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Moto del día: Haleson Steam Powered

Una olla a presión en estado puro

Moto del día: Haleson Steam Powered

La moto de hoy, «desafortunadamente» -de idea un tanto loca-, no ha tenido demasiada repercusión hasta nuestros días. No hay libros ni documentos repletos de información sobre la Haleson Steam Powered pero, aún así, sí que considero que merece la pena hacerle aunque sea una breve reseña.

Primero de todo hay que ponerse en contexto. El siglo XX acababa de comenzar y la Segunda Revolución Industrial estaba azotando con fuerza. Henry Ford ejecutó de forma ejemplar el concepto de «producción en serie» y lanzó al mercado el Model T, el primer coche para las masas. En 1905, la guerra ruso-japonesa enfrentó al imparable imperio del sol naciente con el decadente imperio de los zares de Rusia, dando como vencedor a los primeros. La Gran Guerra no llegaría hasta pasados nueve años más.

Entre 1903 y 1904 (según fuente) nacía la Steam Powered. Fruto de un diseño de William Hale de Hanham, de Bristol (Gran Bretaña), esta motocicleta proponía un concepto de lo más peculiar: estaba impulsada por un motor de un solo cilindro de 200 centímetros cúbicos que funcionaba… a vapor. Sobre el motor se hallaba una caldera con válvulas laterales que permitía a la susodicha moto moverse con relativa soltura. Los pioneros siempre han estado dispuestos a asumir riesgos que hoy nos parecen inimaginables.

Y es que aunque la industria estuviese en un estado relativamente embrionario, no parece que fuese una buena idea por esas fechas -ni ahora- conducir sentado encima de una caldera de vapor a alta presión. Afortunadamente, en 1914, los motores de gasolina empezaron a sustituir a los de vapor por su mayor ligereza y fiabilidad, ¡y menos mal! Nadie quiere tener una caldera entre las piernas que puede reventar en cualquier momento. Las malas lenguas dicen que explotaba con relativa facilidad…

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Sobre mí

Luis Blázquez

Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

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Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches, y ahora también las motos. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

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Me gustan los coches desde que tengo uso de razón (o antes), las motos siempre me han inspirado mucho respeto, y sin saber cómo, ya me han enganchado.

Luis Blázquez

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Gonzalo Lara Camarón

Ingeniero de software a tiempo completo y apasionado del motor en mis ratos libres. Los coches me gustan desde que tengo memoria, pero fue descubrir las motos y la “enfermedad” fue a peor. Mi sueño es recorrer todos los rincones del mundo sobre dos ruedas.

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Nací entre las historias de mi abuelo sobre su Derbi “cabeza de hormiga” y el terrorífico sonido del escape 4 en 1 de la GPX 600 de mi tío y la belleza de su Vmax 1200. Mi padre, fue mi primer profesor con su viejo SEAT 127, y mi madre, cuenta que aprendí las marcas de los coches antes que el alfabeto.

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Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto la charla sería de órdago. Pero aquí estoy, escribiendo sobre mi pasión donde me dejan. Si hace unos años me dicen que terminaría así, las carcajadas se habrían escuchado hasta en Australia, pero ahora no sabría vivir sin ello.

Delco

Más que la Historia, me gustan las viejas historias que huelen a asfalto, carreras y gasolina.