Moto del día: Triumph 3.5 Seis Días de Escocia

Moto del día: Triumph 3.5 Seis Días de Escocia

En aquella primera edición de la histórica y exigente prueba se alzó como ganadora esta montura de Triumph


Tiempo de lectura: 5 min.

Hablar de los Seis Días de Escocia, es posiblemente, hablar de la prueba más dura y exigente de entre todas las relativas al motociclismo de campo y, seguramente, la más icónica de las englobadas dentro del Trial. Una fama ganada a golpe de ediciones constantes desde 1909, siendo hoy en día algo tan importante para el mundo de las dos ruedas como las 24 Horas de Le Mans pueda ser al de las cuatro. Además, al igual que en la prueba automovilística, en ella se fraguaron algunas de las mejores marcas deportivas de la historia, pudiendo sacar músculo hoy en día gracias a victorias más que centenarias. Un caso que interpreta a la perfección Triumph, la cual ganó la primera edición de los Seis Días de Escocia para dar así un paso más en su merecida imagen de marca.

Pero vayamos por partes. Así las cosas, lo primero que hemos de hacer es situarnos a comienzos del siglo XX. Un tiempo en que los deportes a motor aún seguían marcados por una enorme precariedad en todos los sentidos, la cual se unía a un inusitado afán aventurero digno de rallar con lo suicida. De hecho, el número de fallecidos durante el transcurso de cualquier tipo de carreras resultaba especialmente notorio. Hecho que comprobamos fácilmente con tan sólo echar un ojo a las biografías de los pilotos de la época; con fallecimientos tan sonados como el de Marcel Renault mientras disputaba la París-Madrid en 1903. Ni más ni menos que uno de los tres hermanos fundadores de la casa del rombo.

De esta manera, las nuevas casas automotrices se jugaban gran parte de su prestigio en la competición. Más aún si tenemos en cuenta cómo aquellos años eran tan iniciáticos como trepidantes, apareciendo nuevas mejoras mecánicas a un ritmo exponencial, haciendo crecer la velocidad de las máquinas hasta límites insospechados por unas masas que, verdaderamente, se movían más en bicicleta o tren que en vehículos privados a motor. Hecho por el cual las competiciones levantaban una exótica atracción, con pruebas que han sobrevivido hasta nuestros días como los Seis Días de Escocia.

triumph 1909 jpg (1)

Los Seis Días de Escocia es desde comienzos del siglo XX una de las pruebas más duras del calendario mundial, siendo hoy en día la gran referencia para los amantes del Trial más exigente con unos importantes requerimientos físicos y técnicos

Triumph 3.5, la primera montura ganadora

Fundada en 1902 echando mano de motores belgas, Triumph es una de las marcas básicas para comprender la evolución del motociclismo en las Islas Británicas. Es más, hoy en día sigue jugando muy bien sus cartas en lo que se refiere a su identidad corporativa, sirviéndose de una singular personalidad “ retro “ en no pocos de sus modelos de cara a ofrecer un producto lleno de encanto y diferenciación. No obstante, ese guió al pasado tiene como límite los años sesenta. Ya que, si quisiera mirar hasta sus primeros días, sería muy difícil que nadie comprase sus máquinas e, incluso, pudiera homologarlas.

Algo que nos da la medida sobre la duro que podría ser competir en los Seis Días de Escocia de 1909 con las Triumph 3.5 ganadoras. Y es que, veamos. Echando un ojo al recorrido de esta prueba contemplamos tramos tan exigentes como la Pipeline. Ni más ni menos que la angustiosa y empinada subida disputada en paralelo a un oleoducto, donde las piedras y la inclinación se unen a la humedad y el barro creando así un infierno para cualquier motocicleta de Trial. Hoy en día, porque hace más de un siglo todo era aún peor al tener que subirse con, por ejemplo, estas Triumph concebidas para el asfalto. En fin, tremendo.

Y es más, ¿qué decir de las Black Waters? Esos parajes definidos por una mezcla de hierbas y lodos extendidos a lo largo de enormes llanuras, donde las motocicletas pueden hundirse con facilidad como si se tratase de unas arenas movedizas. Sin duda uno de los tramos más duros en los Seis Días de Escocia, requiriendo de una gran resistencia por parte de la máquina así como de una enorme fuerza física en lo referido al piloto. Pues bien, todo eso y más lo aguantaba estas Triumph 3.5 con etapas definidas por kilometrajes raramente por debajo de los 200 kilómetros.

triumph 1909 jpg (3)

Resulta increíble pensar en la resistencia de aquellos pilotos y sus máquinas, lanzados a la aventura con la única asistencia de un coche que los iba siguiendo a todos con las medidas de auxilio más elementales

Eso sí, en cierto descargue debemos señalar cómo la primera edición de los Seis Días de Escocia fue la primera en contar con sólo cinco jornadas. Días extremos para los 31 inscritos, de los cuales seis se quedaron por el camino por problemas técnicos. Respecto al sistema de puntuación, éste se fue complicando durante la década de los veinte, sumando apartados donde se tenían en cuenta cuestiones como el mantenimiento de la motocicleta, la capacidad de frenado o los tiempos en diversos tramos concretos. Apartados que no fueron tenidos en cuenta en aquel salvaje y primitivo 1909. Año en el que se puso la primera piedra en la historia de una competición donde marcas ibéricas como OSSA, Montesa o Bultaco han escrito páginas de importancia. Seguiremos con ellas en próximos días.

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Sobre mí

Miguel Sánchez

Todo vehículo tiene al menos dos vidas. Así, normalmente pensamos en aquella donde disfrutamos de sus cualidades. Aquella en la que nos hace felices o nos sirve fielmente para un simple propósito práctico. Sin embargo, antes ha habido toda una fase de diseño en la que la ingeniería y la planificación financiera se han conjugado para hacerlo posible. Como redactor, es ésta la fase que analizo. Porque sólo podemos disfrutar completamente de algo comprendiendo de dónde proviene.

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