Moto del día: Bultaco Sherpa T 10 ” Samy Miller “

Moto del día: Bultaco Sherpa T 10 ” Samy Miller “

No sólo fue una motocicleta básica para la historia deportiva de la casa catalana, también dio un giro de 180º al panorama del Trial en aquel momento


Tiempo de lectura: 6 min.

Una motocicleta tan icónica y rupturista como la Bultaco Sherpa T 10 “ Samy Miller “ no sale de la nada. Lejos de ello, es el resultado de no pocas pruebas, ensayos e incluso una vía de trabajo abierta ya por algunos diseñadores durante los lejanos años cincuenta. Así las cosas, lo mejor será ir por partes de cara a comprender cuál fue la importancia de su giro radical en el diseño de las monturas Off-Road. Para empezar, lo primero a tener en consideración es cómo estaba planteado el panorama de las Trial durante los momentos previos a su presentación en 1964. De esta manera, descubrimos algo sorprendente siempre y cuando se mire con ojos actuales. Y es que, lejos de ser ligeras, las motocicletas de Trial de los años sesenta seguían siendo enormes.

Dominadas por pesados motores de cuatro tiempos y hasta medio litro de cilindrada, los diseños británicos imperantes en la época planteaban no pocos problemas. Sin embargo, éstos seguían dominando la escena gracias a la hegemonía ejercida por Norton, Triumph o Ariel con sus opciones Scrambler, Trial o Cross. Las cuales, por cierto, realmente se diferenciaban muy poco entre sí ya que, en aquellos momentos, aún no se había llegado a un alto grado de especialización. No obstante, ya durante los años cincuenta habían aparecido algunas voces discordantes. Una de ellas fue la de Greeves. El pequeño fabricante pionero en lo de bajar peso y cilindrada para, aún así, ganar efectividad. Todo ello con un motor Villiers de 200 centímetros cúbicos y dos tiempos junto a un diseño de horquilla realmente original.

No obstante, regresando a la fábrica de Bultaco lo cierto es que allí todo empezó a orientarse hacia el mundo Off-Road con la salida al mercado de la Sherpa N en 1960. Llegados a este punto, los motivos pueden ser de lo más dispares aunque, obviamente, el impacto del SEAT 600 obligó a refugiarse en nichos de mercado relacionados con el ocio y la competición. Más aún cuando ya se preveía cómo los productos derivados de ello podrían tener una magnífica acogida en el mercado estadounidense. Así las cosas, las primeras Sherpa representaron un excelente intento por ir adentrándose en los segmentos fuera de asfalto con la versatilidad por bandera. Sin embargo, según avanzaron los años sesenta se hacía necesaria una montura específicamente diseñada por y para el Trial. Algo aún más evidente tras la celebración del I Trial de Viladrau en 1961. Una de las primeras pruebas de esta especialidad celebradas en la Península Ibérica así como causa evidente para la aparición de modelos como la Brío Cross.

sammy miller bultaco sherpa (2)

Hasta aquel momento en el incipiente mundo del Trial habían sido hegemónicas las pesadas monturas británicas con motores de cuatro tiempos, sólo contestadas desde los años cincuenta por las creaciones cuasi artesanales de Greeves Motorcycles

Bultaco Sherpa T 10 “ Samy Miller “, directa al estrellato

Plenamente enfocado en crear un diseño de Trial totalmente novedoso, Xavier Bultó se volcó en experimentar con diversas unidades altamente modificadas de la Tralla 101 y la Sherpa N. Gracias a ello, Bultaco empezó a inscribirse en diversas pruebas celebradas en el extranjero, no tanto con la ambición de ganar como con la de probar en competición las diversas novedades aplicadas sobre los prototipos. Así fue cómo, en el reducido mundo del Trial de los años sesenta – principalmente era un deporte ceñido al Reino Unido – el habilidoso Samy Miller acabó descubriendo aquellas ligeras motocicletas españolas con motor de dos tiempos, las cuales no se parecían en nada a las Ariel, BSA o AJS con casi 150 kilos de peso.

