Moto del día: Harley-Davidson Bucherer Blue Edition

Moto del día: Harley-Davidson Bucherer Blue Edition

Una exquisita obre de arte de 1,5 millones de euros


Tiempo de lectura: 3 min.

Cualquier afición es cara si uno se mete de lleno. ¿Cuánto dinero nos podemos dejar en una moto? Realmente, el que queramos; en este caso, 1,5 millones de euros. En el mundo de la personalización algunos proyectos resultan más modestos que otros. Y luego hay quien roza la pura y ridícula ostentosidad, como la Harley-Davidson Bucherer Blue Edition.

Esta pintoresca y brillante moto comenzó su vida como una Harley-Davidson Softail Slim S. Es una custom dentro de la gama de Milwaukee a la que el fabricante suizo de relojes de lujo Bucherer metió mano durante 2.500 horas. El proyecto tomó un año para diseñarse y gestarse materialmente. Fue el resultado del esfuerzo de la colaboración entre ocho miembros del elenco de relojeros de Carl. F. Buecherer y los especialistas en personalización de motocicletas de Bündnerbike.

La Softail Slim S fue despojada de casi todos sus componentes para elaborar una nueva carrocería de estilo retro, dotando a la Harley-Davidson Bucherer Blue Edition de un aspecto bobber-chopper. “Cada elemento metálico que se encuentra en esta motocicleta única ha sido producido, soldado, golpeado, rectificado y pulido a mano”, declaraba el comunicado de prensa cuando fue presentada en mayo de 2018. Y también cosido a mano, ya que el asiento es de cuero de vaca.

Harley Davidson Bucherer Blue Edition 2

También se desarrolló un chasis específico para acoger una nueva postura de conducción, al igual que el juego de neumáticos y llantas. Además, la Harley-Davidson Bucherer Blue Edition tiene el honor de ser la primera motocicleta del mundo cuyo motor se ilumina desde el interior. Sí, desde fuera podemos ver el árbol de levas girar y las doradas válvulas de mariposa gracias a las lámparas LED a prueba de calor.

Si unas luces muestran el corazón mecánico, otras hacen legible la hora gracias a un reloj Patravi TravelTec II valorado en muchos miles de euros. El reloj está integrado en una caja fuerte en el lado derecho del depósito, para que ningún amigo de lo ajeno tenga tentativas. “Para garantizar que las vibraciones del motor no dañen el movimiento mecánico, hemos alojado el reloj en una especie de jaula con un elaborado soporte hecho de anillos de silicona”, explicó Samir Merdanovic, jefe de fabricación de Carl F. Bucherer.

Una cúpula de vidrio blindada es el hogar de otra joya especialmente valiosa: un anillo de seis puntas con un diamante de 5,40 quilates. Ahí está el grueso del precio

Como cabría esperar, los materiales utilizados no es que sean de primera calidad, son de primerísima calidad. Muchos de los componentes se han hecho de oro, como las manetas de freno y del embrague, y las estriberas. Hasta la tornillería se ha hecho de este preciado material. Tanto el faro delantero como los amortiguadores o los tubos de escape verticales han sido chapados en oro. Y para más inri, un total de 360 diamantes han sido incrustados en diferentes piezas, desde el manillar hasta el depósito de combustible. No falta detalle alguno.

Parece que una de las razones principales por las que esta moto única fue apodada como “Blue Edition” es debido a su trabajo de pintura increíblemente elaborado y exagerado. La capa azul iridiscente se logra primero plateando el depósito, las ruedas, el bastidor, los guardabarros, la horquilla, el manillar, la carcasa del motor y el resto de piezas que conforman la moto. A continuación, seis capas de diferentes colores se colocan una sobre otra, utilizando lo que la propia compañía denomina “un método de recubrimiento secreto”.

¿Cuánto corre? No lo sabemos. ¿Acaso importa? Nadie en su sano juicio iría con esta moto por la calle dando un paseo, o sí… La excentricidad no tiene límites.

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Sobre mí

Luis Blázquez

Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

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Ingeniero de software a tiempo completo y apasionado del motor en mis ratos libres. Los coches me gustan desde que tengo memoria, pero fue descubrir las motos y la “enfermedad” fue a peor. Mi sueño es recorrer todos los rincones del mundo sobre dos ruedas.

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Nací entre las historias de mi abuelo sobre su Derbi “cabeza de hormiga” y el terrorífico sonido del escape 4 en 1 de la GPX 600 de mi tío y la belleza de su Vmax 1200. Mi padre, fue mi primer profesor con su viejo SEAT 127, y mi madre, cuenta que aprendí las marcas de los coches antes que el alfabeto.

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