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Moto del día: Kawasaki GPZ 500 S

Otra sport turismo mítica de finales de los 80

Moto del día: Kawasaki GPZ 500 S

La Kawasaki GPZ 500 S es otro de esos modelos con solera que marcaron época. La moto se presentó en 1987 y de aquellas, las tetracilíndricas deportivas todavía no habían llegado al boom que experimentarían en la siguiente década, por lo que aún había sitio para una propuesta bilicíndrica de media cilindrada y con un carácter marcadamente deportivo, pero también asequible.

La Kawasaki GPZ 500 S era algo así como la sport turismo democrática de la época. Era una moto que servía un poco para todo, ya que cumplía bien como utilitaria, se podía viajar con ella incluso a dúo ya que no era muy agresiva de postura y el carenado aportaba un plus de confort. Gracias al carácter rabioso de su motor también servía para roscarla la oreja y pasárselo en grande.

El modelo tuvo una vida muy longeva a nivel mundial y en algunos países aguantó en los concesionarios, con diferentes actualizaciones, eso sí, hasta el año 2009. En lo que a denominación comercial fue una moto bastante camaleónica, ya que en otros países se vendió bajo el nombre de Kawasaki EX 500 o Kawasaki Ninja 500 R.

Kawasaki GPZ 500 S 2

En las últimas versiones las fibras eran más redondeadas y se perdía el segundo disco de freno delantero, en parte por la mayor efectividad de las pinzas modernas

Mecánicamente estaba animada por el archiconocido motor bicilíndrico en línea del fabricante de Akashi, que después de la GPZ también animó a otras motos de la firma verde, como la Kawasaki ER-5, la KLE 500 o la Vulcan 500.

Sin embargo, el original, el que montaba la GPZ, era el más rabioso de todas cuantas versiones hubo, ya que tenía una puesta a punto más agresiva y prestacional que elevaba la potencia hasta los 60 CV a 9.000 revoluciones, siendo la moto bicilíndrica de 500 cm3 más potente y rápida de aquella época.

Desgraciadamente, algo común en esos años es que las mecánicas corrían mucho más de lo que los chasis, suspensiones, frenos y neumáticos podían aguantar, y en esto la Kawasaki GPZ 500 S no era una excepción.

Kawasaki GPZ 500 S 6

Sólo tenéis que echar un ojo a las imágenes que ilustran esta entrada para ver que la perfilería metálica que conforma el chasis de doble cuna de la moto es verdaderamente fina, poco más que «un puñado de alambres», como se suele decir coloquialmente.

Algo parecido ocurría con el resto de la ciclística. La horquilla delantera es más propia de una 125 por diámetro de las barras que de una moto de 60 CV. Al menos en el tren trasero contaba con un monoamotiguador central bastante más eficaz que los clásicos amortiguadores gemelos que podían verse en aquella época.

En el apartado de frenos contaba con un doble disco frontal mordido por pinzas de dos pistones contrapuestos mientras que atrás se encargaba de detener la moto un vetusto tambor de freno que sería reemplazado por otro disco hidráulico en la primera revisión importante de la moto que tuvo lugar en 1994.

Kawasaki GPZ 500 S 1

Aun así, esta ciclística «floja» era algo habitual en la época, como os comento. Debe de ser que antes los moteros eran más valientes, o estaban hecho de otra pasta para correr con estas motos. La velocidad punta era de unos notables 194 km/h.

El consumo no era especialmente elevado dadas las prestaciones del motor y teniendo en cuenta que se trata de una mecánica carburada de los años 80. Se conforma con 4,9 l/100 km, por lo que la autonomía rondaba los 325 km gracias al tanque de 16 litros con el que contaba.

Estéticamente la moto estaba protagonizada por un semicarenado bastante envolvente de líneas fluidas y redondeadas, que dejaba la zona del bloque a la vista pero que volvía a aparecer en la parte inferior de la moto en forma de quilla para mejorar la penetración aerodinámica.

Kawasaki GPZ 500 S 4

Kawasaki KPZ 500 S (1989) – Fotografía: Cjp24 (Wikimedia Commons) by CC SA 3.0

Estas fibras fueron sufriendo diferentes actualizaciones a lo largo de la vida de la moto tanto en forma como en gama cromática para irse adaptando a los nuevos gustos y tendencias de diseño, aunque en general siempre mantuvo una personalidad constante.

La cúpula era bastante elevada para los estándares de hoy en día y ayudaba a conducir erguido sin tener que soportar la fuerza del viento. Por último, los escapes gemelos, uno a cada lado de la moto y uno para cada cilindro ayudaban a rematar esa imagen de moto grande, deportiva y prestacional.

Hoy en día se venden a precios de absoluta risa de segunda mano. Las unidades arrancan desde 500 euros, mientras que a partir de unos 800 hay cosas interesantes y bien conservadas que, tratándose ya de una clásica, el hecho de que la moto esté de serie o lo más cerca posible a ello para mí es el principal valor que puede tener una unidad de ocasión.

Kawasaki GPZ 500 S 5

Son 25-30 años de vida a las espaldas de la mayoría de unidades. El motor era pura roca, pero con tanta edad hay algunas cosas que sí o sí tendrán que ponerse a punto si no lo ha hecho ya el dueño anterior. Todos los fluidos seguramente estén pasados: aceite de motor, refrigerante, líquido de frenos, líquido hidráulico de la horquilla… si te quieres hacer con una presupuesta una partida para hacerla todo esto.

Aparte, otras cosas como la instalación eléctrica puede que no hayan aguantado muy bien el paso del tiempo, especialmente si gran parte de su vida la ha pasado a la intemperie.

La verdad que me pongo a analizarlo y la Kawasaki GPZ 500 S me parece una gran oportunidad de comprar una clásica por «4 duros» y restaurarla o ponerla al día para poder disfrutar de su sabor añejo los fines de semana. A nada que te guste la mecánica y tengas un sitio para ir haciéndola poco a poco… me parece un plan sin fisuras.

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Sobre mí

Gonzalo Lara Camarón

Ingeniero de software a tiempo completo y apasionado del motor en mis ratos libres. Los coches me gustan desde que tengo memoria, pero fue descubrir las motos y la “enfermedad” fue a peor. Mi sueño es recorrer todos los rincones del mundo sobre dos ruedas.

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Miguel
Invitado
Miguel

Las GPZ 500 de primera serie estan empezando a revalorizarse poco a poco. Ya se ven a precio de la siguiente generacion. La gente las esta utilizando para hacer transformaciones tipo «cafe racer» y se estan empezando a ver en las carreras de motos clasicas en la categoria «clasicas japonesas». La primera vez que subi en una moto grande de paquete, fue en una GPZ del 94 y me quede sorprendido de la potencia del motor. Para ser un bicilindrico, tiene buena estirada arriba. El dueño de esa GPZ la cambio despues por una Aprilia RSV 1000 del 2002 y… Leer más »


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Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto la charla sería de órdago. Pero aquí estoy, escribiendo sobre mi pasión donde me dejan. Si hace unos años me dicen que terminaría así, las carcajadas se habrían escuchado hasta en Australia, pero ahora no sabría vivir sin ello.

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