A partir de aquí existe un cierto debate sobre cómo Miller acabó pasando el verano de 1964 en la finca catalana de los Bultó, afinando el prototipo de la que iba a ser la Bultaco Sherpa T 10. Unos dicen que todo se hizo a través de los hermanos Rickman, muy unidos a la marca gracias a la producción conjunta de las Metisse. Otros señalan al propio interés del piloto británico, realmente seducido e intrigado por las posibilidades rupturistas de las Bultaco. E, incluso, hay algunas teorías más. No obstante, pasara como pasase lo cierto es que Miller estuvo trabajando en el desarrollo de la futura Bultaco Sherpa T 10 durante varias semanas.

Y sí, sabía lo que hacía. No en vano, durante aquel año consiguió su sexto campeonato británico de Trial y, además, ya llevaba tres victorias en el Scott Trial. En suma, era el mejor piloto en lo referido a esta especialidad. Sin embargo, aunque confiaba en lo que estaba haciendo mano a mano junto a Xavier Bultó, no parecía estar del todo convencido. De esta manera, regresó al Reino Unido por unas semanas a fin de competir con su Ariel GOV 132. En ese momento las dudas empezaron a aflorar, ¿sería realmente aconsejable fichar por Bultaco definitivamente? ¿No resultaría demasiado aventurado abandonar el mundo de las cuatro tiempos así, aún estado en lo más alto? Aquellas dudas aquejaron a la relación establecida entre Miller y la casa catalana, aunque a finales del verano se produjo un hecho capaz de resolver todas las tribulaciones.

sammy miller bultaco sherpa (3)

La forma y manera en la que Samy Miller y Bultaco consolidaron su relación está plagada de anécdotas e incluso alguna que otra leyenda urbana. Sea como fuera, lo cierto es que él era el mejor en su momento y junto a Bultaco creó una montura tan ganadora como revolucionaria para el mundo del Trial

Llevaron hasta la pista de pruebas de Bultaco en la finca de los Bultó un ejemplar de la Ariel y se lo ofrecieron a Miller junto al prototipo de la Sherpa T, y el resultado fue clarividente. Mientras con la Bultaco pudo cumplir el intrincado trazado sin problema aparente, con la montura británica fue del todo imposible. Y es que, aunque la Sherpa T montaba un monocilíndrico de dos tiempos con 244 centímetros cúbicos y 18 CV a 8.000 revoluciones por minuto, también pesaba tan sólo 92 kilos. Además, contaba con unos amortiguadores hidráulicos ajustados a la manera deseada por el piloto inglés, priorizando un recorrido generoso por encima de otros parámetros. Tras esto, Miller fichó finalmente por Bultaco para ganar más del 90% de las pruebas en las que se inscribió con la Sherpa T. Fue algo verdaderamente magnífico, consiguiendo ganar en los Seis Días de Escocia de 1965 meses después de la presentación oficial del modelo a finales de 1964. Era la primera motocicleta no sólo no británica, sino de dos tiempos, en ganar la icónica prueba celebrada desde 1909. La confirmación de que este diseño de Bultaco había venido para cambiarlo todo. Y así fue, con una larga historia extendida hasta mediados de los ochenta que habremos de ir desgranando en diversos artículos.

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Sobre mí

Miguel Sánchez

Todo vehículo tiene al menos dos vidas. Así, normalmente pensamos en aquella donde disfrutamos de sus cualidades. Aquella en la que nos hace felices o nos sirve fielmente para un simple propósito práctico. Sin embargo, antes ha habido toda una fase de diseño en la que la ingeniería y la planificación financiera se han conjugado para hacerlo posible. Como redactor, es ésta la fase que analizo. Porque sólo podemos disfrutar completamente de algo comprendiendo de dónde proviene.

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Sinceramente, el "bicho" de las motos me picó ya siendo adulto y desde entonces no he parado de disfrutar una y otra vez hasta que lo he convertido en parte de mi profesión. Tan pronto te hago una sesión de fotos que te destripo un motor o te transformo una moto en cafe racer. Las motos son mi pasión y me encanta todo lo que les rodea