En la actual gama de Honda, si quieres una moto con enfoque off road más allá de la Honda Africa Twin (porque tengas el A2), tienes pocas opciones. Tanto la Honda NC 750 X como la Honda CB 500 X, se quedan un poco cortas si quieres buscar aventuras lejos del asfalto. No hay más remedio que decantarse, o bien por las Honda CRF 300 L y Honda CRF 300 Rally. Ambas son unas motos perfectas para un uso dual, pensado para un 60% “off” y 40% “on”, pero que tampoco logran tanta popularidad en España o Europa (sí lo consiguen fuera).
No es culpa de Honda, pues se ha visto que modelos como la Kawasaki Versys-X 300, Suzuki V-Strom 250 o similares, tampoco se han vendido como churros. Ni tan siquiera la BMW G 310 GS se vende bien aquí, y son modelos claramente orientados al mercado asiático. Aquí sin embargo triunfan los modelos de 500 cc/48 CV, los cuales por poco más de 1.000 euros (incluso en algunos casos, menos), son motos con mucho mayor alcance, capacidades y prestaciones.

Los japoneses los saben y por eso ni se molestan en traer a Europa modelos trail (asfálticos o no) pequeños. Si bien es cierto que podrían descorchar ya la Africa Twin para el A2, en Asia cuenta con algunas réplicas en frasco pequeño de modelos similares a los de aquí. Desde hace años tienen la Honda CB 190 X, denominada ahora CB 200 X, y que es como una CB 500 X pero en pequeño. Y para irse a algo más off road o aventurero, han lanzado también la Honda CRF 190 L.
Lo de este modelo es curioso, puesto que fue lanzado como prototipo en el Salón de Milán de 2018. Pero por aquel entonces se llamó Honda CB 125 X, y sus similitudes son claramente apreciables. Recrecida hasta los 190 cc (184 cc para ser exactos), comparte motor con la CB 200 X entregando 16 CV a 8.500 RPM para un peso de 127 kg en seco. Las llantas de radios, las suspensiones de largo recorrido (asiento a 836 mm), el depósito de 13,4 litros o su pantalla alta le otorgan un radio de acción amplio y diverso.
Quizás denominarla Africa Twin es apuntar demasiado alto, pues Honda ni tan siquiera ha hecho mención a ello. Y la sigla “L” es usada históricamente por la marca japonesa para motos de uso dual en asfalto y pistas. Pero sí es interesante, por ejemplo, el lenguaje de diseño utilizado y que recuerda a la gama “Neo Sports Cafe” (Honda CB 1000 R o CB 650 R), que combina elementos clásicos y otros modernos en perfecta sintonía.
Como nota final, que en el depósito aparezca Sundiro Honda hace referencia a cómo se llama la filial de Honda en China, que es la encargada de desarrollar y fabricar este modelo así como otros muchos.
Ender
Japan Rules!!COMENTARIOS