Moto del día: Verdel Radial 1912

Moto del día: Verdel Radial 1912

Con un motor de cinco cilindros más pensado para aviones que para motos, la Verdel Radial es un curioso ejemplo centenario


Tiempo de lectura: 4 min.

Con un palmarés donde destacan sus once victorias en el Campeonato Británico, Sammy Miller es uno de los pilotos más queridos y laureados en su país. Además, una vez retirado de los circuitos ha seguido apegado al mundo del motociclismo creando y ampliando un museo donde se conservan monturas de enorme interés. Algunas de ellas protagonistas de páginas legendarias en las carreras. Y otras muestra del ingenio creativo dado en el mundo de las dos ruedas. En ese sentido, una de las más comentadas es la Verdel Radial de 1912.

Y es que, más allá de su carácter de sobra centenario, la Verdel Radial es una de las pocas motocicletas con motor radial. De hecho, es uno de los pocos vehículos sobre tierra con esta mecánica nacida para dominar los aires. La más popular en la aeronáutica hasta que fue sustituida por el motor a reacción, funcionando con una disposición donde los cilindros van directamente unidos al cigüeñal. Siendo necesario una estudiada coordinación en las combustiones para que todo funcione en una especie de coreografía, pero también dando una ventaja crucial a gran altura: una mejor refrigeración.

Y es que, al fin y al cabo, el motor radial en los aviones se disponía de manera frontal a la marcha. Dicho de otra manera: era lo que iba partiendo el viento de plano junto a la hélice. Por ello, todos los cilindros se refrigeraban por igual gracias a la pura acción del aire. Una ventaja muy importante respecto a los motores en línea o en V, ya que aquí la parte más interior apenas recibía la acción refrigerante del viento. No obstante, evidentemente la forma y manera en la que se monta un motor en el chasis de un automóvil o una moto requiere de diseños muy diferentes al de los aviones de hace un siglo. Por ello el motor radial apenas se usó sobre tierra más que en casos experimentales como el de la Verdel Radial.

verdel radial 1912 (2)

Gracias a su refrigeración sencilla al ponerlos en posición frontal al descubierto, los motores radiales lograron ser los dominantes en la aviación hasta la llegada de los de reacción. De todos modos, rara vez se aplicaron a vehículos terrestres

Verdel Radial, volando a ras de suelo

Normalmente, siempre que vemos algún tipo de experimento mecánico fuera de la lógica imperante en la época suele haber un inventor o ingeniero polifacético detrás de ello. Así las cosas, en el caso de la Verdel Radial hablamos de Louis Verdel. Uno de esos pioneros no ya del motociclismo, sino de los comienzos del motor a combustión, inclasificables en su actividad industrial y comercial. De esta manera, Verdel fue desde vendedor de automóviles Peugeot hasta comerciante de armas pasando por las máquinas de coser.

Sin embargo, hacia 1912 se interés viró a los motores de fabricación propia, estando muy centrado en el diseño radial. Llegados a este punto, fundó su propia empresa – Moteurs Le Rhône – fabricando como primera obra reseñable el motor radial de cinco cilindros que aquel mismo año montó en la Verdel Radial. Algo sin duda muy atípico, especialmente por la complejidad de aquel pentacilíndrico con 746 cm3 y 35 CV sin ningún tipo de cambio de marchas.

De esta manera, la Verdel Radial se dominaba con pericia, sangre fría, unos frenos muy endebles y la maneta giratoria situada en el manillar con la que controlar la aceleración. Respecto al chasis éste iba dominado por la sencillez, abrazando al motor por debajo con un único tubo. Además, no había ningún sistema de amortiguación en ninguno de los dos ejes.

verderl radial

Sin ningún sistema de amortiguadores y con unos frenos de pinza, dominar a la Verdel Radial y sus cinco cilindros tenía que ser una empresa para atrevidos

Por ello, dominar a la Verdel Radial por aquellas sendas con más de camino que de carretera tenía que ser todo un alarde físico basado en la combinación de maña y fuerza. Posiblemente, uno de los motivos por el cual la Verdel Radial nunca llegó a ser un éxito de ventas siquiera para aquellos que quisieran servirse de su potencia en los circuitos. De hecho, actualmente sólo se tiene constancia de una unidad. Expuesta, como decíamos al comienzo, en el Museo Sammy Miller. Además, desgraciadamente no sabemos casi nada sobre la historia y el concepto de la Verdel Radial, ya que Louis Verdel instaló su fábrica en Calais. Una de las zonas de Francia más castigadas durante las dos guerra mundiales, no conservándose ningún archivo relativo a las producciones de aquel intrépido fabricante y hombre de negocios.

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Sobre mí

Miguel Sánchez

Todo vehículo tiene al menos dos vidas. Así, normalmente pensamos en aquella donde disfrutamos de sus cualidades. Aquella en la que nos hace felices o nos sirve fielmente para un simple propósito práctico. Sin embargo, antes ha habido toda una fase de diseño en la que la ingeniería y la planificación financiera se han conjugado para hacerlo posible. Como redactor, es ésta la fase que analizo. Porque sólo podemos disfrutar completamente de algo comprendiendo de dónde proviene.

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