Moto del día: Aprilia Europa 50

Moto del día: Aprilia Europa 50

Una moto algo desconocida porque que estuvo poco tiempo en el mercado


Tiempo de lectura: 8 min.

La Aprilia Europa 50 es la versión naked de la AF1 Futura, la superbike de bolsillo que Aprilia fabricó para adolescentes italianos con ganas de correr y poco presupuesto. Mientras la AF1 se vendía con carenado integral y estética de réplica de carreras, la Europa quitaba el plástico, dejaba al descubierto el chasis de doble viga y el motor Minarelli, y ofrecía una ergonomía ligeramente más humana. Era, en esencia, una streetfighter de 50 centímetros cúbicos antes de que existiera el término. Para 1990, eso era revolucionario. Hoy, es una pieza de coleccionismo que demuestra que Aprilia siempre supo hacer motos pequeñas con alma de grandes.

A finales de los años 80, Aprilia estaba en plena expansión. La AF1 125 Sintesi había puesto a la marca en el mapa de las deportivas pequeñas, y la AF1 50 había demostrado que un ciclomotor podía tener chasis y suspensiones de moto de verdad sin que el precio se disparara. Pero había un problema: la AF1, tanto en 50 como en 125, era una moto de posición de conducción extrema. Manillar bajo, estriberas altas, cuerpo completamente tumbado sobre el depósito. Perfecto para circuito. Incómodo para todo lo demás.

En 1990, Aprilia presentó la solución: la Europa. Mismo chasis, mismo motor, misma filosofía de moto pequeña con componentes de calidad. Pero sin carenado, con manillar más alto y ancho, y con una posición de conducción que permitía usarla a diario sin terminar con contracturas cervicales. La Europa 125 fue la estrella, pero la Europa 50 era igual de importante. Porque para un adolescente de 14 años que acababa de sacar el permiso de ciclomotor, la Europa 50 era la moto más deportiva que podías conducir legalmente. Y eso la convirtió en objeto de deseo inmediato.

El nombre “Europa” no era casual. Aprilia quería posicionar la moto como una alternativa europea a las naked japonesas que empezaban a llegar al mercado. Honda tenía la CB-1. Yamaha tenía la FZR. Suzuki tenía la Bandit. Y Aprilia tenía la Europa: italiana, ligera, técnica, y con carácter de dos tiempos. No competía en cilindrada, obviamente. Pero competía en actitud.

El chasis: doble viga de acero y rigor técnico

El chasis de la Europa 50 era exactamente el mismo que llevaba la AF1 50 Futura de 1990: doble viga perimetral en tubos de acero cuadrados soldados, con el motor actuando como elemento estructural. No era un chasis de cuna simple como llevaban los ciclomotores convencionales. Era un chasis diseñado para rigidez torsional, con las vigas descendiendo desde la pipa de dirección y rodeando el motor lateralmente antes de conectar con el basculante.

Para un ciclomotor de 50 centímetros cúbicos, era una solución de ingeniería completamente innecesaria. Pero Aprilia no fabricaba ciclomotores convencionales. Fabricaba motos de competición homologadas para calle. Y eso exigía un chasis que pudiera aguantar las fuerzas generadas por suspensiones deportivas y neumáticos de compuesto blando sin deformarse.

El basculante era monobrazo de aleación de aluminio, montado en el lado izquierdo. Era una solución estética y técnica: permitía cambiar la rueda trasera rápidamente (algo útil en carreras) y dejaba completamente a la vista el grupo térmico del motor. El monoamortiguador trasero iba montado horizontalmente bajo el asiento, conectado al basculante mediante un sistema de bieletas progresivo que variaba la relación de compresión según el recorrido de la suspensión.

Su peso total en orden de marcha rondaba los 85-90 kg, que era extraordinariamente bajo incluso para un ciclomotor. La Europa 50 pesaba prácticamente lo mismo que la AF1 50 a pesar de tener manillar más robusto y asiento biplaza, porque la ausencia de carenado compensaba el peso extra. Y esos 85 kg se notaban en todo: en cómo respondía la dirección, en cómo frenaba, en cómo cambiaba de trayectoria con solo mover el peso del cuerpo.

El motor: Minarelli AM3/AM4/AM5 con contralbero

La Europa 50 se presentó en 1990 equipada inicialmente con el motor Minarelli RV3, el mismo que llevaban las AF1 50 de finales de los 80. Era un monocilíndrico de dos tiempos de 49,7 centímetros cúbicos refrigerado por líquido, con cilindro horizontal, admisión por válvula rotativa, y cambio de tres velocidades limitado por ley italiana los ciclomotores no podían tener más de tres marchas hasta 1993.

Pero en 1991 llegó el cambio importante: Aprilia sustituyó el RV3 por el nuevo Minarelli AM3/AM4/AM5, dependiendo del mercado y la homologación. El AM3 era la versión italiana de tres marchas. El AM4 era la versión europea de cuatro marchas. Y el AM5 era la versión de cinco marchas para mercados sin restricciones.

