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Moto del día: Yamaha RD 350

Tan irracional como emocionante

Moto del día: Yamaha RD 350

Corría el año 1973 cuando la casa de Iwata presentó la Yamaha RD 350. Este modelo fue el génesis de una serie de motocicledas deportivas pensadas para calle, de media cilindrada y con motor de dos tiempos. La Yamaha RD350 aguantó tan sólo dos años en el mercado, pero después de ella llegaron la Yamaha RD400 en 1975, la RD350LC en 1980, la RZ350 en el 83, etc…

A mediados de los años 90 empezaba a estar claro que las mecánicas sin válvulas no eran el futuro y los fabricantes dejaron este tipo de motores de lado. Finalmente 1995 fue el año que vio morir a la última descendiente de tan insigne familia.

Los dos años que estuvo a la venta el modelo fueron suficientes para que se creara el mito. Con sus 39 caballos de potencia era capaz de destrozar a motos de cuatro tiempos con el doble de cilindrada. Además, su explosividad a la hora de entregar la potencia y el nérvio de la mecánica 2T la convertían en una moto muy delicada de llevar, sólo apta para manos experimentadas.

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Yamaha RD 350 (1973) – Fotografía: John Goetzinger (Wikimedia Commons) CC BY-SA 2.0

Su parte ciclo tampoco ayudaba en ese aspecto. Por aquella época era normal eso de meter motores «descomunales» en chasis construidos con alambres y frenos de chiste. El bastidor estaba fabricado en  tubos de acero y para la frenada se recurria a un disco macizo adelante mordido por una pinza mono pistón y un tambor en el eje trasero. Las llantas eran de radios de 18 pulgadas en ambos ejes. La suspensión delantera corría a cargo de la clásica horquilla telescópoca en la rueda anterior y amortiguadores gemelos para la posterior.

Estéticamente era una moto muy en sintonía con lo que se hacía en aquella época. sus lineas son las propias de una naked de época con un gran faro redondo presidiendo el frontal, un tanque de gasolina de lineas redondeadas que fluyen hacia el asiento y, por último, un montón de piezas cromadas ornamentando el conjunto. Mención especial merecen los escapes gemelos que discurren por los laterales de la moto,  cada uno correspondiente a un cilindro, como no puede ser de otra forma en las mecánicas 2T

El motor era un bicilíndrico en linea refrigerado por aire. Incorporaba soluciones técnicas muy novedosas para la época. Fue la primera moto de calle que instaló la admisión por láminas y además contaba con el  sistema autolube que se encargaba de mezclar la gasolina con el aceite en su justa proporción, evitando al propietario el tener que realizar esta tarea.

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Yamaha RD 350 (1973) – Fotografía: Gupta.balarama (Wikimedia Commons) CC BY-SA 3.0

Y parece una tontería, pero estamos hablando de una moto que tenía pocos rivales también en lo que a beber gasolina  se refiere. Tenía un tanque de 15,5 litros de capacidad, con los cuales a penas se podían recorrer 100 Km antes de que entrase la reserva. El gasto tanto en gasolina como en aceite era muy significativo.

Montaba una caja de seis velocidades y como el conjunto apenas superaba los 150 Kg en orden de marcha, esta moto era un auténtico tiro para su época ya que podía alcanzar una velocidad punta de 170 Km/h.

Ahora es el momento en el que, normalmente, os diría cómo está el mercado de segunda mano y por cuánto dinerose pueden comprar. Desgraciadamente la Yamaha RD 350 se vendió muy poco ya que apenas estuvo un par de años en el mercado y además se trataba de una moto de nicho un tanto especial.

Es un modelo clásico, hay pocas y están muy codiciadas. Si queréis probar esa esencia 2T mejor buscar alguna de sus sucesoras, de las que es más fácil encontrar unidades, pero ya os advierto que no son motos baratas. Muchas veces el precio responde más al cariño que la tenga su dueño,  que a un valor real de mercado, más o menos común a todas las unidades.

Fotografía de portada | Yamaha RD 350 (1973) – Fotografía: Bergfalke2 (Wikimedia Commons) CC BY-SA 3.0

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Sobre mí

Gonzalo Lara Camarón

Ingeniero de software a tiempo completo y apasionado del motor en mis ratos libres. Los coches me gustan desde que tengo memoria, pero fue descubrir las motos y la “enfermedad” fue a peor. Mi sueño es recorrer todos los rincones del mundo sobre dos ruedas.

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Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto la charla sería de órdago. Pero aquí estoy, escribiendo sobre mi pasión donde me dejan. Si hace unos años me dicen que terminaría así, las carcajadas se habrían escuchado hasta en Australia, pero ahora no sabría vivir sin ello.

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