Moto del día: NSU Delphin III

Moto del día: NSU Delphin III

Aunque se acaba de retirar del mundial, NSU siguió en la brecha deportiva marcando un nuevo récord mundial de velocidad


Tiempo de lectura: 4 min.

Aunque acabó perdiendo su gama dentro de la compleja historia empresarial que llevó a la resurrección de Audi por parte de Volkswagen durante los años sesenta y setenta, NSU es una de las empresas básicas para conocer la historia del transporte en Alemania. No en vano, este fabricante de bicicletas, motocicletas y automóviles echó a andar en 1877 sin temor a plantear complejas soluciones técnicas e incluso apostar en su momento por el motor rotativo Wankel. De hecho, revisando sus creaciones más específicas nos encontramos con algo tan especial como la NSU Delphin III. Una máquina hecha para batir el récord mundial de velocidad en 1956.

Pero vayamos al contexto. Revisando la historia financiera de NSU vemos que para mediados de los años cincuenta era el fabricante de motocicletas con más producción del mundo. De esta manera, en su gama se encontraban desde monturas potentes como la Max Standard hasta otras mucho más practicables y urbanas como sus scooter producidos bajo licencia Lambretta. Además, la gama de serie se complementaba con una variada presencia en competición. La cual se materializó en las tres victorias consecutivas que desde 1953 hasta 1955 cosechó en el mundial de 250 cm3 con los pilotos Wermer Haas y Hermann Müller al frente.

Sin embargo, la dirección de NSU no era especialmente pasional en lo que se refiere al mundo de las carreras. Lejos de ello, su mente estaba puesta en producir eficientes modelos de serie con los que cubrir las necesidades generales del mercado alemán y parte del europeo. Por tanto, a mediados de la década anunció su retirada del mundial de motociclismo como equipo oficial. Un hecho muy llamativo, pero que sin embargo no supuso su total retirada de la competición ya que se centró en batir récords de velocidad. Misión para la que apareció la NSU Delphin III, específicamente diseñada para partir el viento en el desierto de Boneville.

A pesar de estar logrando buenos resultados en el mundial de 125 y especialmente en el de 250, NSU decidió retirar a su equipo oficial para centrarse en las motos de serie y los récord de velocidad

NSU Delphin III, récord mundial de velocidad

El término Boneville está muy unido a la historia del motociclismo. Y no, no es sólo por Triumph. De hecho, el icónico modelo de la marca británica debe su nombre al lugar así nombrado en Utah. Un espectacular salar de aspecto extraterrestre donde gracias a su excelente firme – totalmente plano, estable y compacto – así como por sus condiciones meteorológicas – casi siempre sin viento ni lluvia – se celebran competiciones de velocidad desde 1914.

De hecho, sólo hace falta fijarse en no pocas imágenes procedentes de distintos récords de velocidad firmados a lo largo del siglo XX para apreciar que siempre aparece el mismo paisaje de fondo. Así las cosas, la marca germana escogió el salar de Boneville para batir el récord mundial de velocidad punta en motocicleta con su NSU Delphin III. Elegido para llevar los mandos, el piloto Wilhem Herz consiguió llegar hasta los 340,2 kilómetros por hora en 1956.

Cifra que no sólo marcó una nueva marca absoluta, sino que también fue la primera en sobrepasar la barrera de los 320 kilómetros por hora. ¿Pero cómo? Para empezar gracias a un carenado especialmente diseñado para la ocasión por la Universidad de Stuttgart, el cual ofrecía un coeficiente de arrastre de tan sólo 0,19. Pero especialmente por su motor. Un bicilíndrico de 499 cm3 y cuatro tiempos capaz de entregar 110 CV a 8.500 rpm.

nsu delphin III (1)

Excelente aerodinámica y un motor sobrealimentado. Con esta receta la Delphin III pudo llegar a los 340,2 kilómetros por hora superando así por primera vez la barrera de los 320

Eso sí, nutrido por un sobrealimentador pensado en principio para un motor rotativo. De esta manera la NSU Delphin III pudo alcanzar su objetivo, siendo uno entre varios más marcados por la marca en aquella época. No sólo correspondientes a velocidad, sino también a eficiencia en los consumos. Desgraciadamente, en 1963 NSU anunció que dejaba de fabricar motocicletas a pesar de la importante facturación generaba en tiempos no muy anteriores. De esta manera dejaba el camino plenamente abierto a otras marcas, incluyendo las japonesas, quienes para aquel momento ya estaban entrando en masa en los mercados occidentales.

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Sobre mí

Miguel Sánchez

Todo vehículo tiene al menos dos vidas. Así, normalmente pensamos en aquella donde disfrutamos de sus cualidades. Aquella en la que nos hace felices o nos sirve fielmente para un simple propósito práctico. Sin embargo, antes ha habido toda una fase de diseño en la que la ingeniería y la planificación financiera se han conjugado para hacerlo posible. Como redactor, es ésta la fase que analizo. Porque sólo podemos disfrutar completamente de algo comprendiendo de dónde proviene.

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