La Moto Guzzi NTX 650 era la trail italiana que nadie pidió pero que todos recuerdan con cierta curiosidad. Fea para muchos, peculiar para todos, esta moto intentó traerse el mundo del enduro asfáltico a Mandello del Lario con un motor transversal de dos cilindros en V y mucho carácter propio.
Durante los años ochenta se vivió la época dorada del nacimiento de las trail. Las marcas japonesas desembarcaban con fuerza gracias a modelos como la Honda Transalp o la Africa Twin, lo que obligó a cada firma europea a buscar su hueco a su manera. Moto Guzzi, con su historia de carreras y su icónico bloque de cilindros en V transversal, no podía quedarse al margen. La pregunta en la fábrica era clara: si BMW cautivaba en el mundo del campo con su motor bóxer, ¿por qué no hacerlo con la mecánica propia de la firma italiana?
Bajo esta premisa nació la NTX 650, presentada en septiembre de mil novecientos ochenta y seis y puesta a la venta en mil novecientos ochenta y siete. La máquina heredaba la configuración típica de la factoría de Mandello del Lario: un motor de dos cilindros en V a noventa grados, dos válvulas por cilindro y refrigeración por aire. La marca ya había explorado la esencia del trail con la anterior V65TT, pero aquella máquina pecaba de ser demasiado derivada de la carretera, con un chasis poco adaptado al uso fuera del asfalto y una postura de conducción extraña.
Las luces y sombras del motor V-Twin y el cardán
A nivel dinámico, lo mejor de esta trail clásica italiana era la suavidad y progresividad de su motor de dos cilindros en V, junto con la presencia de un eje cardán que ahorraba el mantenimiento de la cadena. Por el contrario, el principal inconveniente venía de esa misma transmisión final: el cardán transfería unas reacciones poco aptas para el uso en caminos, especialmente en tierra suelta o con mal paso. La caja de cambios disponía de cinco relaciones y el embrague funcionaba en seco, un rasgo típico de la marca que otorgaba un tacto muy particular en el arranque y en las salidas.
Respecto al apartado estético, el diseño intentaba acercarse a las tendencias que devoraban el mercado desde Japón. Con un carenado más completo y una línea más próxima a la primera Transalp o a la Africa Twin seiscientos cincuenta, la NTX se esforzaba por parecer más campera que su antecesora. El resultado, para el criterio de muchos, fue una de las motos más feas de la historia. Quizás con el paso de los años no lo parezca tanto, pero es verdad que no cosechó demasiado éxito comercial, al menos en el mercado español.
Evolución de la gama y el camino hacia la actual V85 TT
Conviene señalar que existieron versiones de trescientos cincuenta centímetros cúbicos, lanzadas conjuntamente con la de media cilindrada, y una variante más potente de setecientos centímetros cúbicos realizada específicamente para la policía italiana. A pesar de su escaso éxito fuera de Italia, el modelo se mantuvo en producción hasta mil novecientos noventa y cinco. Durante sus últimos años en el catálogo, convivió con la Moto Guzzi Quota mil, presentada en mil novecientos noventa y dos, que lucía una orientación ciento por cien asfáltica y un diseño a medio camino entre las Africa Twin y las Cagiva Elefant.
Esta seiscientos cincuenta no era una trail para puristas del off-road, ni pretendía serlo. Era una motocicleta pensada para el asfalto con capacidad para salir a pistas forestales sin perder la tranquilidad. Su posición de conducción elevada, el manillar ancho y una suspensión con buena carrera la hacían cómoda en ruta y aceptable en terrenos no demasiado exigentes. El cardán exigía atención en las curvas cerradas, pero en recta y en curva abierta resultaba un conjunto bastante sencillo de llevar.
Han tenido que pasar más de treinta años para que Moto Guzzi dé con la tecla de fabricar una moto trail de éxito. No fue hasta el lanzamiento de la Moto Guzzi V85 TT, anunciada en dos mil diecisiete y comercializada en la primavera de dos mil diecinueve, cuando el mundo de las dos ruedas constató que la firma italiana era capaz de crear una trail que robara el corazón de los aficionados. El camino ha sido largo y tortuoso hasta llegar a las preciosidades actuales.
La Moto Guzzi NTX 650 se mantiene en el recuerdo como un ejemplo claro de una época en la que las marcas intentaban adaptarse a las nuevas tendencias con sus propias herramientas. Fea o bonita, exitosa o no, esta moto guarda un lugar especial en la historia de las trail de los ochenta, como un patito feo que con los años se ha convertido en un auténtico objeto de culto para quienes aprecian la singularidad por encima de la perfección mecánica.


Javi Martín
Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto, la charla sería de órdago.COMENTARIOS