Moto del día: Bultaco Pursang MK6 Jim Pomeroy

Moto del día: Bultaco Pursang MK6 Jim Pomeroy

Producida en un momento de cambio de paradigma en la relación peso / potencia, con ella el piloto americano llegó a lo más alto


Tiempo de lectura: 5 min.

La historia de Bultaco no se entiende sin su proyección hacia el mercado norteamericano. De hecho, no pocos de sus modelos fueron creados por y para este ámbito; siendo una verdadera tabla de salvación de cara a seguir fabricando motocicletas deportivas en una España donde el nicho lúdico aún era escueto, mientras que el diario se veía consumido por el auge del automovilismo firmado por FASA y SEAT. No obstante, la empresa de Xavier Bultó también supo devolver beneficios a los Estados Unidos, siendo la responsable de aupar la carrera de Jim Pomeroy. Todo un golpe sobre la mesa del Motocross europeo, montado en su icónica Bultaco Pursang MK6 para ser así el primer norteamericano en ganar una prueba del Campeonato del Mundo de Motocross. Curiosamente, el GP de España en 1973. Pero vayamos por partes.

Para empezar, lo mejor será centrarnos en cómo estaba evolucionando la ingeniería del motociclismo hacia finales de los años sesenta. Y para ello lo vamos a hacer recordando antes la figura de Colin Chapman. Un nombre imprescindible en la historia de la F1, el cual siempre insistió en la conveniencia de rebajar el peso por encima de aumentar la potencia sin analizar el contexto. Y es que, no en vano, durante los años sesenta muchos de los fabricantes de motocicletas entraron en una espiral competitiva por ver quién podía entregar más y más potencia. Tanto que así que, de hecho, la propia FIM alertó sobre lo dispares que podían llegar a ser las cifras anunciadas en los folletos respecto a la realidad entregada sobre el asfalto.

Es decir, aquella batalla de cifras estaba adquiriendo las proporciones de una moda insensata e irreal. Así las cosas, algunos fabricantes decidieron optar por otras vías de diseño más inteligentes antes de que la FIM les siguiera aireando las vergüenzas. Un punto de inflexión donde, a comienzos de los años setenta, aparece la Honda Elsinore. Una montura campera donde se empezó a trabajar más el peso que la potencia, bajando de los cien kilos como pocas motocicletas prestacionales de Motocross hacían en su momento. Obviamente, a partir de aquí se comenzaron a ver diseños cada vez más ligeros, con creaciones tan finas como las Husqvarna dotadas con chasis de magnesio y cromo molibdeno.

Durante los años sesenta la obsesión por dar más potencia llegó a producir fraudes en no pocos folletos publicitarios, haciendo que la FIM advirtiera sobre la necesidad de cuadrar anuncios y realidades

Bultaco Pursang MK6, el desembarco de los pilotos americanos

Durante los años cincuenta y sesenta el Motocross salió de las Islas Británicas para expandirse por toda Europa. Es más, dado que los norteamericanos contaban con una gran tradición de carreras sobre tierra, estos se sumaron rápidamente a la especialidad intentando superar a los pilotos británicos. No obstante, la realidad es que no podían. De hecho, aunque al Campeonato del Mundo de Motocross iban ingresando máquinas de no pocas nacionalidades, éstas siempre iban comandadas por deportistas curtidos en el barro del Reino Unido.

Llegados a este punto, se puede comprender a la perfección el impacto ocasionado por la victoria de Jim Pomeroy en el GP de España de Motocross 250 en 1973. Primera carrera del Mundial ganada por un piloto de los Estados Unidos, siendo además su carrera de debut en el mismo. No en vano, éste venía pisando fuerte desde la temporada anterior, donde con el apoyo de un concesionario Bultaco había participado en las series de Motocross convocadas por la American Motorcyclist Association.

Pistoletazo de salida para la popularidad de este deporte en los Estados Unidos, despertando finalmente una verdadera fiebre por el mismo tras la victoria de Jim Pomeroy en España. Además, nada más acabar aquella carrera el joven piloto fue fichado de forma oficial por la casa Bultaco, a la cual representó en el Mundial durante los tres años siguientes compitiendo en la cilindrada del cuarto de litro con un cuarto puesto general como mejor resultado al finalizar la temporada de 1976. Todo ello gracias a las Bultaco Pursang que montó, las cuales conectan, precisamente, con el cambio el paradigma peso / potencia que antes comentábamos. Veamos.

bultaco jim pomeroy (1)

Con la victoria de Pomeroy en el GP de España de 1973 el motociclismo norteamericano entraba con fuerza en el Campeonato del Mundo de Motocross inaugurando una nueva época en el mismo

Lanzadas en 1967 para sustituir a las Metisse hechas junto a los hermanos Rickman, las Bultaco Pursang configuraron una exitosa saga en evolución hasta 1981. Casi quince años de recorrido donde destaca la Bultaco Pursang MK5. Lanzada en 1972 para sumarse así esa ola de preocupación por el peso, siendo la base perfecta para la MK6 del año siguiente. Precisamente la montura con la que Jim Pomeroy ganó aquel GP de España, usando la versión 350 dotada con el monocilíndrico de 326 centímetros cúbicos y 39 CV a 7.000 revoluciones por minuto. Una máquina que entró de inmediato al panteón de iconos de la marca, teniendo así una réplica en 1974 coincidiendo con la aparición de las Bultaco Pursang MK7. Eso sí, curiosamente la llamada Jim Pomeroy Réplica usó no la mecánica con mayor cilindrada sino el bloque de cuarto de litro. En fin, cosas de una gama en la que se ofrecían hasta cinco motores diferentes para la Bultaco Pursang.

 

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Sobre mí

Miguel Sánchez

Todo vehículo tiene al menos dos vidas. Así, normalmente pensamos en aquella donde disfrutamos de sus cualidades. Aquella en la que nos hace felices o nos sirve fielmente para un simple propósito práctico. Sin embargo, antes ha habido toda una fase de diseño en la que la ingeniería y la planificación financiera se han conjugado para hacerlo posible. Como redactor, es ésta la fase que analizo. Porque sólo podemos disfrutar completamente de algo comprendiendo de dónde proviene.

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