Moto del día: Harley-Davidson XR 1200

Moto del día: Harley-Davidson XR 1200

Estética "flat track" para una de las H-D más gamberra


Tiempo de lectura: 6 min.

Si nos ponemos a tirar de tópicos, seguramente pensemos en Harley-Davidson como motos pesadas, con una parte ciclo muy sencilla, de tacto brusco, con vibraciones, sonido clamoroso y par de John Deere… y esto aunque pueda parecer a priori negativo, es algo que personalmente me encanta, porque son máquinas de sensaciones. En esta ocasión tendremos que quitarnos todos esos prejuicios -o parte de ellos- porque nuestra moto del día, la Harley-Davidson XR 1200, es lo que en Milwaukee entienden como una moto deportiva.

Si los que me leéis hoy sois aficionados a la marca centenaria no seré yo quien os descubra lo que significan las siglas XR para Harley, pero si no estáis muy duchos en la materia, os invito a que leáis el artículo de mi compañero Ender acerca de la Harley-Davidson XR 750, la moto más laureada del AMA, con nada menos que 35 títulos en los 45 años que estuvo batiéndose el cobre, ¡ahí es nada!

Corría el año 2008 cuando los de Harley se atrevieron a comercializar un producto en forma de homenaje a su icónica moto de Flat Track, una moto obviamente pensada para circular por vías públicas, pero con claros guiños estéticos a la XR original, y un carácter y parte ciclo mucho más picante a lo que nos tenían acostumbrados -con la salvedad de la familia V-Rod- y basada en la familia Sportster (Forty-Eight, Iron 883, Sportster 1200 Custom, Sportster 1200 Low, Nightster…).

Harley Davidson XR 1200 1

Harley-Davidson XR 1200

Si damos un repaso visual a la moto podemos encontrar muchas similitudes con el modelo de competición, similitudes como el colín afilado -en este caso con un pequeño asiento para acompañante- hacia arriba, un estrecho depósito -de plástico, algo raro en una Harley-Davidson-, sus escapes saliendo por el lateral derecho, el minimalismo general -con una instrumentación muy escueta-, y, sobre todo y aunque esté disponible en otras opciones cromáticas, con el característico naranja “butano” -quizá tirando más a rojizo- que la hacen tan destacable dentro de la gama Harley.

A decir verdad, es un modelo que se encuentra dentro de la familia Sportster, pero que se diferencia en carácter y comportamiento de sus hermanas aunque partan de la misma base

El motor aunque es el mismo Evolution de unos 1.200 cc con el novedoso sistema de inyección de combustible -antes de 2008 las Sportster se alimentaban mediante carburador-, fue revisado para entregar algo más de potencia que en sus hermanas, aumentando la relación de compresión y aligerando bielas y pistones, además de añadirle un radiador de aceite para el “sobreesfuerzo” del propulsor.

Las características de este propulsor V2 a 45º refrigerado por aire aunque ayudado, como decíamos, por un radiador de aceite, parten del motor Evolution de la familia Sportster; cubicando 1.202 cc gracias a un diámetro/carrera de sus cilindros de 88,9×96,8 mm.

La potencia capaz de desarrollar este enorme bicilíndrico es de 91 CV a 7.000 RPM, y lo que es más importante en este tipo de motores, es capaz de generar 100 Nm a tan sólo 3.700 RPM, por lo que el empuje y la aceleración los tenemos 100 % asegurados. La caja de cambios es similar al de resto de la familia Sportster con cinco relaciones y transmisión final mediante correa dentada.

En la parte ciclo también hay cambios sensibles, ya que aunque se sigue manteniendo un chasis con doble cuna de acero, todo está más “arriba” que en casi cualquier Harley, algo que podemos notar en el momento en que nos subimos a su asiento situado a 742 mm y más estrecho de lo habitual. Todo se eleva para no ir rozando continuamente las estriberas -que además se encuentran algo más retrasadas-, amén de aportar una posición algo más adelantada y sobre el manillar que en sus familiares, manillar que por cierto es ancho y plano.

Pero si buscamos sensaciones deportivas, hay dos apartados a parte del rendimiento del propulsor en los que también se necesita efectividad: suspensiones y frenos. Aquí es donde tenemos que matizar que en su vida comercial se vendió en dos versiones, la XR 1200 (a secas) y la XR 1200 X con un precio algo más elevado, pero con mejoras en los componentes que hacen que merezca pagar el sobreprecio.

Harley Davidson XR 1200 X 1

Harley-Davidson XR 1200 X

Si empezamos por el modelo base, si bien es cierto que tiene una parte ciclo a años luz de otras Harley-Davidson, su suspensión firmada por Showa de tipo invertido y con barras de 43 mm carece de ajustes en la horquilla delantera, aunque es de tarado duro y efectivo en conducción espirituosa. Los amortiguadores traseros tipo PiggyBack -con depósito separado- son firmados por la misma marca, y son ajustables en precarga de muelle.

Los frenos del modelo base cuentan con un buen equipo de frenado, con discos fijos delanteros de 292 mm y pinzas Nissin de cuatro pistones, el freno trasero cuenta con un disco de 260 mm accionado por una pinza más sencilla de un pistón, del mismo fabricante. Las llantas y neumáticos son de 18 pulgadas en el eje delantero, con un neumático 120/70, y de 17 pulgadas el trasero, con neumático 190/50.