La gran novedad del motor AM era el eje contrarrotante antivibraciones. Hasta entonces, todos los ciclomotores de dos tiempos vibraban brutalmente a altas revoluciones porque el pistón subía y bajaba sin ningún elemento que compensara las fuerzas alternativas. El AM3/4/5 incorporaba un eje secundario que giraba en sentido contrario al cigüeñal, generando una vibración de fase opuesta que anulaba (o al menos reducía considerablemente) las vibraciones del motor.

El resultado era un motor que giraba hasta 12.000 revoluciones en versiones deslimitadas sin que el manillar se convirtiera en un vibrador industrial. Y eso hacía toda la diferencia entre un ciclomotor que podías usar durante horas y un ciclomotor que te dejaba las manos dormidas después de veinte minutos.

La potencia homologada era ridícula: 1,5-2 CV a 5.500 revoluciones con limitador de revoluciones y carburación ahogada para cumplir con la legislación de ciclomotores. Pero con el limitador quitado (algo que el 90% de los propietarios hacía en la primera semana), el motor entregaba entre 12 y 15 CV según el estado de preparación, alcanzando velocidades de 90-100 km/h. No era rápido comparado con una moto de verdad. Pero era brutalmente rápido comparado con cualquier ciclomotor convencional.

El escape era un sistema de expansión cromado con silenciador integrado, diseñado específicamente para maximizar el rendimiento en el rango de revoluciones útil 7.000-11.000 revoluciones. La carburación era Dell’Orto con difusor de 14-16 mm según versión, ajustable mediante chiclés para adaptarse a diferentes condiciones de altitud y temperatura.

Aprilia europa 50 moto del día (2)

La parte ciclo: horquilla telescópica y freno de disco de 240 mm

Aquí es donde la Europa 50 se diferenciaba técnicamente de la AF1. Mientras la AF1 50 Futura de 1990 en adelante llevaba horquilla invertida Marzocchi de 35 mm un componente que en esa época solo llevaban motos de competición y superbikes, la Europa montaba una horquilla telescópica convencional de 30 mm. Seguía siendo una horquilla de calidad —totalmente hidráulica, con recorrido de 120 mm— pero no era invertida.

El sistema de frenado era de disco único delantero de 240 milímetros con pinza flotante de doble pistón. Para 1990, tener freno de disco en un ciclomotor de 50 centímetros cúbicos era extraordinario. La mayoría de los ciclomotores convencionales llevaban tambor delantero y trasero. La Europa llevaba disco delantero y disco trasero de 220 milímetros. La potencia de frenado era contundente, suficiente para bloquear la rueda delantera si frenabas con demasiada fuerza en asfalto seco.

Las ruedas eran de aleación de cinco radios, con medidas 90/90-16 delante y 110/80-17 detrás. Los neumáticos eran Pirelli o Michelin según disponibilidad, con compuesto de perfil deportivo pero no tan blando como los que llevaban las AF1 de competición. Eran neumáticos pensados para durar 5.000-6.000 km con uso normal, no para ganar carreras.

El precio y la competencia

La Europa 50 se vendía en Italia por 4.080.000 liras en 1990, que equivalían aproximadamente a 2.100 euros actuales ajustando por inflación. Era cara para un ciclomotor. Una Piaggio Ciao costaba menos de la mitad. Una Garelli Tiger Cross rondaba las 3.000.000 de liras. Pero la Europa no competía con esos ciclomotores. Competía con la Cagiva Mito 50, la Gilera RX 50, la Derbi GPR 50… ciclomotores deportivos con chasis y motores derivados de competición.

Y en ese mercado, la Europa 50 era competitiva. No era la más rápida (ese título probablemente lo tenía la Cagiva Mito). No era la más barata ese era la Derbi. Pero era la que mejor equilibraba prestaciones, calidad de construcción y usabilidad diaria. Podías ir rápido en carretera. Podías moverte por ciudad sin matarte las muñecas. Y podías presumir de tener una Aprilia con componentes de calidad en lugar de una réplica barata de moto deportiva.

La producción duró solo tres años: 1990-1992. En 1993, Aprilia lanzó la RS 50, que sustituía tanto a la AF1 50 como a la Europa 50 con un diseño completamente nuevo, motor Minarelli AM6 (evolución del AM5), y una estética inspirada en la RS 250 de competición. La Europa desapareció del catálogo sin ser reemplazada directamente. Aprilia decidió que el futuro estaba en las réplicas carenadas, no en las naked.

COMPARTE
Sobre mí

Javi Martín

Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto, la charla sería de órdago.

COMENTARIOS

avatar
2000
  Suscribir  
Notificar de


NUESTRO EQUIPO

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches, y ahora también las motos. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Javi Martín

Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto, la charla sería de órdago.

Redaccion