Moto del día: VOGE 300AC

Moto del día: VOGE 300AC

Originalidad, diseño y precio van de la mano en esta pequeña pero interesante moto


Tiempo de lectura: 4 min.

He de reconocer que últimamente están llegando de China algunas marcas no muy conocidas pero con modelos bastante interesantes, como la VOGE 300AC. En este caso estamos ante una naked de acceso al carné A2, sencilla y económica, pero que no descuida la faceta estética y la calidad percibida gracias a su característico estilo “neo retro”.

Por prestaciones estamos ante una moto eminentemente urbana, una naked de iniciación que me recuerda a aquellas japonesas monocilíndricas de 250 que tan comunes eran por nuestras carreteras hasta hace no tantos años, como la Honda CBF 250 o la Yamaha YBR 250.

Para entender la VOGE 300AC y lo que podemos esperar de ella, hay que empezar por el motor. Estamos ante un bloque monocilíndrico de 292 cc, cuatro válvulas y refrigeración líquida, unido a una caja de cambios de seis velocidades. No está muy exprimido, ya que eroga 24,7 CV a unas plácidas 8.500 RPM. Otras mecánicas de similar cubicaje rondan la cifra de los 30 CV.

Pasar de “casi” 25 a 30 CV puede parecer una diferencia pequeña que no va a suponer mucho, pero en mi experiencia personal creo que 30 caballos es un poco la cifra a partir de la cual una moto va bien por autovía sin sentir que va forzada o que la estás “tostando”. Tomadlo como una cifra orientativa. Obviamente, depende también de otros factores como el tipo de moto del que estemos hablando (deportiva, naked, trail…), peso, configuración del motor (mono o bi)…

Es por ello que la VOGE 300AC se queda un pelo justa para esos menesteres. La velocidad máxima anunciada por la marca son 125 km/h, lo cual la cataloga más en el segmento de moto urbana, moto commuter para desplazamientos del día a día por ciudad y carreteras de circunvalación. Si me apuras, seguro que también funciona muy dignamente en carreteras de doble sentido.

Sus principales argumentos son un precio muy ajustado, una estética resultona que entra por los ojos, y una parte ciclo bastante lograda para tratarse de una moto de acceso. De hecho, lo que más me llama la atención son los dos discos de freno delanteros de 300 mm con pinzas de doble pistón. Está claro que no los vamos a fatigar jamás, ni aunque nos lo propongamos.

VOGE 300AC 01

Una horquilla invertida de buen tarado, aunque sin posibilidad de ajustes, completa el tren delantero, mientras que atrás cuenta con un monoamortiguador central con bieletas de tacto algo más seco. El chasis de tipo tubular y construido en acero no es “lo más de lo más”, pero ayuda a contener el precio de tarifa.

Quizá la potencia y las prestaciones no sean su fuerte, pero estéticamente es una moto muy pintona, especialmente con el esquema de colores verde, que le da un aire británico, lo cual unido a su estética “neo retro” queda de lo más elegante.

Mención especial para algunos detalles de diseño como los intermitentes con forma de U horizontal y la composición del faro frontal, construido mediante dos rectángulos superpuestos para el haz de cortas y largas, rodeados de pequeños cuadraditos laterales que hacen las veces de luz diurna. Minipunto para Voge porque es de lo más original.

Por 3.595 euros que cuesta nueva en el concesionario poco más se puede pedir, ya que prácticamente es el precio medio de una 125 hoy en día. El problema viene más por el concepto de moto. Digamos que por encima de las motos de 125 hay una especie de zona muerta, una tierra baldía en la que casi no hay modelos en el mercado, y los pocos que hay no suelen ser un éxito de ventas, precisamente.

Esta “zona muerta” va un poco desde los 15 CV de las 125 hasta los 40 caballos en adelante que tienen las motos orientadas al carné A2, y es precisamente por eso, porque quien se saca el carné intermedio, ya que está, se compra una moto un poco más grande.

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Sobre mí

Gonzalo Lara Camarón

Ingeniero de software a tiempo completo y apasionado del motor en mis ratos libres. Los coches me gustan desde que tengo memoria, pero fue descubrir las motos y la “enfermedad” fue a peor. Mi sueño es recorrer todos los rincones del mundo sobre dos ruedas.

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