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Moto del día: Yamaha GTS 1000

Una viajera muy especial

Moto del día: Yamaha GTS 1000

Eran los 90, y los fabricantes de motocicletas deseaban innovar y experimentar con conceptos nuevos para distanciarse de sus rivales. Veníamos de una época de cambio, y en Yamaha decidieron crear la mejor tourer del mercado. Los ingenieros de Iwata se pusieron manos a la obra y alumbraron en 1993 la Yamaha GTS 1000.

Para innovar hay que partir de una hoja en blanco y sin limitaciones. Así que los ingenieros decidieron prescindir de la doble horquilla típica de las motos, para pasar a la suspensión RADD (Rationally Advanced Design Development) diseñada por James Parker. Este ex-piloto de Nuevo México diseñó y patentó su diseño en 1983. Se trata de una suspensión delantera de basculante, con buje central para la dirección, similar a las de Bimota o Vyrus.

Como ya hemos contado, este diseño desacopla la suspensión de la dirección, por lo que los rebotes del pavimento no afectarán al manillar, lo que se conoce como bump steer. Nada es gratis, y estas ventajas vienen con un mayor peso y complejidad de la moto, sin contar con que eso significa también mayor coste.

https://www.youtube.com/watch?v=_HvxKGWg-Ww

El chasis era también novedoso, pues se trataba de un chasis con forma de omega -Ω-, en el que se colocaban en los extremos ambas suspensiones. Dentro de la omega se situaba el motor de 1.002 cm3, un tetracilíndrico transversal, refrigerado por agua con inyección electrónica y doble árbol de levas, que ofrecía unos suaves 102 CV a 9.000 rpm, y 106 Nm de par a 6.500 rpm. Gracias a ese motor, lograba alcanzar una punta de 227 km/h, lo que nos da una idea de lo desahogada que podía circular por autopista.

De serie montaba unos neumáticos delanteros 130/60 ZR17 y trasero 170/60 ZR17, junto con su enorme equipo de frenos con ABS, de disco único de 330 mm delante con pinza de 6 pistones, y 282 mm detrás, con pinzas de dos pistones.

Por desgracia, estos avances hicieron que su precio fuese alto, lo que no llevó a altas cotas de popularidad a la moto. Se comenzó a vender en 1993, y en 1994 cesó su venta en Estados Unidos. En el resto de países continuó su venta hasta 1999, cuando terminó su comercialización, vendiendo unos pocos miles de unidades. Los que han montado en ella, alaban la suavidad de su motor y comentan que a pesar de sus 248 kg de peso, se siente tan ligera como una moto de 250 cm3, gracias a su novedosa suspensión delantera.

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Sobre mí

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches, y ahora también las motos. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

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Jose M.
Invitado
Jose M.

Tengo una hace 14 años. En marcha sí que se nota ligera (salvo carreteras «culebreras» donde por peso y longitud se hace menos ágil). En parado la dirección es pesada pero te acostumbras. En autopista es como ir por un rail, no se nota ninguna vibración ni al pasar por juntas de dilatación de puentes. Lo único en contra: la iluminación del faro en cortas y el consumo de aceite (típico de las Exup de las que deriva el motor). Por lo demás, una moto exclusiva para un público muy concreto. Saludos.


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Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches, y ahora también las motos. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Javier Costas

Me gustan los coches desde que tengo uso de razón (o antes), las motos siempre me han inspirado mucho respeto, y sin saber cómo, ya me han enganchado.

Luis Blázquez

Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

Gonzalo Lara Camarón

Ingeniero de software a tiempo completo y apasionado del motor en mis ratos libres. Los coches me gustan desde que tengo memoria, pero fue descubrir las motos y la “enfermedad” fue a peor. Mi sueño es recorrer todos los rincones del mundo sobre dos ruedas.

J. Guillermo Pozo

Nací entre las historias de mi abuelo sobre su Derbi “cabeza de hormiga” y el terrorífico sonido del escape 4 en 1 de la GPX 600 de mi tío y la belleza de su Vmax 1200. Mi padre, fue mi primer profesor con su viejo SEAT 127, y mi madre, cuenta que aprendí las marcas de los coches antes que el alfabeto.

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Javi Martín

Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto la charla sería de órdago. Pero aquí estoy, escribiendo sobre mi pasión donde me dejan. Si hace unos años me dicen que terminaría así, las carcajadas se habrían escuchado hasta en Australia, pero ahora no sabría vivir sin ello.

Delco

Más que la Historia, me gustan las viejas historias que huelen a asfalto, carreras y gasolina.