En la versión “X” que se presentó un año más tarde los americanos quisieron dotar de un punto más de deportividad a su modelo, que estaba teniendo muy buena acogida en Europa, escuchando además las réplicas de usuarios y probadores. Para ello la equiparon con regulación en la horquilla delantera, que seguía siendo invertida de 43 mm de la misma marca Showa, pero ahora regulable en compresión extensión y precarga, al igual que los amortiguadores traseros, en los que también se incorporarían estos reglajes.

Harley Davidson XR 1200 X 4

Harley-Davidson XR 1200 X

La frenada delantera se vio también mejorada incorporando discos flotantes, que mantienen el mismo diámetro y las pinzas del modelo base. Como última novedad, aunque no afecta al comportamiento de la moto, se añadió en las versiones “X” un nuevo acabado de pintura en tono negro al sistema de escape y al propulsor, que rendía la misma potencia que el modelo original.

Así que si os encontráis buscando una moto alegre dentro de la marca americana quizá sea una de las mejores candidatas. Una moto que por estética no tiene casi rivales, pero que por ese concepto de moto pensada para freír neumáticos dejando a todos atrás en las salidas de los semáforos, cuenta con dos huesos duros de roer como la Yamaha MT-01, que tiene aún mayor cilindrada, y la Yamaha Bulldog 1100 si tu presupuesto es algo más ajustado… por no hablar de las Yamaha V-MAX 1200 o V-MAX 1700, que con sus V4 juegan en otra liga.

Calcula cuánto cuesta asegurar una Harley-Davidson Sportster con nuestro comparador de seguros.

Comparador de seguros de moto
COMPARTE
Sobre mí

J. Guillermo Pozo

Nací entre las historias de mi abuelo sobre su Derbi “cabeza de hormiga” y el terrorífico sonido del escape 4 en 1 de la GPX 600 de mi tío y la belleza de su Vmax 1200. Mi padre, fue mi primer profesor con su viejo SEAT 127, y mi madre, cuenta que aprendí las marcas de los coches antes que el alfabeto.

5
COMENTARIOS

avatar
2000
 
smilegrinwinkmrgreenneutraltwistedarrowshockunamusedcooleviloopsrazzrollcryeeklolmadsadexclamationquestionideahmmbegwhewchucklesillyenvyshutmouth
Foto
 
 
 
  Suscribir  
el más nuevo el más antiguo
Notificar de
Nacho
Invitado
Nacho

Os dejo por aqui unas fotos de una Harley XR1200 X transformada en casa para darle un cambio de aspecto total a la moto

IMG_1876.jpg
IMG_1875.jpg
IMG_1875.jpg
Pedro Ivan
Mecánico
Pedro Ivan

Seré raro, pero de toda la historia de HD es mi favorito, aunque no fue entendida por los incondicionales de la marca, (por lo general algo conservadores), y al final como bien se ha indicado una moto que se quedaba un poco en tierra de nadie, pero a título personal mí HD favorita.

Javier Costas
Editor

Muchas veces lo que se sale un poco de la norma es incomprendido en su día, pero con el tiempo, se convierte en algo de culto. Mira el DeLorean DMC-12, si hubiese salido la película a la vez que el coche, el destino de DMC habría sido otro.


NUESTRO EQUIPO

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches, y ahora también las motos. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Javier Costas

Me gustan los coches desde que tengo uso de razón (o antes), las motos siempre me han inspirado mucho respeto, y sin saber cómo, ya me han enganchado.

Luis Blázquez

Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

Gonzalo Lara Camarón

Ingeniero de software a tiempo completo y apasionado del motor en mis ratos libres. Los coches me gustan desde que tengo memoria, pero fue descubrir las motos y la “enfermedad” fue a peor. Mi sueño es recorrer todos los rincones del mundo sobre dos ruedas.

J. Guillermo Pozo

Nací entre las historias de mi abuelo sobre su Derbi “cabeza de hormiga” y el terrorífico sonido del escape 4 en 1 de la GPX 600 de mi tío y la belleza de su Vmax 1200. Mi padre, fue mi primer profesor con su viejo SEAT 127, y mi madre, cuenta que aprendí las marcas de los coches antes que el alfabeto.

Ender

Japan Rules!!

Javi Martín

Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto la charla sería de órdago. Pero aquí estoy, escribiendo sobre mi pasión donde me dejan. Si hace unos años me dicen que terminaría así, las carcajadas se habrían escuchado hasta en Australia, pero ahora no sabría vivir sin ello.

J. Rubio

Soy un enamorado del motor en general y de los vehículos clásicos y motocicletas en particular. Dedicado al mundo de la automoción desde hace unos años, disfruto probando toda clase de vehículos y escribiendo mis impresiones y experiencias sobre ellos.

Luis Martínez

Cuando era un niño, no podía pasar una semana sin el nuevo número de mi revista de coches favorita. De adolescente, descubrí que me apasionaba escribir, divulgar y comunicar ideas. Ahora me encuentro dando mis primeros pasos en la profesión que me apasiona de la mano de la afición que ocupó buena parte de mi infancia, toda una suerte que demuestra las vueltas que puede dar la vida.

Elena Lebrón

Soy Elena Lebrón, una joven periodista que desde los 16 años bucea entre grasa y aceite. A los 20, tuve un grave accidente de moto y entendí que faltaban mujeres que hablarán de velocidad y seguridad y sobre todo mujeres que aportarán información útil y diferente sobre el motor. El motor siempre ha sido una cosa de hombres y las mujeres también tenemos mucho que decir así que toca gritar bien alto :  ¡Gas amigas!