Moto del día: Aermacchi Harley-Davidson 250 RR

Moto del día: Aermacchi Harley-Davidson 250 RR

Le dio el primer triunfo a Harley-Davidson en el mundial, pero también fue la montura con la que Renzo Pasolini perdió la vida


Tiempo de lectura: 5 min.

Aún casi medio siglo después de su muerte, Renzo Pasolini sigue siendo uno de los pilotos más carismáticos del motociclismo italiano. Nunca campeón pero sí dos veces subcampeón – una en 350 cm3 y otra en 250 cm3 – , su carácter alegre y arriesgado le restaba tanto cálculo profesional como fervor y espectáculo levantaba entre la afición. Algo así como lo que hace unos veinte años podía ocurrir con ciclistas como “ Chava “ Jiménez o Frank Vandenbroucke. Siempre imprevisibles pero magníficos en sus momentos de inspiración. De hecho, el destino de estos dos deportistas fue igual de funesto que el del propio Pasolini, encontrando la muerte de una forma trágica y temprana. Una maldición que parece aquejar a estas personalidades incontrolables, y que en el caso del italiano vino mientras pilotaba su Aermacchi Harley-Davidson 250 RR en el GP de Monza de 1973.

No obstante, para entender por qué aparece el nombre de Harley-Davidson en medio de todas estas coordenadas claramente italianas será mejor remontarse hasta el comienzo de esta historia. Concretamente hasta el tiempo inmediato a la Segunda Guerra Mundial. En aquellos momentos cayeron en manos de Harley-Davidson los planos de la DKV 125 RT como parte del botín de guerra con el cual los americanos retornaron a casa tras las contienda en suelo europeo. De esta manera, la casa americana adicta a las grandes cilindradas comenzó a sopesar seriamente la posibilidad de construir una nueva serie de pequeños motores monocilíndricos con los que ser competitiva en los segmentos populares.

Llegados a este punto, en 1948 presentó la Hummer. Claramente basada en la alemana y producida con éxito hasta 1959. Sin embargo, Harley-Davidson no sólo quería seguir progresando en estas cilindradas menores, sino también dentro de los mercados europeos. Para ello se asoció durante los sesenta con la italiana Aermacchi. Una empresa proveniente de la aviación pero que también llevaba realizando motocicletas desde años atrás. De esta manera, Harley-Davidson logró entrar en el competitivo mercado italiano. Y es más, gracias al impulso deportivo del mismo, rápidamente los de Aermacchi quisieron estar presentes en los circuitos. Así las cosas, para 1966 comenzó el desarrollo de motocicletas de carreras que lucirían el nombre de la casa americana en las cilindradas menores.

renzo pasolini (2)

Aunque Renzo Pasolini nunca había sido constante en las mejores posiciones, era un piloto experimentado y con mucho ímpetu que, con un buen equipo, podía llegar sin problemas a ser un campeón

Aermacchi Harley-Davidson 250 RR, trístemente célebre

Hacia 1969, la escalada que culminó en la Aermacchi Harley-Davidson 250 RR recibió un fuerte espaldarazo proveniente de los Estados Unidos. Y es que, dominada por una nueva gestora, Harley-Davidson comprendió perfectamente la doble utilidad de lo que se estaba cociendo en Italia. Por una parte desarrollar una máquina con una cilindrada de cuarto de litro perfectamente probada en la dureza de las carreras. Y por otra utilizar la competición como un baluarte publicitario con el que dinamizar las ventas en Europa justo en un momento en el que los fabricantes japoneses habían entrado de forma avasalladora en el mercado mundial.

Bajo este contexto, en 1971 al fin se presentó la Aermacchi Harley-Davidson 250 RR. Con un motor bicilíndrico de cuatro tiempos y seis marchas, conseguía dar 46 CV a 10.500 revoluciones por minuto para mover los 110 kilos del conjunto. Todo ello sobre un chasis de doble cuna diseñado por William Soncini. Además, para rematar este esfuerzo tecnológico se fichó a Renzo Pasolini. Quien ya había quedado tercero en el mundial de 350 cm3 en 1966 con la propia Aermacchi, habiendo logrado el mismo resultado en 1970 con Benelli.

De esta manera, las cosas no apuntaban mal para el equipo. Especialmente si tenemos en cuenta cómo Pasolini contrarrestaba su carácter poco estable en competición con una forma de tomar las curvas casi suicida. No obstante, la motocicleta tuvo los recurrentes problemas de todo estreno en lo referido a la puesta a punto, por lo que el mejor resultado fue un quinto puesto en el Circuito del Jarama. De todos modos, para la temporada siguiente las cosas mejoraron aumentando la potencia de la Aermacchi Harley-Davidson 250 RR hasta los 51 CV sobre un chasis modificado para ser más estable. Además, también se iniciaron en el mundial de 350 cm3 con Pasolini desdoblándose.

renzo pasolini (3)

Aquel terrible accidente en Monza es aún recordado como una de las páginas más oscuras del motociclismo deportivo, llevándose por delante la vida de dos pilotos con causas que aún a día de hoy no han sido del todo esclarecidas

Así las cosas los éxitos comenzaron a llegar en 1972. Primera victoria de Harley-Davidson en el mundial – además en el muy significativo circuito de Monza – , tercer puesto en el mundial de 350 cm3 y segundo en el de 250 cm3 con la victoria escapándose por muy poco. El prólogo perfecto a lo que se suponía iba a ser la victoria definitiva en 1973. Sin embargo, la suerte es siempre caprichosa. Más aún en un deporte donde el más funesto de los accidentes puede estar acechando a cada vuelta de curva. De esta manera, el 20 de mayo de 1973 Renzo Pasolini perdió el control de su Aermacchi Harley-Davidson 250 RR en Monza, yendo directo a una barandilla contra la cual se golpeó mortalmente. Además, esto provocó un accidente múltiple en el que también perdió la vida Jarno Saarinen. Sobre las causas del desastre aún se siguen discutiendo, ya que mientras el primer informe señaló a una mancha de aceite en la pista, posteriores investigaciones hablan de un problema súbito en el motor de la motocicleta de Pasolini. Sea como fuese, lo cierto es que fue uno de los peores momentos para el motociclismo profesional. No obstante, para 1974 Harley-Davidson compró la totalidad de Aermacchi, contrató a Walter Villa y ganaron el mundial de cuarto de litro tres veces consecutivas desde 1974 hasta 1976. De una manera u otra, el espectáculo siempre ha de continuar.

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Miguel Sánchez

Todo vehículo tiene al menos dos vidas. Así, normalmente pensamos en aquella donde disfrutamos de sus cualidades. Aquella en la que nos hace felices o nos sirve fielmente para un simple propósito práctico. Sin embargo, antes ha habido toda una fase de diseño en la que la ingeniería y la planificación financiera se han conjugado para hacerlo posible. Como redactor, es ésta la fase que analizo. Porque sólo podemos disfrutar completamente de algo comprendiendo de dónde proviene.

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