Moto del día: Malaguti Madison K400

Moto del día: Malaguti Madison K400

Sencillez y eficacia contrastada en este maxiscooter italiano


Tiempo de lectura: 4 min.

El año pasado la marca de Bolonia cumplió su 90 aniversario y hoy os traemos uno de los scooter que forman parte de la historia de esta. Un scooter se comercializó en nuestro país a partir de mediados del año 2003, el Malaguti Madison K400. De esta manera, la marca transalpina completaba con este scooter de cilindrada “alta” su gama del modelo Madison, en el que también encontraríamos versiones de 125, 150, 180, 200 y 250 cc.

Así que Malaguti entraba de lleno en este segmento, donde sus rivales, como el Suzuki Burgman 400 o el Aprilia Arrecife 500 se vestían con sus mejores galas para impresionar a los posibles clientes de este tipo de motocicletas. Además, otras marcas como Yamaha, con su TMAX 500, pondrían el punto de deportividad a la categoría. En el lado opuesto a esta nos encontraríamos con la Honda Silver Wing 600, un maxiscooter de altos vuelos y preparado para afrontar largas distancias de la manera más confortable posible.

El Malaguti Madison K400 se instalaba en el segmento a medio camino entre los más deportivos, como podia ser el TMAX 500, y otros como el Burgman 400, con un carácter más afable

Por lo tanto, el Madison se quedaba a medio camino, gracias a una buena protección aerodinámica y un motor lo suficientemente preparado para casi cualquier uso. El citado propulsor era suministrado por Franco Morini. El monocilíndrico de 383 cc quedaba refrigerado por agua, contando con cuatro válvulas en culata y estando alimentado por medio de un carburador.

Malaguti Madison K400 2

Fotografía: Scooters moto Varna

En el plano prestacional era capaz de desarrollar una potencia final de 32 CV a 8.700 RPM, con par máximo de 34 Nm a 6.500 RPM. La velocidad máxima quedaba llegaba hasta los 144 km/h, con una aceleración en el 0 a 100 km/h desde parado en apenas 9 segundos.

A nivel de parte ciclo, el propulsor del Madison K400 quedaba enrejado en un marco tubular de acero. En cuanto a suspensiones se refiere, contaba con una horquilla telehidraúlica compuesta de barras de 36 mm en el frontal y un basculante oscilante -siendo el motor el que daba la forma a este-, anclado a sendos amortiguadores laterales en la zaga.

La frenada se repartía en un disco delantero de 270 mm de diámetro, con pinza de tres pistones, junto a uno trasero de 240 mm con pinza monopiston, ambos asistidos por un sistema de frenada combinada (CBS) y anclados en llantas de 13 pulgadas calzadas con neumáticos 120/70 en el eje delantero y 140/60 en el posterior. Como habréis imaginado, uno de los tres pistones de la pinza delantera se accionaba por el sistema CBS al usar el freno trasero.

Malaguti Madison K400 3

Fotografía: Scooters moto Varna

Por otro lado, y si hacemos mención a las cotas con las que contaba el Madison, encontramos una distancia entre ejes de 1.495 mm y una altura del sillín libre al suelo de 820 mm. La capacidad de su depósito de combustible llegaba hasta los 12 litros y Malaguti declaraba un peso final en vacío de 178 kilogramos, similar al de algunos modelos de la competencia.

Un motor solvente, junto a una parte ciclo que acompañaba al primero, eran buenos argumentos para decantarse por este scooter italiano para un uso tanto en ciudad como en carretera abierta

Un completo cuadro de instrumentos compuesto por un velocímetro, niveles de combustible y temperatura, junto a un display digital con diferentes funciones, era parte del equipamiento del Madison. Además, contaba con un amplio hueco bajo el asiento donde podríamos guardar un casco integral. Intermitentes integrados en los retrovisores o una pantalla frontal de gran tamaño -también estaban incluidos de serie-. El precio final de este maxiscooter se cifraba en unos 6.500 euros de aquel año 2003.

En la actualidad podemos encontrar alguna unidad en el mercado de ocasión con precios que van desde los 1.200 euros por ejemplares de la primera hornada, hasta algo más de los 2.500 euros por unidades más modernas o con menos kilometraje, siendo una buena opción para gente que busque un scooter cómodo y bien resuelto por un precio contenido.

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J. Rubio

Soy un enamorado del motor en general y de los vehículos clásicos y motocicletas en particular. Dedicado al mundo de la automoción desde hace unos años, disfruto probando toda clase de vehículos y escribiendo mis impresiones y experiencias sobre ellos.

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