta separada y dejaba escapar su rugido por un megáfono abierto.

Con estas mejoras, la potencia escalaba por encima de los 16 CV reales, permitiendo que esta pequeña maravilla mecánica estirase las marchas hasta regímenes que hacían temblar a la competencia, rozando velocidades punta cercanas a los 140-145 km/h.

MV Agusta 175 CSS Squalo (2)

Ergonomía de ataque y parte ciclo

Una diferencia fundamental respecto al modelo de serie se encontraba en su parte ciclo y su ergonomía, pensadas para que el piloto se fusionara con la máquina. El icónico depósito, más estrecho y alargado en las versiones de carreras, permitía que las rodillas quedaran perfectamente encajadas, mientras que el asiento obligaba a una postura de ataque total.

El chasis de doble cuna abierta, reforzado en puntos clave, se combinaba con una horquilla delantera de competición y amortiguadores traseros Girling, que, junto a los imponentes frenos de tambor con toma de aire dinámica, permitían apurar las frenadas hasta el último metro antes de la curva.

Sensaciones directas sobre el asfalto

Buscando el rendimiento puro en las reviradas carreteras italianas, la 175 CSS Racing era una moto de sensaciones directas, sin filtros. Su agilidad era pasmosa gracias a un peso pluma que, una vez despojada de faros y elementos innecesarios, se situaba cerca de los 100 kilos en seco. Era una moto que exigía manos expertas para mantenerla en la zona alta del cuentavueltas, pero que a cambio ofrecía una precisión de guiado inigualable para la época.

La 175 CSS de carreras fue la base sobre la que se cimentó el prestigio mundial de MV Agusta, demostrando que su superioridad en los Grandes Premios no era una casualidad, sino una filosofía aplicada a cada tornillo de sus variantes más deportivas.

En las imágenes aparece una unidad que fue subastada por Bonhams en 2008
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Sobre mí

Javi Martín

Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto, la charla sería de órdago.

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Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches, y ahora también las motos. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Javi Martín

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